Orihuela (Alicante)

25 11 2010

Al sur de la Comunidad Valenciana se sitúa la ciudad de Orihuela (Oriola) en la comarca de la Vega Baja del Segura, en la frontera con la Región de Murcia.

Su origen se remonta al periodo Calcolítico pasando por la cultura argárica hasta llegar a los iberos y romanos. Durante la etapa de los visigodos fue capital de la demarcación que abarca actualmente las provincias de Alicante y Murcia, pactando el rey Teodomiro en el S. VIII su autonomía con los árabes. En el S. IX pierde su autonomía con el Califato de los Omeya.

Muralla del Castillo de Orihuela

En el S. XIII (17 de julio de 1242) las tropas del infante Alfonso de Castilla reconquistan la ciudad para posteriormente incorporarse al Reino de Valencia en 1296 rindiendo homenaje al rey Jaime II. En 1564 se crea el obispado de Orihuela. Posteriormente durante la Guerra de Sucesión, los oriolanos apoyaron al pretendiente Carlos de Austria y con la victoria de Felipe V el Borbón la ciudad fue saqueada, al igual que otras villas como Xàtiva, perdiendo sus fueros.

Castillo de Orihuela

Numerosos son los monumentos de esta bella ciudad que configuran un casco histórico de primera magnitud. El Castillo de Orihuela de origen pre califal se levanta en lo alto de una colina dominando la Vega Baja con sus torreones almorávides orientados al sur y las murallas que descienden desde la parte alta a la ciudad.

Torre de Santo Domingo

En la villa se conserva la Puerta de Crevillent, junto al Convento de Santo Domingo, un punto estratégico para comenzar la visita a la ciudad.

El Convento de Santo Domingo tiene su origen en la Ermita de Ntra. Sra. del Socorro donde se instalaron en 1512 los dominicos, aprobándose la fundación del convento por el papa Julio II, ratificándolo Fernando el Católico. En 1547 el oriolano Obispo de Lleida, Fernando de Loazes, fundó el Colegio de Dominicos hasta que en 1569 mediante bula papal de Pío V, se creó la Universidad de Orihuela.

El edificio se estructura alrededor de dos bellos claustros. El Claustro Mayor o del Colegio es renacentista (1602) mientras el Claustro de la Universidad es barroco (1727).  La iglesia es renacentista en su concepción y barroca en su decoración. Bartolomé Albert pintó y doró las bóvedas que estremecen al viajero ante la eclosión de color del interior.

Catedral de Orihuela

La Santa Iglesia Catedral de Orihuela se construyó sobre la Mezquita Aljama a finales del S. XIII, de estilo gótico meridional al que se añadieron elementos renacentistas y barrocos.

Puerta mudéjar de las Cadenas

Posee tres puertas, la Puerta de las Cadenas con arco polilobulado y capiteles imposta del S. XIV, la Puerta del Loreto del S. XV de estilo gótico y la Portada de la Anunciación de estilo renacentista.

Puerta del Loreto

El claustro de la Santa Iglesia Catedral del Salvador y Santa María de Orihuela de estilo renacentista procede del antiguo Convento de la Merced siendo trasladado y reconstruido sobre el antiguo fosar de la catedral.

Claustro de la Catedral

La Iglesia de las Santas Justa y Rufina fue construida sobre otra mezquita islámica en los S. XIV y XV. Sus santas titulares, mártires hispalenses, son copatronas de la ciudad oriolana, ya que su martirio coincide con la reconquista de Orihuela.

La torre campanario es de origen gótico (S. XV) de planta cuadrada y decoración acanalada rematada por bellos pináculos, destacando las gárgolas y esculturas de animales fantásticos. En la torre destaca uno de los relojes más antiguos de España mandado colocar por el Consell oriolano en 1439.

Iglesia de las Santas Justa y Rufina

La portada principal de las Gradas es barroca con dos medallones de las santas titulares mientras la puerta norte o del Evangelio es renacentista con dos hornacinas con las imágenes de las Santas Justa y Rufina.

El templo de una sola nave es de estilo gótico valenciano tardío con arcos fajones, destacando en las claves los escudos de la corona catalano aragonesa y el Pájaro Oriol (emblema de la ciudad). La Capilla de la Comunión es de estilo barroco.

Iglesia de Santiago Apóstol

La Iglesia de Santiago se encuentra en el barrio homónimo dentro del antiguo recinto amurallado. La primitiva obra es gótica del Siglo XIV con añadidos renacentistas y barrocos.

La portada principal es gótica isabelina destacando en el parteluz la figura de Santiago Apóstol obra de Ángel Ferrant que sustituye a la gótica destruida en la Guerra Civil. En el tímpano aparece el emblema y escudo de los Reyes Católicos. La portada de la Capilla de la Comunión es barroca.

Otros monumentos oriolanos destacados son el Palacio Episcopal, el Palacio de Rubalcava, la Casa Museo del poeta Miguel Hernández o la Torre de Cabo Roig.

Tan agotador recorrido por el casco oriolano merece una buena comida en estas tierras alicantinas.  Se puede optar por Casa Corro, un clásico de la comida tradicional, con especialidades como cocido de pava con pelotas, arroz con costra, guiso de albóndigas, pierna de cabrito al horno y postres como el helado de higos chumbos o los pasteles de Gloria.

