Arrabal de La Encarnación (Murcia)

24 02 2011

A escasos kilómetros de Caravaca de la Cruz (Murcia) se encuentra la pedanía del Arrabal de  La Encarnación, un paraje lleno de belleza natural y de riqueza patrimonial, encontrándose en el lugar, desde yacimientos  ibero romanos hasta restos almohades, pasando por su ermita del S. XVI.

Ermita de La Encarnación (S. XVI)

En el lugar de la Ermita de La Encarnación, se construyeron dos templos romanos durante los siglos II y I a. C., siendo de los más antiguos de la Hispania romana. Uno de los templos es de orden jónico con una ancha sala principal con columnas estriadas. El otro es de dimensiones más pequeñas, también de orden jónico, sobre el cual se levantaron los muros de la ermita.

Ermita de La Encarnación

Los restos de los templos romanos son identificados en el S. XVIII, como restos de la antigua localidad de Asso, topónimo que aparece en las Tablas de Ptolomeo.

Restos romanos en los alrededores de la ermita

En el S. XIX, Ceá Bermudez describe los restos de los templos, las sepulturas, columnas y demás restos arqueológicos romanos del paraje caravaqueño del Arrabal de La Encarnación.

La ermita está rodeada de un inmenso bosque de coníferas, a los pies de la Sierra de las Cabras, donde el verde de los pinos se funde con el azul del cielo mediterráneo.

Sierra de las Cabras

La construcción del santuario necesitaba gran cantidad de piedra y su extracción se realizó en las canteras romanas próximas a los templos, entre la espesura del bosque.

Canteras romanas

Se utilizaron las mismas técnicas extractivas que emplearon los romanos. Los romanos realizaron varias catas a cielo abierto, abriendo dos canteras en las proximidades de la ermita. La de mayor dimensión se localiza a escasos cien metros de la ermita y proporcionó toda la piedra necesaria para su construcción.

Canteras romanas

Cerca de la Ermita de La Encarnación se encuentra el Estrecho de las Cuevas, un paraje natural, donde el río Quípar discurre por un cañón repleto de cuevas, muchas de ellas habitadas desde la cultura Argar.

La vegetación de ribera añade más belleza al paraje, con sus chopos, álamos y fresnos.

Ribera del río Quípar

En el Estrecho de las Cuevas se levanta una fortificación singular almohade, la llamada Cueva Castillo del Rey Moro, construida a finales del S. XII o principios del S. XIII.

La fortaleza está situada estratégicamente en el antiguo camino de Caravaca de la Cruz a Granada.

Cueva Castillo del Rey Moro

La fortificación se alza a quince metros de altura sobre el río Quípar, cerrando el muro una de las cuevas del estrecho. La parte superior del muro está coronada por almenas, presentando además saeteras.

Cueva Castillo del Rey Moro

Entre el cerro de la Ermita de La Encarnación y el Estrecho de las Cuevas, encontramos un yacimiento arqueológico de la cultura argárica (La Placica) y yacimientos de la época ibérica como el de Villaricos y el de los Villares.

El poblado fortificado de los Villares está cercano a la ermita, tras atravesar el barranco de la Virgen.

Yacimiento de los Villares

Tras visitar los monumentos del Arrabal de La Encarnación, recomiendo un buen tapeo en el Casón de los Reyes de Caravaca de la Cruz, donde se puede degustar las migas, la ensalada de pimientos con cebolla, el queso de cabra frito con confitura o la famosa “torta torrá de oreja”.

Tan suculentas tapas caravaqueñas se pueden acompañar del vino de la zona con D. O. Bullas, ya conocidos en la época romana, cuya producción abarca las poblaciones de Bullas, Caravaca, Mula, Cehegín, Lorca, Calasparra, Moratalla y Ricote.





Priego de Córdoba (Córdoba)

10 02 2011

En el centro de Andalucía, en pleno Parque Natural de la Subbética, se encuentra la histórica y monumental villa de Priego de Córdoba, una de las maravillas del legado andalusí en plena Ruta del Califato.

