Segorbe (Castellón)

18 05 2019

Segorbe se encuentra en la comarca castellonense del Alto Palancia, ubicándose en el cerro de Sopeña, abriéndose al valle del río, en el camino natural entre Valencia y Teruel.

Torre del Botxí

Tras la romanización, Segorbe se convierte en sede episcopal durante la época visigoda. En el año 546 se celebró el concilio Valentino, al que concurrió el prelado segobricense.

Al convertirse el rey Recaredo al cristianismo, se celebró en el año 589 el II Concilio de Toledo. El primer obispo conocido de Segorbe fue Próculo que ocupó el asiento 28 en este concilio. A partir de entonces hay referencias de la asistencia a casi todos los Concilios de Toledo por parte de los obispos de Segorbe.

Torre de la Cárcel

De origen musulmán son sus estrechas calles, placetas y casas que trepan sobre las cuestas del cerro. En el año 1229 la ciudad estaba en poder de Zeyt Abuzeyt, antiguo rey moro de Valencia que, al ser expulsado por Zayan, pasó a residir en su castillo.

Arco de la Verónica

En el año1245, el rey Jaume I incorporó Segorbe a la corona aragonesa tras un pacto con Zeyt, en la que permanecerá hasta el siglo XV cuando Segorbe se transforma en Ducado, aunque siempre vinculado a la familia real.

Arco de la Verónica

Entre los señores de Segorbe destaca Dña. María de Luna, esposa del rey D. Martín “El Humano” y por tanto reina de Aragón o el infante D. Enrique de Aragón y Pimentel, más conocido como “Infante Fortuna”, primero que utilizó el título de Duque de Segorbe.

Acueducto de Segorbe

Debido a su categoría de Sede Episcopal, por Segorbe han pasado personajes de renombre como Benedicto XIII (el Papa Luna) que fue canónigo de la Catedral, como también Rodrigo de Borja, más tarde Alejandro VI, o Fray Luis Amigó.

Murallas de Segorbe

Entre sus monumentos destacan las murallas (Siglo XIII) y el Acueducto (Siglo XIV). Varias torres o puertas de acceso a la muralla se conservan, como el Arco de la Verónica (en su cara interior conserva una imagen de la Santa Faz), la Torre del Botxí o del Verdugo y la Torre de la Cárcel.

Catedral Basílica

La Catedral Basílica comenzó a levantarse en el Siglo XIII, sobre la mezquita andalusí, de estilo gótico inicial. Destaca el claustro gótico, uno de los pocos claustros de planta trapezoidal.

Torre de la Catedral

La “Entrada de Toros y Caballos” son fiestas de interés turístico internacional. Las primeras referencias a la fiesta se sitúan en el siglo XIV y está en la costumbre de llevar a los toros a la plaza, para su posterior lidia, desde los corrales.

La excepcionalidad al festejo la otorga el hecho de ayudarse de caballos para guiar a los toros y la ausencia de barreras para contener a los animales convirtiéndose el público en un auténtico muro que impide su fuga.

Monumento a la “Entrada de Toros y Caballos”

Entre los platos típicos de su gastronomía destacan la olla segorbina, el arroz “empedrao” o el puchero. Son famosos sus embutidos, como la morcilla de arroz y cebolla, las longanizas o las güeñas, sin olvidar el jamón serrano.

Para acompañar los platos, los Vinos IGP Castelló, maridan perfectamente con tan contundente gastronomía de interior.

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Mojácar (Almería)

27 04 2019

De una colina de la Sierra Cabrera almeriense, cuelgan las casas blancas de Mojácar, oteando el mar Mediterráneo, con su silueta de pueblo blanco y soleado.

Mojácar

Mojácar ha sido habitada por numerosos y variados pueblos desde la antigüedad. Poblada desde la Edad del Bronce alrededor de 2000 a. C., los comerciantes fenicios y cartagineses llegaron a servir a las comunidades en crecimiento.

Plaza de la Iglesia

Bajo el dominio griego, estos crearon un asentamiento llamado Murgis-Akra, palabra de la que derivaría luego, tras ser latinizada, el nombre Moxacar , luego, el de Muxacra por los árabes y finalmente el nombre actual de Mojácar.

Arco de la Plaza Nueva

Con la coronación de Mohamed-Ben-Nazar, Mojácar y sus tierras fueron incorporadas al Reino de Granada, y la ciudad se encontró con las fuerzas cristianas en el este. Se construyeron o reforzaron Atalayas y fortalezas durante el siglo XIV.

