Cudillero (Asturias)

21 04 2011

Uno de los pueblos más pintorescos del Cantábrico y con más sabor marinero es Cudillero, construido sobre los montes que le rodean.

Sus casas se distribuyen por estrechas y empinadas calles que descienden hasta el puerto pesquero.

Cudillero desde el puerto

Los habitantes de Cudillero se conocen como “Pixuetos”, y al parecer el vocablo deriva de “pixín” (rape) y “ueto” (actividad). Cada tarde se puede contemplar la llegada de las cajas de pescado y marisco a la Lonja de Pescado, fruto de la actividad laboral pesquera.

Vista de Cudillero

Antes de penetrar en el casco histórico, encontramos la Quinta de Selgas, del S. XIX, con su imponente Palacio rodeado por su jardín afrancesado.

Bajando a la población por la Punta Roballera encontramos, en la margen oriental del puerto, el Faro de Cudillero, que guía a los navegantes desde 1858.

Faro de Cudillero

La Casa Consitorial se levanta sobre el solar del Castillo de los Omaña, siendo construida por Andrés Coello en el S. XIX. Por el día el reloj marca las horas al compás de “La red” y por la noche con los acordes de “El Perlindango”, himno popular de la villa.

Casa Consistorial

La Capilla del Humilladero es el edificio más antiguo de la población, de estilo gótico y bóveda en ojiva (S. XIII), localizándose en el centro de la población, entre las casas típicas de su arquitectura popular que dan el colorido a Cudillero.

Casco histórico

El Gremio de Mareantes  impulsó la construcción de la Iglesia de San Pedro, de estilo gótico (S. XVI), de nave única y ábside semicircular, siendo empezada por el maestro de obras de la Catedral de Oviedo. En estos momentos está en un proceso de restauración para sacar a relucir el esplendor de la piedra.

Vista aérea de la Iglesia de San Pedro

La Casa Rectoral se levanta junto a la iglesia, siendo de planta rectangular con dos pisos de mampostería, siendo actualmente la sede de la Casa de Cultura.

Iglesia de San Pedro

En la película de José Luis Garci, “Volver a empezar”, primer Oscar de nuestro cine, aparece en su esplendor la villa de Cudillero, retratando los bellos rincones con encanto.

Interior de la Iglesia de San Pedro

En el medievo, la villa estaba dividida entre dos barrios, el Cai (parte alta) donde sus habitantes ejercían los oficios de la tierra, y el barrio de Cuideiru (parte baja), junto al puerto, habitado por los pescadores.

Lonja de Pescado

Hoy en día el barrio bajo, junto a la Lonja de Pescado, está plagado de restaurantes donde degustar la rica gastronomía basada en los frutos de la mar.

Barrio bajo o Cuideiru

En los numerosos bares y restaurantes podemos degustar el pixín (rape), las sardinas de aboroque, el bonito en rollo, el besugo a la espalda, los calamares o el plato típico, el “curadillo”, a base de pequeños escualos denominados “gatas”, que son secados en los balcones de las casas para la posterior elaboración del plato.

Estando en tierras asturianas y un buen acompañamiento a estos platos marineros es la Sidra natural del Concejo de Cudillero.

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Avilés (Asturias)

19 10 2010

El casco histórico de Avilés fue declarado Conjunto Histórico Artístico en 1955 destacando el conjunto de edificios con sus soportales. Está constituido por una amalgama de estilos desde el románico al modernista pasado por el gótico y el barroco.

Calle Galiana

El conjunto de calles monumentales está situado alrededor del Palacio Municipal y del barrio marinero de Sabugo, destacando la calle Galiana, la calle Bances Candamo, la calle Rivero, la calle Ferrería o la calle San Francisco con sus edificios modernistas. La Plaza de España, en el centro del casco histórico, está presidida por el Palacio Municipal.

Palacio Municipal

Entre sus calles afloran edificios civiles con Palacios como el del Marqués de Camposagrado del S. XVII y el del Marqués de Ferrera, ambos barrocos, o casas góticas como la de Valdecarzana con sus preciosos arcos geminados.

Calle San Francisco

La calle San Francisco destaca por el conjunto de edificios modernistas frente a la iglesia de San Nicolás de Bari y la fuente de los caños de San Francisco.

Fuente de los Caños de San Francisco

En el barrio de pescadores de Sabugo se alza la Iglesia Vieja de Sabugo de origen románico y de finalización gótica.

Iglesia Vieja de Sabugo

La iglesia se sitúa en la plaza del Carbayo desde donde parten calles típicas marineras como la de Bances Candamo o la calle de la Estación.

Calle de Bances Candamo

En la plaza de Carlos Lobo se levanta la Iglesia de los Padres Franciscanos, el edificio más antiguo del románico de Avilés (finales del S. XII) que conserva su portada románica en su fachada oeste. Adosada a la cara norte de la iglesia se encuentra la Capilla funeraria de los Alas, del S. XIV.