Plaza de San Antonio

El Barrio de la Villa con sus calles sinuosas, estrechas y encaladas respiran su pasado medieval y musulmán y sus plazas repletas de macetas llenan de color la primavera.

La calle Real, la plaza de San Antonio o la calle Jazmines son de paso obligado hasta llegar al mirador del Adarve, balcón a los olivares que rodean la villa cordobesa.

Calle Real

El Castillo situado en el centro de la población es de origen árabe siendo reformado en el S. XIII y XIV. Junto a él se levanta la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, de estilo gótico mudéjar con tres naves del S. XVI, pilares octogonales, arcos apuntados que culminan en una bóveda múdejar. La puerta de Santa Ana es de estilo plateresco.

En el interior destaca el retablo mayor del renacimiento tardío, el Cristo atribuido a Alonso de Mena y sobre todo la Capilla del Sagrario, obra maestra del barroco en España.

Iglesia de la Asunción (S. XVI)

La capilla es obra de Francisco Javier Pedrajas y fue ejecutada entre 1722 y 1784. Su planta es octogonal y es rematada por una cúpula gallonada perforada en su base por ocho ventanales. En el centro se alza un tabernáculo obra del escultor Manuel Garnelo.

Capilla del Sagrario

La Capilla del Sagrario fue declarada Monumento Nacional en 1932, y con su riqueza de molduras y yeserías de inspiración rococó, la convierten en una joya del barroco andaluz.

Interior de la Capilla del Sagrario

La villa cuenta con numerosas fuentes destacando entre ellas la Fuente de la Salud y la Fuente del Rey.

La Fuente del Rey de estilo barroco fue construida por Remigio del Mármol y consta de tres estanques a distinto nivel.

Fuente del Rey

En el primero estanque se sitúa una escultura de un león luchando con una serpiente y en el segundo una escultura de Neptuno y Anfítrite. De la Fuente de la Salud manan 139 caños.

Neptuno y Anfítrite

La Fuente de la Salud es del S. XVI y según los lugareños en ese lugar acampó Alfonso XI. Construida por Francisco del Castillo cuenta con un amplio frontispicio de estilo manierista con almohadillado de mármoles polícromos, presentando una hornacina central con la Virgen de la Cabeza.

Hornacina de la Virgen de la Cabeza en la Fuente de la Salud

La villa cuenta con otras iglesias de interés como la iglesia de Nuestra Señora de la Aurora (S. XV), la iglesia del Carmen (S. XVII), la iglesia de San Francisco (S. XVI), la iglesia de Nuestra Señora de las Angustias (S. XVIII) de estilo rococó o la iglesia de San Pedro.

Iglesia de la Aurora (S. XV)

Las Carnicerías Reales del S. XVI constituían el mercado y matadero de la época y frente a ellas se monta un mercadillo ambulante de lo más pintoresco.

Casa museo de Niceto Alcalá Zamora

En la calle del Río encontamos la casa museo de D. Niceto Alcalá Zamora, Presidente de la II República Española, sede de su Patronato y de la Oficina de Turismo.

Plaza del Santo Cristo

Sin lugar a dudas Priego de Córdoba es una de las ciudades más bellas de Andalucía y su gastronomía está impregnada de la herencia andalusí.

En el restaurante El Aljibe recomiendo el ajoblanco de harina de habas con pasas de corinto, el salmorejo campero, el asado de cordero a la jalea de membrillo o el lomo al vino de Montilla. De postre las gachas de la abuela con crema de almendras.

Villa Turística de Priego de Córdoba

En el restaurante Balcón del Adarve, además de disfrutar de las vistas panorámicas, el comensal podrá degustar el cordero lechal al estilo andalusí, el solomillo de ciervo al vino tinto con grosella o el rabo de toro al estilo cordobés. Los vinos de la zona reciben la denominación Montilla – Moriles.

Casas de la Villa Turística

Para el buen descanso, rodeado de olivos, recomiendo la Villa Turística de Priego de Córdoba, situada en la aldea de Zagrilla, a los pies de la Sierra Subbética.