Plaza Nueva

El 10 de junio de 1488, los líderes de la región acordaron someterse a las fuerzas cristianas, aunque el alcaide de Mojácar se negó a asistir. En ese momento se produjo la reunión conocida como “árabe de Mojácar”, donde se acordó un pacto de libre asociación entre musulmanes, judíos y cristianos.

Plaza del Parterre

En el centro del casco histórico se encuentra la Iglesia de Santa María, construida a finales del S.XVI (año 1560) sobre la antigua Mezquita Mayor, y junto a ella la Plaza del Parterre, antiguo cementerio musulmán.

Vista de Mojácar Playa

Inició las obras de la iglesia, el maestro Sebastián Segura, cumpliendo una doble función: religiosa y como fortaleza defensiva.

Es muy llamativa la sencillez de su interior, que alberga una preciosa y significativa pintura al fresco realizada en los años 60 por un pintor itinerante. La iglesia había perdido el retablo del altar mayor durante los hechos acaecidos en la Guerra Civil. En su pequeña colección de imaginería cuenta con tallas de San Agustín y la Virgen del Rosario, Patrones de la Ciudad.

Calle típica

Las callejuelas son estrechas y están flanqueadas por balcones decorados con geranios de colores que contrastan con el blanco impoluto de las paredes encaladas. 

Vivienda mojaquera

Las techumbres de las viviendas son planas o de terraza, dando sensación de casas cúbicas, impenetrables, donde el turista desde fuera no puede visualizar sus laberínticas y empinadas calles. Antiguamente se utilizaban el adobe y la piedra formando techos abovedados, hoy en día el blanco es el protagonista de la arquitectura mojaquera.

Vista de Mojácar

Mojácar pueblo está formado por viviendas agrupadas, escalonadas, acomodadas a la topografía del terreno adecuándose a la arquitectura tradicional. El dominio del macizo sobre el hueco formando cubos más o menos geométricos de monocromía blanca, son algunas de las condiciones estéticas de las casas del pueblo.

Plaza del Arrabal

Mojácar cuenta con 17 kilómetros de costa, que van desde Marina de la Torre, límite con Garrucha, y hasta la Rambla de la Granatilla, en la impresionantemente bella pedanía de Sopalmo, y a pocos kilómetros de inicio del Parque Natural de Cabo de Gata – Níjar, junto al término de Carboneras.

Calle típica

Entre los platos típicos de la gastronomía local se encuentran los gurullos, los guisos de pelotas, el caldo de pimentón, las migas, los arroces caldosos o incluso el cous-cous, fruto de nuestro legado andalusí.

Entre los pescados más comunes de la zona, habría de destacar el gallo pedro, los espetones de sardinas o júreles, los calamares a la plancha o a la romana, los boquerones rebozados o en vinagre, la sepia en salsa, el pulpo a la vinagreta o la exquisita gamba de Garrucha.

Para acompañar los platos, los Vinos de la Tierra del Desierto de Almería, poco conocidos y en plena expansión.





Getxo (Vizcaya)

25 03 2019

Getxo se encuentra en la orilla derecha del río Nervión, ya convertido en Ría de Bilbao, destacando los palacetes de la alta burguesía, construidos durante la época de la industrialización.

Puerto Viejo

Getxo se formó en torno al Monasterio de Santa María, levantado en el siglo XII, con el patronato de la casa solar de Jauregi, señores de Getxo. Los primeros moradores fueron principalmente agricultores, en lo que hoy es el barrio de Andra Mari,  y pescadores, en el barrio de Algorta.

Puerto Viejo

Además de pescadores, los habitantes del Puerto Viejo de Algorta, eran conocidos por ser expertos pilotos que guiaban a los barcos para franquear la barra de arena que se formaba en la entrada de la ría, y también por tareas de salvamento.

Hoy en día, en este enclave pintoresco, el Puerto Viejo, con sus calles estrechas y empinadas, el visitante puede degustar las delicias de la gastronomía local, especializada en pescados y mariscos.

Vista de Getxo desde el Puente de Vizcaya

Uno de los principales atractivos es el Puente de Vizcaya o Puente Colgante, con estructura de hierro, que fue inaugurado en 1893 y es el puente transbordador mecánico más antiguo del mundo.

