Fornells (Baleares)

15 01 2020

Fornells es un pequeño pueblo de pescadores al norte de Menorca, perteneciente al municipio de Es Mercadal, con una gran bahía de más de tres kilómetros de longitud.

Puerto pesquero de Fornells

Cerca de Fornells encontramos varias calas cercanas muy conocidas, destacando la Cala Tirant, la Cala de Cavalleria y la Cala Pregonda, algunas de ellas presentes en portadas de disco, como esta última en un L. P. de Mike Oldfield.

Iglesia de Sant Antoni Abat

La iglesia de Sant Antoni Abat de Fornells, es una iglesia situada en el Carrer de les Escoles. La iglesia data de mediados del siglo XVII, se da la fecha de 1639 como el año de su construcción, y daba servicio al pequeño arrabal entorno al Castillo de Sant Antoni,  si bien fue ampliada en el siglo XVIII.

Cala de Fornells

Se tiene presencia de población al menos desde el siglo V d.C. tal y como da testimonio la iglesia paleocristiana del puerto.

Durante la Edad Media se construyó la atalaya de la Mola de Fornells, que vigilaba y protegía la costa norte de Menorca. A partir del saqueo del corsario Barbarroja sobre Maó y el ataque pirata a Ciutadella en 1558 se decidió la construcción del Castell de Sant Antoni.

Bahía de Fornells

La presencia del Castell de Sant Antoni en Fornells dio pie al nacimiento de un arrabal que se puede considerar como el origen del actual casco antiguo del pueblo.

Entre 1630 y 1640 se constatan las primeras casas fornelleras y en 1713 ya se contabilizaban más de 100 habitantes. Los primeros vecinos de Fornells fueron soldados, y los familiares de estos, provenientes del Castell de Sant Felip, en el puerto de Maó, que se mudaron al norte de la isla.

Llaut menorquín

La Torre de Defensa de Fornells es una de las torres de defensa más grandes de la isla y fue construida durante la época británica, entre 1801 y 1802, con el objetivo de vigilar y proteger la entrada del puerto. El edificio tiene forma troncocónica, construido con piedra mortero y refuerzos de arenisca.

Puerto de Fornells

El puerto pesquero destaca por la presencia del llaut menorquín, embarcación típica de la isla. El llaut tradicional es una verdadera obra de artesanía y consiste en un pequeño barco de vela latina, de unos cuatro metros de eslora que sostiene tres mástiles y que puede alcanzar los siete nudos de velocidad.

Cap de Cavalleria

Cerca de Fornells se encuentra el Cap de Cavalleria, siendo el punto más septentrional de la isla y en el extremo del cabo se alza un faro elevado sobre un acantilado de 94 metros que ofrece una espectacular panorámica de la costa norte de la isla. 

Faro de Cavalleria

El Faro de Cavalleria fue construido en 1857,tras haberse producido ocho naufragios en el litoral el año anterior. Su haz de luz alcanza unos 58 km.

Antes de llegar a este punto se pasa junto al puerto natural de Sanitja, el tercero en importancia de la isla desde hace 2.000 años, cuando se le denominaba Sanisera. En la parte opuesta a la cala destacan las excavaciones de un yacimiento arqueológico que supone uno de los mejores testigos de la estancia de los romanos en Menorca.

Puerto de Fornells

Menorca regaló a los pescadores una bahía donde refugiarse de la tramontana en plena costa norte. Fornells respira mediterraneidad entre sus callejuelas encaladas y su agradable paseo marítimo repleto de restaurantes.

Calle de Fornells

Sin lugar a dudas, Fornells es el paraíso de la langosta, y su plato estrella famoso es la Caldereta de Langosta, que se puede degustar en los restaurantes de la población, destacando Sa Llagosta.

Caldereta de Langosta

Entre los platos típicos, además de la Caldereta de Langosta, destacan el “arrós de sa terra”, las berenjenas al horno rellenas de pimiento o las perdices con col al horno, con butifarra, sobrasada y envuelta en una hoja de col.

