El Puente del Arzobispo (Toledo)

20 11 2019

El Puente del Arzobispo, en la comarca de la Campana de Oropesa (Toledo), debe su nombre y su origen a la construcción del puente en el siglo XIV. 

Puente del Arzobispo

Don Pedro Tenorio, Arzobispo de Toledo y Duque de Estrada, era propietario de la vecina Alcolea de Tajo, desde donde era necesario cruzar el Tajo para llegar al Santuario de la Virgen de Guadalupe en Extremadura. Alrededor del puente se creó un asentamiento, ya que su construcción facilitaba el paso no sólo a Extremadura, sino también a Lisboa y Ávila. 

Plaza de España

El puente es la mayor atracción para los viajeros. Se construyó con sillares en 1380, con ocho arcos, que en el siglo XVIII pasaron a ser once para prevenir las riadas.

Fuente de la Plaza de España

De la arquitectura religiosa destacan la iglesia de Santa Catalina, de estilo gótico-mudéjar; el convento de los Franciscanos, para venerar a Nuestra Señora de Majano o la ermita de Nuestra señora de la Bienvenida, de los siglos XVI y XVII.

Arquitectura popular

Entre los monumentos civiles destaca el Rollo, que data del siglo XIV, y la casa de Diego de Villarroel. Un conjunto de casas populares con soportales y encaladas aportan el sabor manchego.

Puente del Arzobispo

Durante siglos la cerámica fue la mayor fuente de riqueza de la población, pudiéndose visitar el Centro de Interpretación de la Cerámica.

Arco del puente

En la población nació Diego de Villarroel, hidalgo, militar, conquistador y colonizador español que fuera nombrado en 1554 como segundo alcalde de primer voto de la ciudad de Santiago del Estero y posteriormente como teniente general de la gobernación del Tucumán desde 1565.

Río Tajo

En relación a su fundación tenemos la “Leyenda del Puente del Arzobispo” que dice así: 

“En cierta ocasión bajaban las aguas bravas. Tanto que se habían llevado con la crecida algunos ojos del puente de Talavera y los tablones del puente Pinos. El arzobispo tenía que cruzar sin falta el río para acudir a las granjerías que su madre le dejó en herencia por estas tierras. Esperó varios días pero las aguas seguían bajando altas. Al cruzar, un remolino hizo casi zozobrar la barca y, al sujetarse el prelado en la pértiga del barquero para no caer al río, su anillo se hundió en las aguas. Era una joya magnífica con un rubí del tamaño de un huevo de gorrión que le habían regalado los judíos de Toledo. Tan disgustado quedó su eminencia por la pérdida, que ofreció una bolsa de monedas al mozo que consiguiera sacarlo del fondo del Tajo. Muchos lo intentaron en los días siguientes pero no consiguieron encontrarlo aunque ya sabéis que el agua de este río si no hay riada es como un cristal.

Plaza de España

Cuando volvió el Arzobispo al cabo de unos meses y preguntó por su anillo. Unos pastores le dijeron que había sido imposible encontrarlo por más que hasta los zagales se sumergían en las pozas gritando ¡A por el anillo del obispo!

Pues escuchad pastores -dijo el arzobispo Tenorio- Sed testigos de mi promesa: Si el anillo volviera a mí, he de construir un puente por el que ganados, peregrinos y viajeros crucen el río sin los trabajos con que ahora lo hacen.

Arquitectura Popular

Pasaron dos años y cuando el Arzobispo se disponía cierto día de primavera a comer en sus casas de Alcolea, ordenó le sirvieran uno de los grandes barbos del Tajo que tanto le gustaban y que se pescaban en el canal del molino de las monjas de Azután. Al abrir el pez las cocineras comenzaron a gritar y a reír pues entre las tripas brillaba el rubí. Conmovido por el hallazgo y considerándolo milagro de la Virgen de Guadalupe, esa misma noche ordenó que se comenzaran los trabajos para hacer un puente en el paraje donde había perdido su anillo”.

Río Tajo

Los ingresos obtenidos del “pontazgo”, a cargo del Arzobispo, por el paso de millones de ovejas merinas por la Cañada Leonesa, es otra historia que uno se puede imaginar, y que no es tan literaria.