Puente de Vizcaya

El Puente de Vizcaya transporta una barca colgada por cables de acero con hasta 3500 kg de peso, entre peatones y automóviles entre Las Arenas de Getxo y Portugalete.

En la parte superior hay una pasarela peatonal que también sirve de mirador. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2006 por tratarse de una de las más destacadas obras de arquitectura del hierro de la Revolución industrial.

Barca colgada

Aunque con una organización mínima debido a las limitaciones legales impuestas por los privilegios de Portugalete, en el S.XVII nació la Cofradía de Mareantes de San Nicolás de Algorta. La Ermita de San Nicolás, fue testigo de sus primeras reuniones, las cuales se trasladaron un siglo después a la casa Etxetxu, construida para ese fin. 

Puerto Viejo

En el Puerto Viejo encontramos dos esculturas, la de sardinera, obra del escultor José Luis Butron, y el arrantzale, obra del escultor Luis Iñiguez, ubicadas junto al pretil de Riberamune.

Playa de Algorta

La época dorada de Getxo comenzó a mediados del siglo XIX, con el nacimiento del Barrio de Las Arenas, creado por Máximo Aguirre, y lugar donde se halla el imponente Puente de Vizcaya.

La urbanización de Las Arenas supuso el florecimiento del municipio, que pronto consiguió mejorar sus comunicaciones al instalar el ferrocarril que unía Getxo con Bilbao.

Puerto Viejo

Varios palacios encontramos en la localidad, como el Palacio del Marqués de Olaso, el Palacio de Santa Clara, el Palacio de Ampuero, el Palacio de Eguzki-Alde, el Palacio Kai-Alde o el Palacio de Lezama-Leguizamón.

Puerto Viejo

Al atardecer, una buena apuesta es acercarse al antiguo barrio de pescadores del Puerto Viejo, para degustar la gastronomía y los vinos del País Vasco, entre las estrechas calles repletas de sidrerías y bares de copas.

Atardecer en la ría de Bilbao

La gastronomía de Getxo destaca por los platos marineros, como el marmitako, el bacalao a la vizcaína, el cabracho a la bilbaína, las sardinas asadas o el txangurro.

Los vinos con D.O. Bizkaiko Txacolina, son los mejores acompañantes de los placeres del mar Cantábrico.





Getaria (Guipúzcoa)

18 02 2019

En la costa vasca se encuentra Getaria, famosa por su Txacoli y por ser la patria chica de Juan Sebastián Elcano , primer marino en dar la vuelta al mundo.


“Ratón de Getaria”

La localidad se sitúa en un tómbolo que enlaza la tierra firme con el Monte de San Antón, que vista desde varios puntos de la costa, su silueta recuerda a la de un ratón.

Monte de San Antón

El Monte de San Antón es actualmente un Parque Natural, siendo una isla hasta el Siglo XVI.

En lo más alto, se levanta el Faro de Getaria, que orienta a los marineros de la villa, entre la frondosidad del bosque.

Faro de Getaria

La villa de Getaria fue fundada entre 1180 y 1194 por el rey Sancho VI de Navarra, por lo que es junto con San Sebastián una de las villas más antiguas de la provincia.

Durante la segunda mitad del siglo XII, el interés por aumentar y dominar los puertos cantábricos era para los reyes navarros cuestión prioritaria.

Getaria

El casco histórico estaba amurallado y torreado, aunque actualmente casi no se conserven estos elementos. Es llamativo y muy conocido un pasadizo que pasa bajo la iglesia de San Salvador y que une la Calle Mayor (Kale Nagusia) con las escaleras que llevan al puerto. Este pasadizo recibe el nombre de “Katrapona” y es un vestigio de las antiguas defensas.

Casas del puerto de Getaria

La Iglesia de San Salvador es gótica y fue declarada Monumento Nacional. La mayor parte de ella fue construida entre el siglo XVI y XVIII y tuvo que sufrir numerosas reparaciones durante el siglo XIX a causa de los daños que sufrió en las Guerras Carlistas.

En ella se celebraron las primeras Juntas Generales de Guipúzcoa en el año 1397. El templo consta de tres naves, divididas en tres tramos cada una. 

Puerto pesquero

Son dignas de visitar las casas góticas de la calle San Roque, así como las casas nobles de los Zarauz, Ibáñez de Olaso y Larrumbide, así como el Museo de Balenciaga, famoso modisto nacido en la localidad.