Para acompañar los platos los vinos de Binifadet de Menorca.





Espinosa de los Monteros (Burgos)

16 12 2019

En la Comarca de las Merindades de Burgos se encuentra Espinosa de los Monteros, siendo fundada por los cántabros, posiblemente los coniscos, 800 años a. C.

Torre de los Velasco

Recibió el nombre de Velliga y estaba situada en torno al término de San Martín, extendiéndose en dirección al Monte Edilla. La conquista que los romanos hicieron de la Península Ibérica, encontró fuerte resistencia en el pueblo cántabro que presentó batalla durante tres siglos.

Torre de los Monteros

Bajo las murallas de Velliga tuvo lugar una delas últimas batallas que se libraron entre ambos pueblos y la dificultad para vencer fue tan grande, que el mismo emperador Octavio César Augusto tuvo que dirigir en persona las operaciones para la conquista del norte de Hispania. 

La derrota fue absoluta para los cántabros, y Velliga fue tomada y destruida pasando a ser de dominación romana.

Palacio de los Fernández Villa

Durante su estancia, los romanos construyeron sobre las ruinas de Velliga una fortaleza bien amurallada, a la que denominaron Barrutha.

La invasión visigoda desemboca, en tiempos del rey Atanagildo (año 554), en una terrible batalla con el ejército romano, con derrota de estos últimos, y posterior destrucción de todo vestigio de construcciones de la etapa romana.

Torre de Valanto

En Val Espinosa, los musulmanes son atacados pero, gracias a la ayuda que reciben de los árabes residentes en Medina de Pomar, renuevan fuerzas y plantan cara dificultando especialmente la victoria.

Fue tal el arrojo de los primitivos Espinosiegos, que tras la victoria sobre los árabes, tomaron por armas un escudo de oro y en él un espino verde con majuelas coloradas y tronco pardillo, que añadieron al castillo que antes tenían.

Palacio de los Zorrilla o de los Marqueses de Chiloeches

En pleno periodo de reconquista, tiempos del Conde Sancho García (año 1006), acontece el hecho de mayor trascendencia para esta villa, cuyo acontecer, mezcla leyenda y hecho histórico.

Se crea el Cuerpo de Monteros de Espinosa, en agradecimiento del Conde Don Sancho al nobilísimo proceder de su escudero y mayordomo a quien debía no ya la vida, sino la integridad del Condado.

Torre de los Velasco

La villa está repleta de Palacios y Torres defensivas, destacando la Torre de los Velasco, la Torre de Cantimplor, la Torre de los Azulejos, la Torre de los Monteros, la Torre de las Herradores, la Torre Pumarejo, el Palacio de los Cuevas Velasco, el Palacio de Zorrilla o de los Marqueses de Chiloeches o la Casa de los Sainz de Baranda.

Torre de los Herradores

La Torre de los Velasco es un ejemplo de Torre medieval defensiva formada por dos cuerpos rectangulares unidos: una esbelta torre y una construcción secundaria, que en su día cumplió las funciones de caballeriza.

Torre de los Velasco

La Torre de Cantimplor fue construida en el siglo XIII, y se encuentra en el barrio de Berrueza. Esta desmochada, se dice que poseía una planta más alta y almenas. La torre perteneció a los abades de Vivanco. 

Torre de Cantimplor

La Torre de los Azulejos es un edificio de planta cuadrada con cubrición a cuatro aguas, rodeado por una muralla de más de dos metros de altura con puerta de acceso flanqueada por dos pilares cuadrados con remates y un interesante trabajo de herrería en la verja.

Torre de los Azulejos

Profundizando en la Heráldica del Palacio de los Zorilla o de los Marqueses de Chiloeches, vemos como la fachada principal presenta un conjunto armónico formado por un cuerpo central flanqueado por dos torres cuadrangulares que sobresalen de la portada principal. El cuerpo central se cobija bajo un enorme arco rebajado con casetones en su intradós.

