Aielo de Malferit (Valencia)

30 01 2008

Al sur de la provincia de Valencia y en el interior, en plena Vall d’Albaida, se situa el pueblo de Aielo de Malferit, entre el secano y la huerta que le brinda el río Clariano. Es uno de mis rincones favoritos por ser el pueblo de mi familia materna y lugar donde crecí en mi infancia.

Sus orígenes se remontan a la Edad de Bronce pero el primer documento escrito aparece en el “Llibre del Repartiment” cuando el rey Jaume I el Conqueridor concede las tierras a P. y A. Vacher y R. Gallach en 1248. Por privilegio del rey Alfonso V el Magnánimo los señores de Malferit toman posesión de Aielo en 1445 y no es hasta 1858 cuando se restituye el pueblo pasando a sus habitantes con la abolición del señorío.

 Pont alla baix

Aielo de Malferit desde el Pont d’allà baix

En el casco histórico encontramos el Palau del Marqués de Malferit cuyo origen se remonta al S. XV aunque sufrió modificaciones en los S. XVII y XVIII por lo que exteriormente tiene un aspecto neoclásico rematado por una blaustrada con el escudo de los Malferit.

Palau Malferit 

Palau del Marqués de Malferit

Durante la edad media la población estuvo amurallada y hoy en día se conservan restos de lienzos adosados a las casas que dan a la huerta del Clariano, conservándose el Portal del Carmen, antigua puerta que daba acceso al pueblo y en donde se exhibe una imagen de la Virgen del Carmen.

Portal Carme Aielo 

Portal del Carmen

El Hospital de Beneficencia de aspecto modernista con su fachada principal decorada con “trencadís” data de 1910 y es rematado por la imágen de la Concepción. Era regentado por monjas franciscanas hasta que en la decada de los 60 pasó a ser centro escolar y en el que recibí las primeras clases de primaria por Sor Carmen, encargada de los niños, pues las niñas debían estar separadas a cargo de Sor Herminia…¡que pena, eran otros tiempos!

 Hospital Aielo

Hospital de Beneficencia

En la parte norte de la población destaca la Ermita del Calvari del S. XVIII dedicada a San Joaquín y Santa Ana, enmarcada por un bello paseo de cipreses columnares y las casetas de las estaciones o pasos del Calvario. En su interior además de las figuras de los santos citados encontramos la de San Engracio Mártir, patrón de la población.

Ermita del Calvari 

Ermita del Calvari

La iglesia parroquial de Sant Pere es del S. XVIII y consta de tres naves con crucero y cúpula central, además de la capilla del Cristo de la Pobreza. Exteriormente destaca el esbelto campanario cuyas campanas toqué en más de una ocasión cuando para tomar la comunión además de la catequesis se debía ejercer de monaguillo.

Iglesia Aielo 

Iglesia de Sant Pere

Numerosas son las rutas de senderismo las que se pueden realizar por los alrededores de Aielo de Malferit como las del Pí de Cairent, el Pont de l’Arcà o el Pont d’allà baix. Este último puente data del S. XVI y consta de gruesos pilares hexagonales con cinco arcos de medio punto que permiten el paso del río Clariano camino de la Serratella y del municipio de Ontinyent.

Las fiestas patronales  de “Moros i Cristians” se celebran del 5 al 8 de agosto aunque los días previos hay vaquillas (“vaquetes al carrer”), “nit de paelles” y otros actos culturales.

En Aielo de Malferit nació el 3 de agosto de 1944 Luis Manuel Ferri Llopis, conocido artísticamente como Nino Bravo. El gran cantante valenciano tiene en Aielo de Malferit como homenaje de sus paisanos el Museo Nino Bravo.

Cassola 

Cassola d’arrós al forn

El plato estrella de la gastronomía es la “cassola d’arrós al forn”, además de la “coca de pimentó i tomaca”, pudiéndose acompañar por los cada vez más preciados vinos de la D. O. Valencia, subzona Clariano, de la cercanas poblaciones de Moixent o de Fontanars dels Alforins. 

En reposteria destaca los “pastissets de moniato” o los duros “carquinyols” acompañados de una copita de café licor, “perfecto amor”, nuez de Cola Coca, “lágrimas del contribuyente” o de anís Aielo que se elaboran en la misma población. En verano se toma como refrecante el típico “llimonet” o “canari” a base de limón y cazalla con agua fría.

Como canta Raimon “¡Qui perd els origens perd l’identitat”.





Buitrago del Lozoya (Madrid)

24 01 2008

Con las prisas de nuestro tiempo el viajero del S. XXI se desplaza rápidamente por autovías y autopistas dejando en la cuneta pueblos hermosos como este de Buitrago del Lozoya junto a la A-1 entre Madrid y Burgos.

Buitrago del Lozoya se situa al norte de la Comunidad de Madrid y está circundado por el río Lozoya. La población está rodeada por una muralla de origen musulmán que cuenta con catorce torres conservando la coracha y parte de la barbacana.

En el S. XIV se construyó el Castillo o Alcázar de estilo mudéjar. En la Edad Media fue residencia del Marqués de Santillana y en él residió la reina Juana de Portugal y su hija Juana la Beltraneja.

 Buitrago

Buitrago del Lozoya

Antes de los árabes estuvieron los romanos tras la conquista por Cayo Flaminio en al año 190 a. C. llamándose el lugar “Licabrum”.

El nombre de Buitrago aparece por primera vez en 1076 en el llamado Fuero de Sepúlveda del rey Alfonso VI.