Iglesia de Santa Catalina y Plaza de España

La gastronomía local destaca por la sopa de pan con hierbabuena, y el cocido de la Campana de Oropesa, con garbanzos de Torrico, repollo, patata, zanahoria, cardillos, carne de morcillo, chorizo, morcilla de Herreruela, tocino entreverado, jamón de la Dehesa y gallina.

Los vinos de pago del Marqués de Griñón, maridan con tan contundentes platos de El Puente del Arzobispo.





Pastrana (Guadalajara)

26 10 2019

En plena comarca de La Alcarria (Guadalajara) se encuentra la villa monumental de Pastrana, que inmortalizó Camilo José Cela en su “Viaje a la Alcarria”.

Palacio Ducal

El pretor romano Tiberio Sempronio Graco destruyó la ciudadela carpetana durante la conquista en el año 180 antes de Cristo. 100 años después fue reconstruida por orden del cónsul Paterno Paterniano, de quien tomó el nombre de Paternina.

Vista de Pastrana

En el año 1174, el rey Alfonso VIII de Castilla concedió la entonces aldea de Pastrana a la Orden de Calatrava, de quienes obtendría importantes privilegios.

Más adelante, el rey Enrique II de Castilla a propuesta del maestre calatravo le concedió el privilegio de villazgo en 1369. Pastrana creció a partir de entonces en detrimento de la población vecina de Zorita de los Canes.

Calle Princesa de Éboli

En 1541 compró la villa a la Corona doña Ana de la Cerda, abuela de la célebre doña Ana de Mendoza de la Cerda (princesa de Éboli), quien casaría con don Ruy Gómez de Silva, secretario real de Felipe II, quienes obtuvieron del Rey los títulos de Duques de Pastrana y Príncipes de Éboli.

Fuente de los Cuatro Caños

Con el ducado comienza una época de esplendor para Pastrana. Los duques fundan la Colegiata y ayudando a Santa Teresa de Jesús, dos conventos de carmelitas descalzos en 1569. En 1573 muere el duque Ruy Gómez, y su viuda, la princesa de Éboli, decide meterse a monja en la Concepción, causando numerosos escándalos en el convento, razón que impulsa a Teresa de Jesús a llevarse a las monjas de la población.

En julio de 1579, al conocer el rey Felipe II, las intrigas de la princesa de Éboli y su secretario Antonio Pérez, ordena el encarcelamiento de Ana de Mendoza. La Princesa de Éboli permaneció encerrada sus últimos años en su propio Palacio Ducal hasta su muerte en 1592.

Plaza de la Hora

En la Plaza de la Hora se encuentra el Palacio Ducal, renacentista (Siglo XVI), que fue obra del arquitecto Alonso de Covarrubias.

Es de planta cuadrada con torres en las esquinas y patio central. En el interior, destacan los artesonados platerescos.

Interior de la Colegiata

La Iglesia Colegiata de la Asunción tiene sus orígenes en una primitiva iglesia románica del siglo XIII construida por los caballeros calatravos, de la que aún se conservan algunos elementos.

La primera gran trasformación se produce a partir de 1569 cuando el primer duque de Pastrana, Ruy Gómez de Silva, obtiene la bula pontificia que permite convertir el templo en Colegiata. Para adaptar el inmueble a su nueva categoría canóniga construye una amplia cabecera de estilo gótico, conservando las naves, de lo que ahora mismo es el coro, sin ser alteradas.

La segunda gran transformación se realiza entre 1626 y 1639 cuando el arzobispo Pedro González de Mendoza reedifica y amplía el edificio. 

Patio de la Colegiata

El casco histórico destaca por su arquitectura popular, alternando con las casas palacio gótico renacentistas, entre la Plaza de la Hora y los alrededores de la Colegiata.

Calle del Heruelo

El Convento de San José fue fundado por Santa Teresa. La localidad forma parte de las “Huellas de Santa Teresa”, ruta de peregrinación, turística, cultural y patrimonial que reúne las diecisiete ciudades donde Santa Teresa de Jesús dejó su “huella” en forma de fundaciones.

Fuente de los Cuatro Caños

El Convento de San Pedro es donde San Juan de la Cruz fundó los carmelitas renovados, mientras que el Convento de San Francisco, destaca por su fachada y claustro de ladrillo.

Palacio Viejo

El Palacio Viejo fue el único edificio construido fuera de la Muralla Medieval como Hospedería de la Orden de Calatrava. conservándose su fachada gótica.