Escudo heráldico del Palacio de Zorrilla

La gastronomía espinosiega conserva todo el sabor de antaño. Como derivados de la leche, destacan productos como la mantequilla, elaborada a partir de los mismos métodos naturales de fabricación famosos desde el siglo XVII, la leche y una amplia gama de quesos, los cuales han sido premiados en múltiples ocasiones.

También destacan los productos derivados del cerdo, como son los embutidos y morcillas; y, los derivados del pato criado en libertad, como el foie gras, paté y confitados.

Se puede degustar una buena carne de ternera de leche y de vaca, carne de excelente calidad con elevada proporción de grasa intramuscular y muy poco superficial. 

Para maridar los platos gastronómicos, los vinos burgaleses con D. O. Arlanza.





El Puente del Arzobispo (Toledo)

20 11 2019

El Puente del Arzobispo, en la comarca de la Campana de Oropesa (Toledo), debe su nombre y su origen a la construcción del puente en el siglo XIV. 

Puente del Arzobispo

Don Pedro Tenorio, Arzobispo de Toledo y Duque de Estrada, era propietario de la vecina Alcolea de Tajo, desde donde era necesario cruzar el Tajo para llegar al Santuario de la Virgen de Guadalupe en Extremadura. Alrededor del puente se creó un asentamiento, ya que su construcción facilitaba el paso no sólo a Extremadura, sino también a Lisboa y Ávila. 

Plaza de España

El puente es la mayor atracción para los viajeros. Se construyó con sillares en 1380, con ocho arcos, que en el siglo XVIII pasaron a ser once para prevenir las riadas.

Fuente de la Plaza de España

De la arquitectura religiosa destacan la iglesia de Santa Catalina, de estilo gótico-mudéjar; el convento de los Franciscanos, para venerar a Nuestra Señora de Majano o la ermita de Nuestra señora de la Bienvenida, de los siglos XVI y XVII.

Arquitectura popular

Entre los monumentos civiles destaca el Rollo, que data del siglo XIV, y la casa de Diego de Villarroel. Un conjunto de casas populares con soportales y encaladas aportan el sabor manchego.

Puente del Arzobispo

Durante siglos la cerámica fue la mayor fuente de riqueza de la población, pudiéndose visitar el Centro de Interpretación de la Cerámica.

Arco del puente

En la población nació Diego de Villarroel, hidalgo, militar, conquistador y colonizador español que fuera nombrado en 1554 como segundo alcalde de primer voto de la ciudad de Santiago del Estero y posteriormente como teniente general de la gobernación del Tucumán desde 1565.

Río Tajo

En relación a su fundación tenemos la “Leyenda del Puente del Arzobispo” que dice así: 

“En cierta ocasión bajaban las aguas bravas. Tanto que se habían llevado con la crecida algunos ojos del puente de Talavera y los tablones del puente Pinos. El arzobispo tenía que cruzar sin falta el río para acudir a las granjerías que su madre le dejó en herencia por estas tierras. Esperó varios días pero las aguas seguían bajando altas. Al cruzar, un remolino hizo casi zozobrar la barca y, al sujetarse el prelado en la pértiga del barquero para no caer al río, su anillo se hundió en las aguas. Era una joya magnífica con un rubí del tamaño de un huevo de gorrión que le habían regalado los judíos de Toledo. Tan disgustado quedó su eminencia por la pérdida, que ofreció una bolsa de monedas al mozo que consiguiera sacarlo del fondo del Tajo. Muchos lo intentaron en los días siguientes pero no consiguieron encontrarlo aunque ya sabéis que el agua de este río si no hay riada es como un cristal.