Pasear por las calles de Buitrago del Lozoya es volver al medievo con sus calles estrechas, su castillo y sus murallas. En el interior del recinto encontramos la Iglesia de Santa María del S. XIV que cuenta con un precioso artesonado mudéjar.

Murallas Buitrago 

Murallas de Buitrago del Lozoya

La población cuenta con un Museo Picasso con obras de la colección de Eugenio Arias, natural de la población madrileña, y que fue barbero y amigo íntimo del genial pintor malacitano.

Muchas son las rutas de senderismo que se pueden realizar desde la localidad en las inmediaciones de Somosierra.

En el Asador Las Murallas se puede degustar el lechazo asado en horno de leña, el chuletón o entrecot de la sierra o una buena sopa castellana acompañados por los pujantes vinos con D.O. Madrid.





Urueña (Valladolid)

14 01 2008

En la Tierra de Campos de Valladolid se alza la villa medieval de Urueña sobre las estribaciones de los Montes Torozos. Ya los romanos cruzaron estas tierras entre Palencia y Zamora a través de la vía de la Toresana. Con el rey Sancho II de Castilla la villa fue cabeza del Infantado de Valladolid.

La villa de Urueña está amurallada casi en su totalidad conservando dos de sus puertas, el Arco de la Villa y la Puerta del Azogue.

Muralla Urueña 

Murallas de Urueña y Torreón de Doña Urraca

La muralla comenzó a edificarse en tiempos de Doña Sancha, hermana de Alfonso VII, y data de finales del S. XII. El Arco de la Villa es apuntado y se abría al páramo mientras la Puerta del Azogue constituía la principal entrada a la villa estando flaqueado el arco de medio punto por dos torres cúbicas.

El castillo de Urueña es anterior a las murallas siendo edificado en 1060 en tiempos de Fernando I. Tiene forma rectangular con cubos semicirculares en su perímetro y en él destaca la Torre del Homenaje.

En la unión de la muralla con el castillo se levanta el Torreón de Doña Urraca o Peinador de la Reina.

Castillo Urueña 

Castillo de Urueña

En el interior del recinto de la villa se encuentra la Iglesia de Santa María del Azogue, de estilo renacentista aunque levantada sobre una iglesia gótica. En su interior destaca un Cristo crucificado del S. XIV y el Cristo atado a la columna de la escuela de Gregorio Fernández.

 Iglesia Urueña

Iglesia de Santa María del Azogue

Extramuros se levanta la Ermita de Nuestra Señora de la Anunciada, la joya de la villa de Urueña. Se trata de la única obra de estilo románico catalán en tierras de Castilla y León y se edificó sobre la iglesia de un monasterio mozárabe del S. X.

El exterior de la ermita llama la atención con sus arquillos ciegos y bandas lombardas. En su interior destaca un retablo del S. XVI y el altar mayor del S. XVII con la imágen románica de La Anunciada.

Ermita Urueña 

Ermita de Nuestra Señora de la Anunciada 

Tan singular villa vallisoletana se ha convertido con un proyecto cultural ambicioso en la primera Villa del Libro de España.

En Los Lagares de Urueña la comida casera colmará el apetito del viajero tras la visita por las calles y plazas del medioevo. La sopa de ajo con setas, el potaje benedictino, las patatas cortesanas, los pichones o las lentejas son los platos típicos de la villa, acompañados por vinos claretes de la zona. De postre recomiendo los canutillos de monjas o el queso de Villalón con miel.





Letur (Albacete)

2 01 2008

Al sur de la provincia de Albacete, en plena Sierra del Segura, se situa el pueblo de Letur colgado de un peñasco con su trazado árabe . El viajero tras pasar el Arco de las Moreras se situa en la Plaza Mayor, antigua plaza de armas del desaparecido castillo de la villa. En dicha plaza se encuentra la iglesia de Santa María de la Asunción.

Iglesia Letur 

Iglesia de Santa María de la Asunción

La iglesia parroquial fue edificada en el S. XVI de planta gótica, a excepción de la portada renacentista. Se compone de una planta única con una cabecera de cinco paños y dos capillas laterales. En su interior se conservan seis tablas del Maestro de Albacete del S. XVI.

El pueblo es de una belleza extraordinaria con sus calles estrechas y encaramadas camino del barranco con sus balcones repletos de macetas llenas de color sobre todo en primavera.

 Barrio Letur

Casco histórico de Letur

Una peculariedad de Letur son los numerosos pasajes arqueados o “portalicos”, como dicen los lugareños, que aprovechan los restos de muralla o del castillo como ocurre con la Puerta del Sol al norte de la población.

Desde Letur parten numerosas rutas de senderismo que nos llevan a parajes naturales inolvidables como el Charco Pataco, los Cantalares o el Mirador de la Molatica.

Portalico Letur 

“Portalico” de Letur

Camino de una de sus aldeas, La Dehesa de Letur, nos encontramos un complejo turístico donde podemos disfrutar de la naturaleza serrana, la llamada “La Quebrada del Molino Viejo”.

En el se puede degustar el gazpacho manchego, las carnes de caza, los andrajos o las truchas. Todo ello se puede acompañar con vinos de la cercana zona albaceteña de D. O. “Manchuela“. De postre recomiendo los suspiros y sobre todo las “toñas” de Letur, dulce típico a base de tortas cubiertas de frutos secos, sobre todo nueces, y miel.

En agosto se celebran las fiestas en honor a la Virgen de la Asunción donde los encierros son los protagonistas.