Plaza de los Cuatro Caños

La Gastronomía de Pastrana se enmarca en la tradición culinaria de las tierras de Guadalajara y especialmente de La Alcarria. El cordero asado y en caldereta, las migas, las gachas, la pesca, la caza y el morteruelo son algunos de sus platos más típicos.

Los dulces de Pastrana gozan de reconocida fama, especialmente sus yemas de Santa Teresa, sus bizcochos borrachos y un largo etcétera para endulzar el paladar más exquisito.

Los vinos con D. O. Mondéjar son los indicados en esta tierra para acompañar los manjares alcarreños.





Mutriku (Guipúzcoa)

19 09 2019

Mutriku desciende al mar, desde la ladera del monte Arno, siendo esta pintoresca villa marinera, la localidad más occidental de Guipúzcoa.

Puerto de Mutriku

Fue fundada en el Siglo XIII por el rey Alfonso VIII, conservando su trazado medieval, restos de sus murallas y los palacios del Siglo XV al XVIII entre sus callejas estrechas y empinadas.

Calle del casco histórico de Mutriku

Mutriku es la cuna de los eminentes marinos Gaztañeta y de Churruca, reconocidos a nivel mundial por las aportaciones a la construcción naval y por la heróica actuación en la batalla de Trafalgar, respectivamente.

Palacio Olazarra – Mizquia

El casco histórico está repleto de Casas Solariegas y Palacios, con sus escudos heráldicos, destacando la casa palacio Galdona, los palacios Montalivet, Arrietakua, Olazarra-Mizquia y Zabiel o la torre de Berriatua, la más grande de las que quedan en pie en Guipúzcoa, y a la que se asocian apasionantes historias de amor como la del Rapto de Isabel de Lobiano.

Palacio Zabiel

El Palacio Zabiel, de estilo barroco, formó parte del Mayorazgo de los duques de Granada de Ega. Su ornamentada fachada cuenta con una puerta principal enmarcada por columnas que llegan hasta el segundo piso. En el balcón central se sitúa el escudo de los Zabiel.

Palacio Montalivet

La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción es uno de los máximos exponentes del neoclásico guipuzcoano. Fue diseñada por el arquitecto Silvestre Pérez, y su construcción se extendió entre 1803 y 1843. En su interior se puede encontrar además un lienzo de Francisco de Zurbarán.

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

El puerto de Mutriku es uno de los más antiguos del País Vasco. Durante años, sus habitantes se han dedicado a la pesca de la ballena y, hoy en día, muchos continúan con la actividad pesquera y sus industrias derivadas.

Casco histórico

Mutriku también destaca por su entorno natural. Desde los barrios de Laranga y Galdona, se pueden contemplar preciosas vistas de la montaña y el mar.

En el barrio de Astigarribia, se encuentra la iglesia de San Andrés (siglo XI), la más antigua de Guipúzcoa.

Casco histórico

En bajamar, merece pasear por la zona denominada “Siete Playas” que comprende desde el puerto de Mutriku hasta la playa de Saturraran, ubicada en el límite con Vizcaya.

Calle del casco histórico

El pescado es el plato estrella de la gastronomía local, destacando el rodaballo, el besugo, el verdel, la merluza o la lubina, sin olvidar el marisco de la zona.

Los vinos D. O. Getariako Txacolina, maridan con los productos estrellas de la mar.





Ciutadella de Menorca (Baleares)

28 08 2019

La antigua capital de Ciutadella de Menorca, hasta la ocupación inglesa de 1714, se encuentra en el extremo oeste de la isla balear, siendo el mayor núcleo de población insular.

Port Antic de Ciutadella de Menorca

Es a partir de 1287, a raíz de la incorporación de Menorca a la cultura cristiana y europea con la conquista del rey Alfonso III, cuando se impone el nombre actual, topónimo que etimológicamente proviene del latín “civitatella”, diminutivo de civitas (ciudad).

Ses Voltes

Desde la Catedral a la Plaça Nova, el casco antiguo muestra su seña de identidad con la calle Ses Voltes, con soportales y llena de pequeños comercios con mucha vida.