Plaza de España

Cuando volvió el Arzobispo al cabo de unos meses y preguntó por su anillo. Unos pastores le dijeron que había sido imposible encontrarlo por más que hasta los zagales se sumergían en las pozas gritando ¡A por el anillo del obispo!

Pues escuchad pastores -dijo el arzobispo Tenorio- Sed testigos de mi promesa: Si el anillo volviera a mí, he de construir un puente por el que ganados, peregrinos y viajeros crucen el río sin los trabajos con que ahora lo hacen.

Arquitectura Popular

Pasaron dos años y cuando el Arzobispo se disponía cierto día de primavera a comer en sus casas de Alcolea, ordenó le sirvieran uno de los grandes barbos del Tajo que tanto le gustaban y que se pescaban en el canal del molino de las monjas de Azután. Al abrir el pez las cocineras comenzaron a gritar y a reír pues entre las tripas brillaba el rubí. Conmovido por el hallazgo y considerándolo milagro de la Virgen de Guadalupe, esa misma noche ordenó que se comenzaran los trabajos para hacer un puente en el paraje donde había perdido su anillo”.

Río Tajo

Los ingresos obtenidos del “pontazgo”, a cargo del Arzobispo, por el paso de millones de ovejas merinas por la Cañada Leonesa, es otra historia que uno se puede imaginar, y que no es tan literaria.

Iglesia de Santa Catalina y Plaza de España

La gastronomía local destaca por la sopa de pan con hierbabuena, y el cocido de la Campana de Oropesa, con garbanzos de Torrico, repollo, patata, zanahoria, cardillos, carne de morcillo, chorizo, morcilla de Herreruela, tocino entreverado, jamón de la Dehesa y gallina.

Los vinos de pago del Marqués de Griñón, maridan con tan contundentes platos de El Puente del Arzobispo.





Pastrana (Guadalajara)

26 10 2019

En plena comarca de La Alcarria (Guadalajara) se encuentra la villa monumental de Pastrana, que inmortalizó Camilo José Cela en su “Viaje a la Alcarria”.

Palacio Ducal

El pretor romano Tiberio Sempronio Graco destruyó la ciudadela carpetana durante la conquista en el año 180 antes de Cristo. 100 años después fue reconstruida por orden del cónsul Paterno Paterniano, de quien tomó el nombre de Paternina.

Vista de Pastrana

En el año 1174, el rey Alfonso VIII de Castilla concedió la entonces aldea de Pastrana a la Orden de Calatrava, de quienes obtendría importantes privilegios.

Más adelante, el rey Enrique II de Castilla a propuesta del maestre calatravo le concedió el privilegio de villazgo en 1369. Pastrana creció a partir de entonces en detrimento de la población vecina de Zorita de los Canes.

Calle Princesa de Éboli

En 1541 compró la villa a la Corona doña Ana de la Cerda, abuela de la célebre doña Ana de Mendoza de la Cerda (princesa de Éboli), quien casaría con don Ruy Gómez de Silva, secretario real de Felipe II, quienes obtuvieron del Rey los títulos de Duques de Pastrana y Príncipes de Éboli.

Fuente de los Cuatro Caños

Con el ducado comienza una época de esplendor para Pastrana. Los duques fundan la Colegiata y ayudando a Santa Teresa de Jesús, dos conventos de carmelitas descalzos en 1569. En 1573 muere el duque Ruy Gómez, y su viuda, la princesa de Éboli, decide meterse a monja en la Concepción, causando numerosos escándalos en el convento, razón que impulsa a Teresa de Jesús a llevarse a las monjas de la población.

En julio de 1579, al conocer el rey Felipe II, las intrigas de la princesa de Éboli y su secretario Antonio Pérez, ordena el encarcelamiento de Ana de Mendoza. La Princesa de Éboli permaneció encerrada sus últimos años en su propio Palacio Ducal hasta su muerte en 1592.

Plaza de la Hora

En la Plaza de la Hora se encuentra el Palacio Ducal, renacentista (Siglo XVI), que fue obra del arquitecto Alonso de Covarrubias.