Viñedos de txacoli de Getaria

En Getaria se cultiva la uva del txacoli o vino “hecho en el caserío”, sobre todo la uva Hondarribi Zubi, que da un vino blanco, con su característico color entre amarillo pálido y pajizo con tonos verdosos, y que tiene un sabor fresco y ligeramente ácido en la boca.

Se cultiva sobre pendientes escarpadas, no siempre en terrazas, donde las vides son guiadas con alambres o “flotan” sobre pilares de tierra. La base del suelo es de arcilla sobre la que se asienta una capa de arenisca. La altitud oscila entre casi el nivel del mar hasta los 100 metros.

Hondarribi Zubi

La gastronomía de Getaria, se basa fundamentalmente en el pescado y el marisco, siendo famosos sus pescados a la brasa, destacando el rodaballo salvaje.

Los vinos blancos con D. O. Getariako Txacolina, acompañan perfectamente a los platos marineros.





Aledo (Murcia)

19 01 2019

En la comarca murciana del Bajo Guadalentín, a los pies de Sierra Espuña y de la Sierra de la Tercia, se encuentra Aledo, rodeado de paisajes aptos para el senderismo, como el Estrecho de la Arboleja.

Vista panorámica de Aledo

Aledo se convierte en una fortaleza alrededor del siglo XI, tras la repoblación cristiana, al vencer a los musulmanes. Su castillo, aljama, aldeas y dependencias son entregados por Alfonso X El Sabio al Maestre de la Orden de Santiago, Palay Pérez Correa, como recompensa por sus victorias contra los musulmanes.

Torre del Homenaje de Aledo

Sobresale de la población la Torre del Homenaje, una de las torres defensivas más grandes de la Región de Murcia. La Torre del Homenaje, conocida también por “La Calahorra”, data del siglo XI. Su planta, de forma cuadrada, está dividida en tres niveles.

Muralla de Aledo

Aledo, en sus orígenes era un recinto amurallado que albergaba su torre principal, la Torre del Homenaje, así como las viviendas de los primeros pobladores, la mezquita…etc.

Este recinto amurallado, se ha conservado en gran parte a pesar del paso de los siglos, quedando paños de muralla muy bien conservados.

Vista de Aledo y Paraje de las Cuestas

El “Paraje de las Cuestas” es un entorno singular anexo al recinto amurallado de Aledo. Es un paraje de una belleza singular por su geología, sus fósiles y el efecto de la erosión sobre las paredes de gredas.

Calle de San Ramón

En el corto periodo musulmán que asedió Aledo, la actual iglesia de Santa María La Real, fue inicialmente una mezquita con una sola nave y un campanario.

Se convirtió en iglesia cristiana después de la cesión de Aledo a la orden de Santiago. La construcción de la iglesia se inicio en el 1761.

Torre campanario de la Iglesia y Torre del Homenaje

En el interior de la iglesia hay elementos barrocos como las cornisas, mezclados con otros neoclásicos. La imagen más venerada, Santa María la Real, es una de las tallas más antiguas de la región, es del siglo XVI, y tiene una gran influencia gótica.

La talla de la Virgen de la Aurora, obra del escultor murciano Francisco Salzillo, se remonta al año 1775.

La Noche en Vela

Cada año, durante el mes de agosto, Aledo se ilumina sólo con velas, mostrando al público su esencia medieval. Las calles, plazas, patios y casas, se iluminan con velas y faroles, en la mágica “Noche en Vela”.

La Noche en Vela

El “Jallullo” es el plato típico de la gastronomía de Aledo. Los ingredientes básicos son harina, agua, longaniza, morcilla, tomates secos, ajo, cebollo … etc, a veces puede incluirse el pescado, como es el bacalao, siendo la mayoría de las veces el embutido y hortalizas de la zona los productos más frecuentes en la elaboración de este plato típico.

Otro plato típico son las migas o gachasmigas. La uva de mesa de Aledo, de la variedad Dominga, es muy apreciada.

Todo ello se puede acompañar del “vino del país” o bien de la cercana localidad de Bullas, con D. O. Bullas.





Montoro (Córdoba)

24 12 2018

El casco urbano se ubica en la zona de contacto de Sierra Morena con la campiña, emplazado sobre un promontorio en el interior del meandro encajado que aquí forma el río Guadalquivir.