Catedral de Santa María

Se trata de un templo de estilo gótico catalán y construido entre los siglos XIII y XIV por expresa orden de Alfonso III de Aragón tras la conquista de la isla a los musulmanes, en 1287. La catedral recibió el título de basílica menor en 1953, concedido por Pío XII.

Catedral de Santa María

La catedral fue construida sobre una antigua mezquita, hecho que se puede observar al contemplar los arcos del antiguo minarete en su campanario.

Aunque Alfonso III ordenó su construcción tan sólo 45 días después de la toma de la ciudad en 1287, no se comenzó a levantar hasta 1300, ya bajo reinado de Jaime II, y se terminó en 1362. Ha sufrido repetidos saqueos y reconstrucciones, entre ellos los de los turcos en el siglo XVII en el que quemaron el templo, o durante la Guerra Civil Española. La fachada es de estilo neoclásico y fue construida en 1813 por orden del obispo Juano.

Castell de Sant Nicolau 

El Castell de Sant Nicolau fue construido en el siglo XVII por España, pero durante la última ocupación británica – de 1798 a 1802 – se añadieron compartimentos interiores para alojamiento y almacén de víveres y pólvoras.

Naveta des Tudons

La Naveta des Tudons es una construcción funeraria de la prehistoria menorquina usada entre los años 1200 y 750 a. C. Se trata de una tumba colectiva que aportó los restos de al menos 100 individuos y objetos de sus depósitos funerarios: pulseras de bronce, botones de hueso y cerámica. Su nombre significa “La nave de las palomas torcaces”.

Cala Macarella

En el término municipal de Ciutadella de Menorca se encuentran las más afamadas calas de la isla, como son la Cala Turqueta, Cala Macarella, Cala Macarelleta o Cala Des Talaier.

Cala Turqueta

El casco histórico de Ses Voltes y el Port Antic de Ciutadella son de visita obligada, para disfrutar de los numerosos espacios de artesanía, y como no de restauración, donde poder degustar los productos del mar locales.

Port Antic

La gastronomía local es famosa por sus dos productos estrella, la langosta roja y las cigalas. La langosta se puede probar en Caldereta, encebollada o frita con patatas y huevos. Otra exquisitez es la “escopinya”, bivalvo típico de la isla que se come al natural.

Los vinos de la Isla de Menorca, acompañan el buen marisco, sobre todo los blancos, elaborados a partir de uva Malvasía, Chardonnay, Moscatel o Viognier.





Brihuega (Guadalajara)

28 07 2019

En plena comarca de La Alcarria, en el valle del río Tajuña, se encuentra Brihuega (Guadalajara), villa medieval y famosa en los últimos años, por sus campos de lavanda o espliego.

Campos de lavanda

El Castillo de la Peña Bermeja fue construido en el siglo XI. En el patio de armas, se encuentra la iglesia de Nuestra Señora de la Peña, de estilo románico y el gótico.

Puerta de la Guía

La Puerta de la Guía de la muralla da acceso a la iglesia de Nuestra Señora de la Peña (Siglo XIII), y junto a ella, y en el interior del castillo encontramos el cementerio de la villa.

Cementerio de Brihuega

El origen de Brihuega se encuentra en un poblado celtibérico llamado Brioca, de donde derivó a su actual nombre. El rey Al-Mamún de la taifa de Toledo apreciaba esta zona por sus ricos cazaderos, al punto que alojó en su palacete de Brihuega a su amigo Alfonso, rey de León, cuando en 1072 éste fue derrotado en la batalla de Golpejera por su hermano Sancho II de Castilla y expulsado de su reino.

La localidad fue una plaza estratégicamente relevante de cara a las campañas para la toma de Toledo por los cristianos, que cristalizaron en 1085.

Castillo de la Peña Bermeja

El rey Alfonso VI conquistó en 1085 el valle del río Tajuña. En 1086 cedió Brihuega al arzobispo Raimundo de Toledo y durante mucho tiempo la villa estuvo rodeada de murallas, que fueron terminadas en el siglo XIII.​

Iglesia de Nuestra Señora de la Peña

Otra joya de la villa es la Iglesia de San Felipe,  construida en la primera mitad del siglo XIII, en tiempos de Rodrigo Jiménez de Rada, arzobispo de Toledo.

Iglesia de San Felipe

El Arco de Cozagón formaba parte de las murallas de la localidad, siendo una de las principales entradas a Brihuega. Construido en piedra de sillería​ y ubicado en el sur del casco urbano, destaca por su arco en ojiva.