Es de planta cuadrada con torres en las esquinas y patio central. En el interior, destacan los artesonados platerescos.

Interior de la Colegiata

La Iglesia Colegiata de la Asunción tiene sus orígenes en una primitiva iglesia románica del siglo XIII construida por los caballeros calatravos, de la que aún se conservan algunos elementos.

La primera gran trasformación se produce a partir de 1569 cuando el primer duque de Pastrana, Ruy Gómez de Silva, obtiene la bula pontificia que permite convertir el templo en Colegiata. Para adaptar el inmueble a su nueva categoría canóniga construye una amplia cabecera de estilo gótico, conservando las naves, de lo que ahora mismo es el coro, sin ser alteradas.

La segunda gran transformación se realiza entre 1626 y 1639 cuando el arzobispo Pedro González de Mendoza reedifica y amplía el edificio. 

Patio de la Colegiata

El casco histórico destaca por su arquitectura popular, alternando con las casas palacio gótico renacentistas, entre la Plaza de la Hora y los alrededores de la Colegiata.

Calle del Heruelo

El Convento de San José fue fundado por Santa Teresa. La localidad forma parte de las “Huellas de Santa Teresa”, ruta de peregrinación, turística, cultural y patrimonial que reúne las diecisiete ciudades donde Santa Teresa de Jesús dejó su “huella” en forma de fundaciones.

Fuente de los Cuatro Caños

El Convento de San Pedro es donde San Juan de la Cruz fundó los carmelitas renovados, mientras que el Convento de San Francisco, destaca por su fachada y claustro de ladrillo.

Palacio Viejo

El Palacio Viejo fue el único edificio construido fuera de la Muralla Medieval como Hospedería de la Orden de Calatrava. conservándose su fachada gótica.

Plaza de los Cuatro Caños

La Gastronomía de Pastrana se enmarca en la tradición culinaria de las tierras de Guadalajara y especialmente de La Alcarria. El cordero asado y en caldereta, las migas, las gachas, la pesca, la caza y el morteruelo son algunos de sus platos más típicos.

Los dulces de Pastrana gozan de reconocida fama, especialmente sus yemas de Santa Teresa, sus bizcochos borrachos y un largo etcétera para endulzar el paladar más exquisito.

Los vinos con D. O. Mondéjar son los indicados en esta tierra para acompañar los manjares alcarreños.





Mutriku (Guipúzcoa)

19 09 2019

Mutriku desciende al mar, desde la ladera del monte Arno, siendo esta pintoresca villa marinera, la localidad más occidental de Guipúzcoa.

Puerto de Mutriku

Fue fundada en el Siglo XIII por el rey Alfonso VIII, conservando su trazado medieval, restos de sus murallas y los palacios del Siglo XV al XVIII entre sus callejas estrechas y empinadas.

Calle del casco histórico de Mutriku

Mutriku es la cuna de los eminentes marinos Gaztañeta y de Churruca, reconocidos a nivel mundial por las aportaciones a la construcción naval y por la heróica actuación en la batalla de Trafalgar, respectivamente.

Palacio Olazarra – Mizquia

El casco histórico está repleto de Casas Solariegas y Palacios, con sus escudos heráldicos, destacando la casa palacio Galdona, los palacios Montalivet, Arrietakua, Olazarra-Mizquia y Zabiel o la torre de Berriatua, la más grande de las que quedan en pie en Guipúzcoa, y a la que se asocian apasionantes historias de amor como la del Rapto de Isabel de Lobiano.

Palacio Zabiel

El Palacio Zabiel, de estilo barroco, formó parte del Mayorazgo de los duques de Granada de Ega. Su ornamentada fachada cuenta con una puerta principal enmarcada por columnas que llegan hasta el segundo piso. En el balcón central se sitúa el escudo de los Zabiel.