Vista de Montoro y el río Guadalquivir

Como núcleo urbano se especula con la posibilidad de que fuese una fundación de los colonizadores griegos, quienes la habrían denominado Aypora o Eipora.

En el Llanete de los Moros, se encuentra un núcleo ibero donde las excavaciones arqueológicas han sacado a la luz estructuras arquitectónicas y ajuares funerarios, actualmente expuestos en el Museo Arqueológico Provincial de Córdoba.

Montoro

A finales del siglo III a. C., Epora se ve inmersa en la Segunda Guerra Púnica, que la llevará a firmar un foedus con la República Romana en torno al 206 a. C.; junto con Gades, será una de las civitas foederata de la Bética, lo cual da muestra de su importancia, en especial hacia finales del siglo I a. C. 

Calle de Montoro

El establecimiento de godos en el monte contiguo a Épora desde el siglo VI provocó el nacimiento del topónimo Montoro (“Monte de los Godos”).

Tras el período visigodo y musulmán, la ciudad es conquistada definitivamente por el rey cristiano Fernando III el Santo el día de San Bartolomé.

Iglesia de San Bartolomé

La Iglesia de San Bartolomé constituye una de las obras más significativas del estilo arquitectónico de transición entre el gótico y el Renacimiento en la provincia de Córdoba.

Se inició a finales del siglo XV y se terminó a lo largo del siglo XVI. Sobresale su fachada principal, en la que se aprecia la convivencia del estilo gótico ojival, en su etapa tardía, y los inicios del plateresco. 

Iglesia de San Bartolomé

La portada principal, que, concebida en un gótico tardío de finales del siglo XV y comienzos del siglo XVI, se encuentra retranqueada y es de dos cuerpos: El primero, adintelado, con el marco de motivo de galleta, flanqueado por columnas adosadas y superpuestas, cuyos capiteles decorados soportan las esculturas de los Santos Bartolomé y Santiago.

Sobre el dintel de la puerta arranca el segundo cuerpo, formado por un friso con decoración de cuadrilóbulos que soporta un arco de medio punto de remate a modo de frontón, decorado con elementos de hojarasca de estilo gótico. Entre el panel lobulado y el arco se abre una ventana adintelada, de época posterior, flanqueada por dos escudos de armas, de los patronos y titulares de la iglesia y de su fundador. Sobre el arco, y coronando el conjunto, la escultura de la Virgen del Rosario, copatrona de la ciudad de Montoro.

Calle de Montoto

La nave central, más alta que las laterales, está cubierta de un rico artesonado mudéjar con tirantas y labores estrelladas de lazo. Las naves laterales se cubren con bóvedas de crucería.

Otra iglesia destacable es la Iglesia del Carmen (Siglo XVIII) de estilo barroco.

Iglesia del Carmen

Su base económica es el cultivo del olivar, con varias almazaras que producen un aceite de alta calidad. Estos olivares ocupan más del 80 % de la superficie agrícola del municipio. También se dan otros cultivos en su zona de campiña como los cereales. Otras industrias de menor dimensión pero de raigambre e incluso fama, son la fabricación de mazapanes, la artesanía en cuero y la forja artística.

Calle de Montoro

Otros monumentos de interés son la Torre del Castillo de Villaverde, la Casa de las Tercias, la iglesia de Santa María de la Mota, la iglesia de San Juan de Letrán, la ermita de Nuestra Señora de Gracia, la ermita de Santa Ana y el Puente Medieval sobre el Guadalquivir o “Puente de las Doncellas”.

Ermita de Santa Ana

Es también una zona de gran valor fauní­stico y cinegético y ganadero. A Montoro por la belleza del meandro que envuelve al pueblo, se le conoce también como el Toledo Andaluz.

Panorámica de Montoro

Entre los platos típicos de Montoro se encuentran los faisanes ( variedad de seta ), el ajo sopeao, las papas en coña, las vinagreras, la carne de monte, todo ello cocinado con el rico aceite de oliva de la Sierra Montoreña. La gastronomía de esta ciudad va íntimamente ligada a su riqueza cinegética, pues en sus cotos se encuentran en abundancia especies como el jabalí, el ciervo, el conejo o la perdiz. 

Los vinos de la D. O. Montilla – Moriles acompañan los ricos platos de la gastronomía local.