Arco de Cozagón

Uno de los ejemplos de arquitectura civil más curiosos de la villa son las Cuevas Árabes, construidas entre los siglos X y XI, que han servido como refugio en todos los asedios de la ciudad y que tienen accesos de escape a la muralla.

Calle de Brihuega

El color morado de la lavanda se encuentra por toda la villa, en los balcones, puertas, ventanas, etc. destacando un mercado donde se venden perfumes o jabones de lavanda, entre otros artículos.

Edificio de Brihuega

Desde hace unas décadas, se ha ampliado el cultivo de la lavanda en las colinas de Brihuega, siendo en el mes de julio cuando alcanzan su máximo esplendor con la floración, celebrándose el Festival de la Lavanda, con espectaculares conciertos de música al atardecer.

Festival de la Lavanda

La gastronomía alcarreña destaca por los asados de cabrito, las sopas de ajo, las gachas y migas alcarreñas, o las judías al arrope. Entre los dulces, los bizcochos borrachos, los sequillos, los alajús, sin olvidar la miel sobre hojuelas.

Los vinos de D. O. Mondéjar de la provincia de Guadalajara, son perfectos para acompañar los platos típicos de La Alcarria.





La Solana (Ciudad Real)

19 06 2019

Dentro de la Comarca del Campo de Montiel se encuentra La Solana, cerca del río Azuer, afluente del Guadiana, y que tiene curso permanente en su tramo alto hasta la entrada en la Sierra del Cristo.

Iglesia de Santa Catalina

La Solana nace, como otras tantas villas manchegas, fruto de la repoblación efectuada en el siglo XIII, alentada por las tres Órdenes Militares a las que fue donado el territorio que hoy comprende la provincia de Ciudad Real: Santiago, Calatrava y San Juan.

Iglesia de Santa Catalina

La Solana, como todo el Campo de Montiel, perteneció a la Orden de Santiago. Sin embargo, la administración de dicha Orden cambió sustancialmente durante el reinado de los Reyes Católicos. Se suprimió la figura del maestre y su consejo y se creó un Consejo de Órdenes dependiendo de la Corona.

Calle Concepción

Una de las principales tradiciones que se conservan en La Solana es el cultivo del azafrán, que llegó a España en el siglo VIII, con la invasión musulmana de la península ibérica. El cultivo de la rosa del azafrán se remonta al siglo XVIII.

Plaza Mayor

Los principales monumentos de La Solana se erigen en torno a la bella Plaza Mayor. Presenta en la actualidad dos zonas bien diferenciadas en cuanto a su aspecto y época.

El lado este, con porches adintelados, y el Ayuntamiento son del siglo XVI, obra de los maestros alarifes Luís de Béjar y Cristóbal Díaz en 1530.

Plaza Mayor

El lado oeste y norte, construida en el siglo XIX tienes dos plantas de vanos asimétricos sobre porches de arcos de medio punto, a cuya espalda se encuentra un arco con bóveda de cañón.

En dicha Plaza Mayor se encuentra la Iglesia de Santa Catalina. Comenzó a construirse en 1420 pero, por diversos avatares, no se terminó hasta el año 1524. El templo tiene elementos del gótico tardío, renacentistas y barrocos.

Calle Pilas

Del exterior destacan sus dos portadas. La norte o de Santa Catalina con un elementos herrerianos y la del sur o de Santiago. Especialmente destaca la del norte con una decoración entre renacimiento y barroco con formas armoniosas a bases de cuerpos de columnas, templete y tímpano semicircular completando el bello acceso al templo.

Torre Campanario de la Iglesia de Santa Catalina

Mención especial merece la Torre Campanario que data de 1765 culminada por un magnífico chapitel y la convierte en la más majestuosa de la provincia. La torre que hoy vemos estuvo precedida de otras dos que cayeron durante el siglo XVII.

Interior de la Iglesia de Santa Catalina

La Ermita de San Sebastián está ubicada en el barrio de El Santo y es el templo más antiguo de La Solana., iniciándose a construir en el siglo XIV, de estilo gótico temprano. Destaca su techumbre mudéjar, jalonada con artesanía de taracea policromada con incrustaciones de nácar.