Palacio Montalivet

La Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción es uno de los máximos exponentes del neoclásico guipuzcoano. Fue diseñada por el arquitecto Silvestre Pérez, y su construcción se extendió entre 1803 y 1843. En su interior se puede encontrar además un lienzo de Francisco de Zurbarán.

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

El puerto de Mutriku es uno de los más antiguos del País Vasco. Durante años, sus habitantes se han dedicado a la pesca de la ballena y, hoy en día, muchos continúan con la actividad pesquera y sus industrias derivadas.

Casco histórico

Mutriku también destaca por su entorno natural. Desde los barrios de Laranga y Galdona, se pueden contemplar preciosas vistas de la montaña y el mar.

En el barrio de Astigarribia, se encuentra la iglesia de San Andrés (siglo XI), la más antigua de Guipúzcoa.

Casco histórico

En bajamar, merece pasear por la zona denominada “Siete Playas” que comprende desde el puerto de Mutriku hasta la playa de Saturraran, ubicada en el límite con Vizcaya.

Calle del casco histórico

El pescado es el plato estrella de la gastronomía local, destacando el rodaballo, el besugo, el verdel, la merluza o la lubina, sin olvidar el marisco de la zona.

Los vinos D. O. Getariako Txacolina, maridan con los productos estrellas de la mar.





Ciutadella de Menorca (Baleares)

28 08 2019

La antigua capital de Ciutadella de Menorca, hasta la ocupación inglesa de 1714, se encuentra en el extremo oeste de la isla balear, siendo el mayor núcleo de población insular.

Port Antic de Ciutadella de Menorca

Es a partir de 1287, a raíz de la incorporación de Menorca a la cultura cristiana y europea con la conquista del rey Alfonso III, cuando se impone el nombre actual, topónimo que etimológicamente proviene del latín “civitatella”, diminutivo de civitas (ciudad).

Ses Voltes

Desde la Catedral a la Plaça Nova, el casco antiguo muestra su seña de identidad con la calle Ses Voltes, con soportales y llena de pequeños comercios con mucha vida.

Catedral de Santa María

Se trata de un templo de estilo gótico catalán y construido entre los siglos XIII y XIV por expresa orden de Alfonso III de Aragón tras la conquista de la isla a los musulmanes, en 1287. La catedral recibió el título de basílica menor en 1953, concedido por Pío XII.

Catedral de Santa María

La catedral fue construida sobre una antigua mezquita, hecho que se puede observar al contemplar los arcos del antiguo minarete en su campanario.

Aunque Alfonso III ordenó su construcción tan sólo 45 días después de la toma de la ciudad en 1287, no se comenzó a levantar hasta 1300, ya bajo reinado de Jaime II, y se terminó en 1362. Ha sufrido repetidos saqueos y reconstrucciones, entre ellos los de los turcos en el siglo XVII en el que quemaron el templo, o durante la Guerra Civil Española. La fachada es de estilo neoclásico y fue construida en 1813 por orden del obispo Juano.

Castell de Sant Nicolau 

El Castell de Sant Nicolau fue construido en el siglo XVII por España, pero durante la última ocupación británica – de 1798 a 1802 – se añadieron compartimentos interiores para alojamiento y almacén de víveres y pólvoras.

Naveta des Tudons

La Naveta des Tudons es una construcción funeraria de la prehistoria menorquina usada entre los años 1200 y 750 a. C. Se trata de una tumba colectiva que aportó los restos de al menos 100 individuos y objetos de sus depósitos funerarios: pulseras de bronce, botones de hueso y cerámica. Su nombre significa “La nave de las palomas torcaces”.

Cala Macarella

En el término municipal de Ciutadella de Menorca se encuentran las más afamadas calas de la isla, como son la Cala Turqueta, Cala Macarella, Cala Macarelleta o Cala Des Talaier.