Laguardia (Álava)

11 11 2018

Laguardia es la capital de la Rioja Alavesa y se levanta en un altozano desde que en el año 908, el rey navarro Sancho Abarca, mandó construir un castillo al norte del cerro que domina toda la comarca con la finalidad de la guarda y defensa de Navarra, acosada por musulmanes y castellanos.

Muralla de Laguardia

Todavía se conservan cinco puertas de acceso a la ciudad en la muralla mandada construir por el rey Sancho el Fuerte de Navarra. Sus nombres son: Mercadal, Carnicerías, Páganos, San Juan y Santa Engracia.

Viñedos de Laguardia

La iglesia de Santa María de los Reyes es una joya del arte gótico y renacentista. Se comenzó a construir en el siglo XII. En el siglo XIV tuvo lugar la construcción del templo tal y como hoy lo conocemos, a excepción del tramo principal de las naves y la cabecera, que son obra del XVI. El retablo mayor, obra de Juan de Bascardo, es del siglo XVII.

Pórtico de Santa María de los Reyes

La pieza más destacada de la iglesia es el pórtico, que se labró a finales del siglo XIV y fue policromado en el XVII, siendo uno de los pocos pórticos policromados que se conservan.

Apóstoles del pórtico

Las tallas de las arquivoltas representan a los Apóstoles y en el parteluz está representada la Virgen de los Reyes, ya que ese pórtico narra la vida de la Santa Virgen. El tímpano está dividido en tres partes, con relieves historiados. Dicho pórtico se cierra con una capilla de los siglos XV- XVI que es la que ha permitido la conservación de la pintura.

Retablo Mayor

Presidiendo los doce apóstoles y situado en el parteluz de la doble portada que da acceso al templo, se encuentra la imagen de la Virgen de los Reyes. Es una escultura que se sitúa sobre un elevado pedestal desde donde puede presidir toda la escena de la portada.

Apóstoles del pórtico

La torre campanario o Torre Abacial se encuentra exenta a los pies del templo. Es una torre-castillo que sirvió de defensa a las murallas de la villa, en la parte occidental, a espaldas del gran castillo y sus torres, que defendía la parte norte del pueblo. De planta cuadrada, a imagen y semejanza de los que se construyeron en el norte de Italia y de los pirineos catalanes en los albores del románico.

Torre Abacial

La iglesia de San Juan Bautista fue iniciada en estilo románico y concluida en el gótico. Tiene una capilla adosada a los pies, del siglo XVIII, consagrada a la Virgen del Pilar. 

La portada sur es de finales del s. XII, de los inicios del gótico. Su torre-campanario formaba parte de la muralla como torre principal de defensa de la zona sur de la villa y más tarde se le añadió la espadaña.

Iglesia de San Juan Bautista

La Plaza Mayor porticada es el centro de la villa. En ella se encuentran el ayuntamiento antiguo y el nuevo. Este último muestra en su fachada el escudo de la villa y un reloj carillón con unos autómatas que a las 12, 14, 17 y 20 horas danzan al ritmo de un pasacalles típico de las fiestas de la localidad.

Reloj carillón de la villa con sus danzantes

El Convento de los Capuchinos se construyó en el siglo XVII sobre la antigua judería, en la parte baja del pueblo. Contaba con iglesia y claustro alrededor del cual se agrupaban las estancias del convento. Con la Desamortización de Mendizábal, los frailes que ahí residían fueron expulsados y el edificio pasó a tener varios usos (cárcel, escuelas, juzgado).

A mediados del siglo XX el edificio fue destruido para construir el cuartel de la Guardia Civil y la casa del médico, respetándose únicamente la fachada. En la actualidad dicha fachada sigue en pie, presidiendo una plaza con una escalinata barroca de acceso desde la Calle Mayor.

Ayuntamiento viejo

La economía de Laguardia gira en torno al mundo de la viticultura (cultivo de la vid, industria vitivinícola y enoturismo). Muchas de las afamadas bodegas de la Rioja Alavesa se encuentran en su término municipal.

Lema de el Pueblo de Laguardia

Entre los platos típicos de la gastronomía de Laguardia encontramos los pimientos rellenos, las patatas con chorizo, la trucha a la riojana o las chuletas de ternera, cabrito o cordero.

Los vinos con D. O. Rioja son el maridaje perfecto para tan contundentes platos del Pueblo de Laguardia.