Sanlúcar de Barrameda (Cádiz)

24 09 2010

La situación privilegiada de Sanlúcar de Barrameda, en la desembocadura del río Guadalquivir, frente al Parque Nacional de Doñana, permitió el asentamiento fenicio, levantando este pueblo un templo dedicado a Astarté, en las dunas de La Algaida.

Desembocadura del río Guadalquivir y Parque de Doñana

Con el tiempo esta ciudad gaditana fue la referencia de partida de Cristóbal Colón en su tercer viaje al Nuevo Mundo y de Fernando de Magallanes y de Juan Sebastián Elcano, en la primera vuelta al mundo.

Como bien reza la placa, junto a la Plaza del Cabildo, de los 234 tripulantes que zarparon para dar la vuelta al planeta, sólo regresaron 18, al mando de Juan Sebastián Elcano.

Anochece en el Faro de Chipiona

Hoy en día, el vecino Faro de Chipiona señala a los buques la entrada al río Guadalquivir, y la llegada al cercano puerto sanluqueño.

No es el “Faro del Fin del Mundo” del amigo Luis Irles, pero los atardeceres son impresionantes en la llamada Punta del Perro.

Castillo de Santiago en Sanlúcar de Barrameda

Durante la dominación árabe la “Fortaleza de las Siete Torres” defendía el paso por el río, hasta la posesión por parte de Guzmán El Bueno en 1297, bajo las ordenes del rey Sancho IV. Hasta 1640 los Guzmanes fueron los señores de la villa, siendo sus descendientes los Duques de Medina Sidonia.

El actual Castillo de Santiago domina la ciudad y la desembocadura, destacando la imponente Torre del Homenaje, con perímetro hexagonal.

Iglesia Mayor de Nuestra Señora de la O

La Iglesia Mayor de Nuestra Señora de la O, sobresale en la Plaza de la Paz, con su fachada exterior mudéjar y el artesonado de su interior.

Portada mudéjar de la iglesia

Junto a esta iglesia, encontramos el Palacio Ducal de Medina Sidonia, renacentista del S. XV, siendo residencia de los Señores de Sanlúcar.

Palacio Ducal de Medina Sidonia

Bajando la Cuesta de Belén, dos monumentos atraen la mirada del viajero, el primero el Antiguo Convento de Mercedarios, del maestro Vandelvira, reconvertido en Auditorio de la Merced, y el segundo Las Covachas, de estilo gótico tardío, decorando un ala del Palacio Ducal, con arcos ojivales y serpientes aladas.

Antiguo Convento de Mercedarios

Las Covachas

El casco histórico está salpicado por iglesias y conventos, entre los que destacan el Convento de Regina Coeli, el Convento de las Carmelitas Descalzas, el Convento de la Madre de Dios, la Iglesia de Santo Domingo, de estilo renacentista herreriano, la iglesia de San Miguel, la iglesia de San Diego, la iglesia de San Francisco, la iglesia de San Jorge, la Basílica de la Caridad y la iglesia de los Desamparados, de estilo barroco.

Iglesia de los Desamparados

Entre sus fiestas destacan las célebres Carreras de Caballos en la playa, en el mes de agosto.

Iglesia de Santo Domingo

Con tanto edificio religioso, se puede pecar de los placeres de la gastronomía local, y para ello, recomiendo Casa Balbino, en la misma Plaza del Cabildo.

Langostinos sanluqueños de Casa Balbino

Entre sus suculentas tapas destacan las tortillas de camarones, las berenjenas rellenas de langostinos, el atún encebollado, las coquinas  y los langostinos sanluqueños, acompañados de la Manzanilla de Sanlúcar, vino de la D. O. Jerez – Manzanilla, elaborada a partir de la uva Listán.

Como dijo el Dr. Alexander Fleming, “Si la penicilina cura las enfermedades, el Jerez resucita los muertos”.