Cala Turqueta

El casco histórico de Ses Voltes y el Port Antic de Ciutadella son de visita obligada, para disfrutar de los numerosos espacios de artesanía, y como no de restauración, donde poder degustar los productos del mar locales.

Port Antic

La gastronomía local es famosa por sus dos productos estrella, la langosta roja y las cigalas. La langosta se puede probar en Caldereta, encebollada o frita con patatas y huevos. Otra exquisitez es la “escopinya”, bivalvo típico de la isla que se come al natural.

Los vinos de la Isla de Menorca, acompañan el buen marisco, sobre todo los blancos, elaborados a partir de uva Malvasía, Chardonnay, Moscatel o Viognier.





Brihuega (Guadalajara)

28 07 2019

En plena comarca de La Alcarria, en el valle del río Tajuña, se encuentra Brihuega (Guadalajara), villa medieval y famosa en los últimos años, por sus campos de lavanda o espliego.

Campos de lavanda

El Castillo de la Peña Bermeja fue construido en el siglo XI. En el patio de armas, se encuentra la iglesia de Nuestra Señora de la Peña, de estilo románico y el gótico.

Puerta de la Guía

La Puerta de la Guía de la muralla da acceso a la iglesia de Nuestra Señora de la Peña (Siglo XIII), y junto a ella, y en el interior del castillo encontramos el cementerio de la villa.

Cementerio de Brihuega

El origen de Brihuega se encuentra en un poblado celtibérico llamado Brioca, de donde derivó a su actual nombre. El rey Al-Mamún de la taifa de Toledo apreciaba esta zona por sus ricos cazaderos, al punto que alojó en su palacete de Brihuega a su amigo Alfonso, rey de León, cuando en 1072 éste fue derrotado en la batalla de Golpejera por su hermano Sancho II de Castilla y expulsado de su reino.

La localidad fue una plaza estratégicamente relevante de cara a las campañas para la toma de Toledo por los cristianos, que cristalizaron en 1085.

Castillo de la Peña Bermeja

El rey Alfonso VI conquistó en 1085 el valle del río Tajuña. En 1086 cedió Brihuega al arzobispo Raimundo de Toledo y durante mucho tiempo la villa estuvo rodeada de murallas, que fueron terminadas en el siglo XIII.​

Iglesia de Nuestra Señora de la Peña

Otra joya de la villa es la Iglesia de San Felipe,  construida en la primera mitad del siglo XIII, en tiempos de Rodrigo Jiménez de Rada, arzobispo de Toledo.

Iglesia de San Felipe

El Arco de Cozagón formaba parte de las murallas de la localidad, siendo una de las principales entradas a Brihuega. Construido en piedra de sillería​ y ubicado en el sur del casco urbano, destaca por su arco en ojiva.

Arco de Cozagón

Uno de los ejemplos de arquitectura civil más curiosos de la villa son las Cuevas Árabes, construidas entre los siglos X y XI, que han servido como refugio en todos los asedios de la ciudad y que tienen accesos de escape a la muralla.

Calle de Brihuega

El color morado de la lavanda se encuentra por toda la villa, en los balcones, puertas, ventanas, etc. destacando un mercado donde se venden perfumes o jabones de lavanda, entre otros artículos.

Edificio de Brihuega

Desde hace unas décadas, se ha ampliado el cultivo de la lavanda en las colinas de Brihuega, siendo en el mes de julio cuando alcanzan su máximo esplendor con la floración, celebrándose el Festival de la Lavanda, con espectaculares conciertos de música al atardecer.

Festival de la Lavanda

La gastronomía alcarreña destaca por los asados de cabrito, las sopas de ajo, las gachas y migas alcarreñas, o las judías al arrope. Entre los dulces, los bizcochos borrachos, los sequillos, los alajús, sin olvidar la miel sobre hojuelas.

Los vinos de D. O. Mondéjar de la provincia de Guadalajara, son perfectos para acompañar los platos típicos de La Alcarria.