Para acompañar estos manjares recomiendo los vinos de la zona de la D.O. Alicante como el Fondillón o los blancos de la Marina, así como los dulces para los postres de la Vall de Xaló.





Xàtiva (Valencia)

6 11 2010

La ciudad de Xàtiva, capital de la comarca de La Costera, es una de las ciudades históricas del antiguo Reino de Valencia, siendo cuna de los dos Papas españoles, los Borja (Borgia), Calixto III y Alejandro VI.

El casco histórico gira entorno a la Plaça del Mercat y la basílica de La Seu, pero además cuenta con el recinto amurallado, el Castillo Mayor y el Castillo Menor.

Plaza del Mercado y La Seu

Los primeros vestigios humanos en Xàtiva se localizan en la “Cova Negra” con restos arqueológicos del paleolítico medio. Los iberos denominaron a la ciudad Sait y pertenecía a la Contestania. Bajo los romanos alcanzó un gran esplendor siendo punto estratégico de la Vía Augusta (Saetabis Augusta). En época visigoda tuvo obispado siendo varios los obispos setabenses los que participaron en los concilios de Toledo en el S. VI.

Hospital Real de Xàtiva (S. XV – S. XVI)

Bajo los musulmanes fue capital administrativa y en el S. XI se estableció la primera fábrica de papel de Europa. El 22 de mayo de 1244 fue conquistada por Jaume I el Conqueridor para la corona catalano-aragonesa. En 1347, el rey Pedro IV le concedió el título de ciudad por su fidelidad en la Guerra de la Unión.

Detalle de la puerta del Hospital Real 

La ciudad fue cuna de los Papas Borja, Calixto III y Alejandro VI, alcanzando su máximo esplendor en los S. XV y XVI.

Calixto III, nació en La Torreta de Canals, entonces pedanía de Xàtiva, con el nombre de Alfonso de Borja. Alejandro VI nació en Xàtiva, con el nombre de Rodrigo de Borja.

Retrato de Felipe V, boca abajo 

Durante la Guerra de Sucesión a la corona española la ciudad apoyo al candidato de la Casa de Austria, el Archiduque Carlos, frente a su rival borbón, Felipe V. Tras la victoria de los borbones en la Batalla de Almansa la ciudad fue incendiada y saqueada por las tropas de Felipe V siendo expulsados sus habitantes además de cambiar el nombre de la ciudad por el de Colonia Nueva de San Felipe. 

De ahí viene el apodo de “socarrats”  (quemados) con el que se conoce a los setabenses. En señal de desaprovación la ciudad mantiene boca abajo el retrato de Felipe V en el Museo de Bellas Artes en el Palacio del Almodí.

Muralla de Xàtiva

La muralla urbana de Xàtiva data del S. XI, siendo reformada en el S. XIII y restaurada en el S. XVI. La muralla enlaza los Castillos El Mayor y El Menor, conectándolos con la ciudad.

Castillo Menor

El majestuoso Castillo de Xàtiva aunque de origen ibero y romano es en su mayor parte islámico y gótico y se divide en el Castillo Mayor y Castillo Menor, además de contar con varios kilómetros de muralla.

Castillo Mayor

Entre los monumentos religiosos de Xàtiva destaca La Seu, templo catedralicio de tres naves y crucero. En su interior es de destacar el altar del Nazareno y el altar mayor. Otros edificos de interés son la iglesia de Sant Francesc, la iglesia de Sant Feliu de 1269, el Real Monasterio de Santa Clara, la iglesia de Sant Pere o la Ermita de Sant Josep.

Ermita de San Josep

Las calles de Xàtiva están repletas de casas solariegas y palacios destando los de Alarcó, Marqués de Montortal, Mahíques Sanç o la casa natalicia del Papa Alejandro VI. Entre los edificios civiles destaca por su belleza el Hospital Real de los S. XV – XVI.

Palacio de Alarcó

La ciudad está repleta de fuentes en sus callejas y plazas destacando la Fuente Real de los Veinticinco Caños, la Fuente Real de Sant Francesc, la Fuente Real de Aldomar y la Fuente Real de la Trinidad.

Fuente Real de la Trinidad

La Fuente Real de la Trinidad es de estilo gótico construida en el siglo XIV. En el prisma octogonal de la copa alternaban escudos policromados de Xàtiva y del Reino de Valencia, hoy día prácticamente borrados por el paso del tiempo.

Fuente Real de Sant Francesc

La Fuente Real de Sant Francesc es barroca. siendo construida en 1764 pero con elementos ornamentales de estilo rococó. Tiene planta cóncavo-convexa, árbol central en forma de balaustre y copa de segmentos de esfera.

Fuente Real de los Veinticinco Caños

Se trata de un monumental abrevadero neoclásico construido entre los años 1788 y 1804, enclavado al final de la Alameda, en la salida hacía Gandía.

En el plano gastronómico se puede optar por una cocina de vanguardia como es el caso de La Hostería de Mont Sant o por una cocina tradicional en Casa La Abuela donde el “arrós al forn”, la paella de alcachofas y habas o la olla gitana son sus platos estrellas. De postre el tradicional “Arnadí” típico de la comarca de La Costera, cuya base es la calabaza, los frutos secos y el azúcar.

Una buena comida en Xàtiva debe ser acompañada por los excelentes caldos de la zona como el Maduresa de bodegas Celler del Roure de Moixent que conjuga las variedades tempranillo, syrah, merlot, cabernet sauvignon y mandó.