Plasencia (Cáceres)

26 02 2018

Plasencia está a la entrada del Valle del Jerte, en la provincia de Cáceres. Fue fundada como ciudad por el rey Alfonso VIII de Castilla en 1186. Su establecimiento en el lugar se debía a razones de estrategia militar propias de la Reconquista, pues cerca de la ciudad se hallaban las fronteras castellanas con el reino de León al oeste y con los musulmanes al sur.

Catedral Nueva de Plasencia

El conjunto histórico de la ciudad está declarado bien de interés cultural desde 1958, y en distintos momentos han sido incluidos a título individual en la lista de bienes de interés cultural tres monumentos placentinos: la catedral de Santa María, el palacio Carvajal-Girón y el palacio de Mirabel.

Catedral Nueva

Plasencia es la sede de la diócesis del mismo nombre y en el entramado urbano placentino existen dos catedrales: la catedral vieja y la catedral nueva. La primera fue construida entre los siglos XIII y XIV, de estilo románico y con arquitectos como Juan Francés, destacando en la misma su sala capitular.

La nueva, proyectada a finales de siglo XV y dirigida por arquitectos como Juan de Álava, Francisco de Colonia, Covarrubias, Diego de Siloé y Rodrigo Gil de Hontañón, pretendía en su origen sustituir a la catedral vieja pero por diversos problemas las obras se pararon en 1760. De esta catedral nueva destacan el coro de Rodrigo Alemán y el retablo mayor de Gregorio Fernández.

Catedral Vieja de Santa María

La catedral de Santa María es un templo católico de la ciudad española de Plasencia. Constituye una de las dos edificaciones que componen la catedral de Plasencia.

Comúnmente conocida como catedral antigua de Plasencia, actual Museo Catedralicio de Plasencia, es un edificio que supone un ejemplo interesante de transición del románico al gótico y constituye una de las edificaciones más notables de la localidad. Su construcción comenzó a principios del siglo XIII y las últimas aportaciones protogóticas se dieron en el siglo XV.

Catedral Vieja de Santa María

La portada principal es ejemplo depurado del románico, con arcos de medio punto con las clásicas arquivoltas sobre las cuales, en sencilla hornacina, se contempla un grupo escultórico tallado en piedra de la Anunciación de Nuestra Señora, que aparece también sobre el esplendido rosetón en una pequeña imagen y ante ella un ángel orante.

Actualmente también se puede acceder a través de la llamada puerta del oeste, mal llamada del perdón, que más bien correspondería con la desaparecida del transepto norte y que dataría de principios del siglo XIII.

Muralla urbana de Plasencia

La Catedral Nueva se empezó a construir en el año 1498 y finalizó en el año 1578, en el que las obras sufrieron una paralización. Más tarde fueron retomadas durante el siglo XVIII, quedando finalmente inacabada.

Intervinieron en su construcción varios arquitectos considerados como los mejores de su tiempo, como Juan de Álava, Francisco de Colonia o Enrique Egas, que se encargó de realizar los primeros planos de la futura catedral. También dejaron su huella otros arquitectos como Alonso de Covarrubias, Pedro de Ezquerra, Pedro de Ibarra, Rodrigo Gil de Hontañón y Diego de Siloé.

Puerta de Trujillo o Puerta de la Salud

La muralla de Plasencia protege el casco antiguo desde la época fundación de la ciudad, permitiendo el paso a dicho casco antiguo sólo a través de sus puertas: puerta de Trujillo, puerta de Coria, puerta de Berrozanas, puerta del Sol, puerta de Talavera, puerta del Clavero y postigo del Salvador.

Puerta del Sol

Por la Puerta de Berrozanas se accedía desde el barrio de San Julián, en las afueras de Plasencia, al barrio nobiliario de San Martín, comunicando pues la zona en la que residían los nobles placentinos y la cercana judería con el cementerio judío y el Puente de San Lázaro.

Puerta de Berrozanas

Dentro de la diócesis, el municipio cuenta con trece iglesias parroquiales, de las cuales en la ciudad hay once: Cristo Resucitado, El Salvador, Nuestra Señora de Guadalupe, Nuestra Señora del Pilar, San Esteban, San José, San Miguel Arcángel, San Pedro, Santa Elena, Santa María de la Esperanza y San Nicolás el Real.

A estas once hay que sumarles la iglesia de San Gil, en la localidad del mismo nombre y la iglesia de Nuestra Señora del Puerto en Pradochano.

Iglesia de San Nicolás el Real

A las iglesias y ermitas hay que añadir conventos como los de las Claras, las Dominicas, los Dominicos, San Vicente de Padres Dominicos, las Capuchinas, las Ildefonsas, las Carmelitas y los Franciscanos. El convento de los Dominicos destaca por albergar el Parador Nacional de Plasencia.

Iglesia de San Nicolás el Real

Como resultado de haber sido habitada en el pasado por diversas familias nobles, la ciudad conserva una importante cantidad de palacios y casas señoriales. De entre los palacios destacan el palacio del Marqués de Mirabel, el palacio municipal, el palacio de Monroy o casa de las Dos Torres, el palacio Almaraz, el palacio Carvajal-Girón y el palacio episcopal.

Las principales casas señoriales son la casa del Deán con su anexa casa del doctor Trujillo, la casa de las Infantas y la casa de las Argollas.

Convento de Santa Clara

El acueducto medieval de Plasencia fue construido en el siglo XVI sustituyendo a otra obra del siglo XII. Traía agua a la ciudad desde Cabezabellosa y El Torno. Se conservan 55 arcos, la mayoría de ellos en el barrio de San Antón, a los cuales se les conoce como arcos de San Antón. Otros arcos permanecen en pie en un merendero junto al hospital.

Casa del Doctor o de Arcediano de Trujillo

Una de las vías públicas más destacadas de la ciudad es la plaza Mayor. En ella se sitúa la casa consistorial de Plasencia y el autómata conocido popularmente como el Abuelo Mayorga.

Casa Consistorial

Otro lugar destacable es la plaza de la Cruz Dorada, cercana al río Jerte y enmarcada por el ábside de la Merced y el convento de San Francisco. En el centro de la plaza se halla un crucero que le da su nombre. Plasencia cuenta con su propia judería.

Casa de los Deán

Entre los platos típicos de la gastronomía local encontramos las patatas en escabeche, las judías verdes al estilo de Plasencia, el revuelto de criadillas, el lagarto en salsa verde y perejil, las sopas canas o el zorongollo.

Los vinos locales placentinos, acompañan bien a la gastronomía local, siendo muy típico el vino de pitarra.

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