Palacio de Don Diego

El Palacio de Don Diego brilla por su fachada señorial conjugada con un acceso principal remarcada con piedra. Sobre el acceso se dispone un balcón central coronado con un escudo. Los balcones se alternan con la presencia de cuatro medallones ornamentales.

Una marquesina separa el cuerpo inferior del superior. La fachada completa su decoración con un friso corrido a base de triglifos y metopas. Tras acceder por el zaguán sorprende un patio central a cuatro pandas con columnas dóricas adintelado y con balcones en su parte superior. 

Ermita de San Sebastián

La gastronomía de La Solana es la típica manchega, destacando el moje vendimiador, las migas gañanas con uvas, las gachas de harina de almortas, el asadillo o el cordero manchego. De postre, las típicas “flores fritas”.

Para acompañar los platos de la zona, los vinos D. O. la Mancha, como no podrá ser de otra manera.





Segorbe (Castellón)

18 05 2019

Segorbe se encuentra en la comarca castellonense del Alto Palancia, ubicándose en el cerro de Sopeña, abriéndose al valle del río, en el camino natural entre Valencia y Teruel.

Torre del Botxí

Tras la romanización, Segorbe se convierte en sede episcopal durante la época visigoda. En el año 546 se celebró el concilio Valentino, al que concurrió el prelado segobricense.

Al convertirse el rey Recaredo al cristianismo, se celebró en el año 589 el II Concilio de Toledo. El primer obispo conocido de Segorbe fue Próculo que ocupó el asiento 28 en este concilio. A partir de entonces hay referencias de la asistencia a casi todos los Concilios de Toledo por parte de los obispos de Segorbe.

Torre de la Cárcel

De origen musulmán son sus estrechas calles, placetas y casas que trepan sobre las cuestas del cerro. En el año 1229 la ciudad estaba en poder de Zeyt Abuzeyt, antiguo rey moro de Valencia que, al ser expulsado por Zayan, pasó a residir en su castillo.

Arco de la Verónica

En el año1245, el rey Jaume I incorporó Segorbe a la corona aragonesa tras un pacto con Zeyt, en la que permanecerá hasta el siglo XV cuando Segorbe se transforma en Ducado, aunque siempre vinculado a la familia real.

Arco de la Verónica

Entre los señores de Segorbe destaca Dña. María de Luna, esposa del rey D. Martín “El Humano” y por tanto reina de Aragón o el infante D. Enrique de Aragón y Pimentel, más conocido como “Infante Fortuna”, primero que utilizó el título de Duque de Segorbe.

Acueducto de Segorbe

Debido a su categoría de Sede Episcopal, por Segorbe han pasado personajes de renombre como Benedicto XIII (el Papa Luna) que fue canónigo de la Catedral, como también Rodrigo de Borja, más tarde Alejandro VI, o Fray Luis Amigó.

Murallas de Segorbe

Entre sus monumentos destacan las murallas (Siglo XIII) y el Acueducto (Siglo XIV). Varias torres o puertas de acceso a la muralla se conservan, como el Arco de la Verónica (en su cara interior conserva una imagen de la Santa Faz), la Torre del Botxí o del Verdugo y la Torre de la Cárcel.

Catedral Basílica

La Catedral Basílica comenzó a levantarse en el Siglo XIII, sobre la mezquita andalusí, de estilo gótico inicial. Destaca el claustro gótico, uno de los pocos claustros de planta trapezoidal.

Torre de la Catedral

La “Entrada de Toros y Caballos” son fiestas de interés turístico internacional. Las primeras referencias a la fiesta se sitúan en el siglo XIV y está en la costumbre de llevar a los toros a la plaza, para su posterior lidia, desde los corrales.

La excepcionalidad al festejo la otorga el hecho de ayudarse de caballos para guiar a los toros y la ausencia de barreras para contener a los animales convirtiéndose el público en un auténtico muro que impide su fuga.

Monumento a la “Entrada de Toros y Caballos”

Entre los platos típicos de su gastronomía destacan la olla segorbina, el arroz “empedrao” o el puchero. Son famosos sus embutidos, como la morcilla de arroz y cebolla, las longanizas o las güeñas, sin olvidar el jamón serrano.

Para acompañar los platos, los Vinos IGP Castelló, maridan perfectamente con tan contundente gastronomía de interior.