Iglesia de los Padres Franciscanos

Sin lugar a dudas, la estampa más típica de Avilés, son sus calles engalanadas de soportales, que protegen al viajero de las inclemencias del tiempo.

Soportales

Un clásico de la restauración en Avilés es el Asador El Poeta, en la calle de la Estación, donde se puede degustar la merluza a la avilesina, la caldereta, las sardinas al vino o la ternera guisada con “arveyos” y con la sidra natural como bebida acompañante. De postre se puede tomar el arroz con leche o las “marañuelas” de Avilés, aunque personalmente recomiendo una tabla de quesos asturianos, con Cabrales, Casín, “Afuegal’ Pitu”, Gamonedo o Beyos.





Salas (Asturias)

4 06 2008

La Villa y el Concejo de Salas son la “Puerta del Occidente Asturiano”, conociéndose mucho menos que la zona oriental astur con los Picos de Europa. La villa medieval de Salas está situada en la vega del Narcea en su confluencia con el Nonaya.

Durante la dominación romana Salas tuvo numerosas explotaciones auríferas y fruto de ello surgió la villa romana de Doriga. Las primeras referencias documentadas de Salas corresponden a la edad media con una donación del príncipe Gonzalo al Obispado ovetense en el año 896, en la que se incluye la iglesia de San Martín.

Torre de los Valdés o Castillo de Salas

En el año 1024 la infanta Cristina, hija de Bermudo II, otorga la carta fundacional del Monasterio de San Salvador de Cornellana siendo concedido en al año 1122 a la Orden de Cluny por el conde Suero Bermúdez y su esposa Enderquina. Del periodo románico conserva la Puerta de la Osa, algunos arcos del claustro, la torre y el ábside de la iglesia. La fachada y el claustro actual son de estilo barroco.

 Monasterio de San Salvador de Cornellana

En el año 1277 Salas consigue la carta puebla por obra de Alfonso X y la población aumenta alrededor del castillo donado por Doña Urraca al conde Suero en 1120. Del poder feudal se conserva el Castillo de Salas o Torre de los Valdés, el Palacio de Doriga y la Torre del Coto de Soto de los Infantes.

La iglesia de San Martín fue fundada en el S. X y presenta elementos prerrománicos que se encuentran alojadas en el actual Museo del Prerrománico en la torre anexa del palacio de Valdés Salas.

Miradores típicos de la arquitectura popular

En el S. XVIII la población crece hacia el norte, edificándose viviendas de uno o dos pisos apaisadas con galerías acristaladas y balcones.

En el centro de la villa se encuentra la Colegiata de Santa María la Mayor, de la primera mitad del S. XVI. El monumento más representativo de la colegiata es el mausoleo en alabastro de Fernando Valdés Salas (Inquisidor general y fundador de la Universidad de Oviedo) realizado entre 1576 y 1582 por el escultor italiano Pompeyo Leoni.

Colegiata de Santa María la Mayor de Salas

En Doriga se encuentra la iglesia de Santa Eulalia consagrada por el obispo Pelayo en 1121 y en Godán la iglesia de San Juan Bautista de idéntico origen románico.

A la hora de descansar recomiendo el hotel Castillo Valdés Salas con su mágico encanto medieval. Dentro de la gastronomía local destacan platos como el pote de berzas, la fabada, la menestra, la carne asada o las truchas y salmones del Narcea.

Uno de los quesos típicos del Concejo es el de “afuega’l pitu” que se puede acompañar de vino de la Tierra de Cangas, el único vino de Asturias, y que se cultiva en una pequeña zona del suroeste asturiano.





Llanes (Asturias)

25 09 2007

La villa de Llanes es monumental por su pasado histórico pero sobre todo es marinera. Son innumerables las playas y acantilados de su término municipal destancado la Playa Cuevas del Mar.

Como su nombre indica esta playa se caracteriza por las oquedades calizas del paraje donde los acantilados erosionados dan paso a una bella playa arenosa rodeada de praderías.

Se situa en la parroquia de Nueva del municipio de Llanes siendo una de las playas más bonitas de la cornisa cantábrica.

A la derecha de la playa sale un sendero que nos lleva a la playa de San Antonio y a los bufones de Pría que son unos respiraderos de cuevas subterráneas que comunican el acantilado con el mar. Estos bufones cuando se congujan las condiciones meteorológicas y la marea levantan espectaculares columnas de agua y sonido.

Cuevas del Mar

Playa Cuevas del Mar

En su casco histórico destacan las murallas, el Torreón y la Basílica de Santa María.

Puerto de Llanes

Puerto de Llanes

Su puerto marinero alberga los llamados “Cubos de la Memoria”, creación del artista vasco Agustín Ibarrola sobre los bloques de hormigón de la escollera del puerto.

Cubos de Ibarrola

Cubos de la Memoria

En su casco encontramos multitud de sidrerias donde podemos degustar los platos típicos: fabada asturiana, verdinas, fabes con almejas o marisco del Cantábrico.