Osuna (Sevilla)

29 10 2010

La Villa Ducal de Osuna se alza en la cima de una colina, coronada por su Castillo, el Teatro Romano, la Colegiata y la Universidad, estando muy bien situada estratégicamente, en el centro de Andalucía, entre Sevilla, Córdoba y Málaga.

Universidad de Osuna

Hace 3.000 años los iberos fundaron la ciudad de Urso, en referencia a la abundancia de osos en la zona. Durante la dominación romana (Genitiva Julia) alcanzó su esplendor urbanístico y cultural. Bajo la dominación árabe se denominó Oxona hasta la conquista cristiana en 1239 por Fernando III el Santo.

En 1264 es entregada a la Orden de Calatrava convirtiéndose en un punto estratégico en la defensa con el reino nazarí de Granada. En el S. XV, la Orden de Calatrava cede la ciudad a D. Pedro Téllez de Girón durante el reinado de Felipe II, recibiendo los descendientes el título de Duques de Osuna.

Claustro de la Universidad

En lo alto de la colina emerge la Universidad de Osuna fundada en el S. XVI. Es de planta rectangular con torreones en las esquinas en los que los chapiteles de azulejos blancos y azules dan una nota de color.

Por el vestíbulo se accede a un bello patio central con 24 columnas sobre las que descansan arcos de medio punto y desde donde arranca la escalera renacentista que conduce a los pisos superiores.

Plaza Mayor

Presidiendo la ciudad  se alza la Colegiata de Nuestra Señora de la Asunción de estilo renacentista, cuya fachada se admira desde la Plaza Mayor, sede del Ayuntamiento.

Ayuntamiento de Osuna

Sus calles estrechas de casas enjalbegadas con cal dan el toque andalusí a la villa, resaltando el colorido de las macetas repletas de geranios y claveles.

Calle de San Pedro

Una de las calles más famosas de Osuna es la Calle de San Pedro repleta de casas solariegas y palacios. Del S. XVIII destacan el Palacio del Cabildo de la Catedral de Sevilla y el Palacio del Marqués de la Gomera.

Palacio del Marqués de la Gomera

El Palacio del Marqués de la Gomera, del S. XVIII, se ha reconvertido en un lujoso hotel, donde rebosa el barroco andaluz en todas sus estancias.

Cilla del Cabildo de Sevilla

La Cilla del Cabildo de Sevilla, en la calle de San Pedro, presenta una imponente fachada barroca, siendo levantada en 1773, por el arquitecto Alonso Ruiz de Florindo y su hijo Juan.

Iglesia de Santo Domingo

Numerosos son los edificios religiosos de la ciudad de Osuna como la iglesia de Santa Clara, la iglesia de San Agustín, la iglesia de San Carlos El Real, la iglesia de Santo Domingo y los conventos de la Concepción, del Carmen, del Espíritu Santo, de San Pedro o Santa Catalina.

Iglesia de San Carlos El Real

Las estrechas calles de Osuna están repletas de casas señoriales con sus escudos heráldicos, intercaladas entre las blancas casas encaladas de rejas de hierro forjado.

Calle Gordillo

A la hora del almuerzo el viajero puede acercarse al “Mesón del Duque”, donde degustar los pimientos rellenos, las alcachofas en salsa verde, las berenjenas con gambas y salsa de moscatel o las “repapalillas” de bacalao.

Otros platos más contundentes de Osuna son los cocidos como el cocido ursaonés, el cocido de habas y guisantes, el cocido de tagarninas y el bacalao al estilo del Duque.

Bacalao al estilo Duque de Osuna

En tierras sevillanas se puede acompañar la comida con Vinos de la Tierra Sierra Norte de Sevilla.





Avilés (Asturias)

19 10 2010

El casco histórico de Avilés fue declarado Conjunto Histórico Artístico en 1955 destacando el conjunto de edificios con sus soportales. Está constituido por una amalgama de estilos desde el románico al modernista pasado por el gótico y el barroco.

Calle Galiana

El conjunto de calles monumentales está situado alrededor del Palacio Municipal y del barrio marinero de Sabugo, destacando la calle Galiana, la calle Bances Candamo, la calle Rivero, la calle Ferrería o la calle San Francisco con sus edificios modernistas. La Plaza de España, en el centro del casco histórico, está presidida por el Palacio Municipal.

Palacio Municipal

Entre sus calles afloran edificios civiles con Palacios como el del Marqués de Camposagrado del S. XVII y el del Marqués de Ferrera, ambos barrocos, o casas góticas como la de Valdecarzana con sus preciosos arcos geminados.

Calle San Francisco

La calle San Francisco destaca por el conjunto de edificios modernistas frente a la iglesia de San Nicolás de Bari y la fuente de los caños de San Francisco.

Fuente de los Caños de San Francisco

En el barrio de pescadores de Sabugo se alza la Iglesia Vieja de Sabugo de origen románico y de finalización gótica.

Iglesia Vieja de Sabugo

La iglesia se sitúa en la plaza del Carbayo desde donde parten calles típicas marineras como la de Bances Candamo o la calle de la Estación.

Calle de Bances Candamo

En la plaza de Carlos Lobo se levanta la Iglesia de los Padres Franciscanos, el edificio más antiguo del románico de Avilés (finales del S. XII) que conserva su portada románica en su fachada oeste. Adosada a la cara norte de la iglesia se encuentra la Capilla funeraria de los Alas, del S. XIV.

Iglesia de los Padres Franciscanos

Sin lugar a dudas, la estampa más típica de Avilés, son sus calles engalanadas de soportales, que protegen al viajero de las inclemencias del tiempo.

Soportales

Un clásico de la restauración en Avilés es el Asador El Poeta, en la calle de la Estación, donde se puede degustar la merluza a la avilesina, la caldereta, las sardinas al vino o la ternera guisada con “arveyos” y con la sidra natural como bebida acompañante. De postre se puede tomar el arroz con leche o las “marañuelas” de Avilés, aunque personalmente recomiendo una tabla de quesos asturianos, con Cabrales, Casín, “Afuegal’ Pitu”, Gamonedo o Beyos.