Jaén

23 01 2010

Desgraciadamente, algunas de las pequeñas capitales provinciales pasan desapercibidas para el viajero, como es el caso de Teruel, Girona, Zamora o Jaén, por poner unos ejemplos, pese a contar con un valioso patrimonio artístico.

Jaén, denominada la capital del Santo Reino, se alza a los pies del Cerro de Santa Catalina, de ahí su urbanismo de calles empinadas, avenidas pronunciadas y callejones con escaleras.

Palacio de los Vilches

El origen de Jaén se remonta a la cultura Argar, siendo prueba de ello los yacimientos de Marroquíes Bajos. Los cartagineses conquistaron el valle del Guadalquivir 237 años a. C., siendo Jaén un alcázar para el general Aníbal Barca. Al principio de la Segunda Guerra Púnica, la princesa íbera Himilce de Cástulo (cerca de la actual Linares), fue entregada en matrimonio por el rey Mucro, al general cartaginés, para sellar la alianza entre Cástulo y Cartago.

En el 207 a. C. la ciudad de Jaén es conquistada por Escipión para los romanos, adquiriendo el rango de municipio con el emperador Tito, denominándose Aurgi.

Durante el dominio musulmán de cinco siglos, la denominada Yayyan alcanzó su esplendor. La Batalla de las Navas de Tolosa en 1212 supuso la apertura de los ejércitos cristianos hacia Al-Andalus. En 1246 fue conquistada por Fernando III el Santo para la Corona de Castilla. Durante el reinado de Fernando III y de Alfonso X, la judería jienense alcanzó su esplendor.

La visita a Jaén se puede comenzar en la ciudad moderna en dirección a la Catedral pasando por el Barrio de San Ildefonso donde encontramos el Palacio de los Vélez o el Palacio de los Vilches  con su pórtico renacentista de cinco arcos de medio punto apoyados sobre columnas dóricas.

Interior de la Catedral de Jaén

En el centro del casco histórico se encuentra la Catedral de Jaén, que fue encargada al arquitecto Andrés de Vandelvira, maestro del Renacimiento, y que fue continuada por Alonso Barba, y posteriormente por Eufrasio López de Rojas, autor de la fachada principal. En el interior encontramos la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, conocida popularmente como “El Abuelo” que es muy venerada por los jienenses.

Subiendo por las calles estrechas frente a la Catedral llegamos a la Plaza de la Merced, que alberga el Palacio del Capitán Quesada, la Iglesia de la Merced del S. XVI y la Fuente Nueva renacentista.

Arco de San Lorenzo

Por el Arco de San Lorenzo nos adentramos en la ciudad medieval repleta de conventos e iglesias. La Iglesia de San Bartolomé destaca por su artesonado mudéjar y la Iglesia de San Juan por su origen gótico. El Convento de Santa Clara es el más antiguo de la ciudad siendo fundado por Fernando III. No dejar de probar los dulces que elaboran las monjas del convento.

Iglesia de San Juan

En pleno Barrio de la Judería, entre la calle del Rostro y el Callejón del Gato, se encuentra la Iglesia de San Andrés, en su día sinagoga. En su interior sorprende la Reja de la Capilla obra del maestro Bartolomé Ruiz.

La decoración de las placas de las calles con la Estrella de David nos indica nuestra presencia en la Judería (ver en la sección “Callejero”).

Reja de la Capilla de San Andrés

El Palacio de Villadompardo guarda en su interior el Museo de Artes y Costumbres Populares y el Museo de Arte Naïf, pero la gran joya de Jaén se encuentra en el sótano, los Baños Árabes. Son los Baños Árabes más grandes de Europa, destacando la sala templada con su cúpula semiesférica apoyada en ocho arcos en herradura.

Patio del Palacio de Villadompardo

En el camino hacia la Plaza de la Magdalena nos encontramos con el Convento de Santo Domingo y el Convento de Santa Úrsula.

La Fuente del Lagarto preside la plaza junto al Raudal de la Magdalena, lugar donde nació la leyenda del lagarto.

Fuente del Lagarto

Cuenta la leyenda que en el Raudal de la Magdalena dormía un lagarto monstruoso que atemorizaba a la población de la Judería. Un joven pastor ideó un plan para acabar con el saurio y le ofreció un cordero cuyas tripas estaban llenas de pólvora, reventando el bicho al comérselo.

Iglesia de la Magdalena

La Iglesia de la Magdalena se construyó en el S. XV sobre una antigua mezquita, conservando el patio de abluciones y la base del alminar. La fachada es de estilo gótico isabelino.

El Castillo de Santa Catalina es otro de los símbolos emblemáticos de Jaén, situado a más de 800 m. de altura, en el paraje de El Neveral. Su origen se remonta a un alcázar árabe construido por Alhamar, quien lo entregó a Fernando III el Santo, declarándose vasallo a cambio de fundar el reino nazarí en Granada.

Castillo de Santa Catalina

Desde la Cruz del Castillo se contempla toda la ciudad de Jaén, emergiendo entre las casas la imponente Catedral, y los campos de olivos de la llanura del Guadalbullón.

Catedral de Jaén

Tras el paseo por el casco histórico se puede hacer parada y fonda en la típica Taberna del Pilar del Arrabalejo.

En el popular Barrio del Arrabalejo nació el cantaor de flamenco Pepe Polluelas, muy conocido a mediados del S. XX  por sus cantos por soleá.

Se puede tapear la comida típica jienense en dicha taberna: almoronía, lomo en manteca blanca, flamenquines, bacalao en yema, manitas de cerdo con caracoles o la olla de San Antón, con el acompañamiento de los vinos de la tierra de la vecina Bailén.

Anuncios




Alcalá la Real (Jaén)

3 03 2009

Alcalá la Real se ubica en un punto estratégico, entre el valle del Guadalquivir y la vega granadina, en tierras jienenses.

Desde lejos el viajero puede contemplar el Cerro de la Mota, lugar de asentamiento de las diversas civilizaciones que pasaron por la villa a lo largo del tiempo.

1alcala-la-real-jaen

Alcalá la Real – Fortaleza de la Mota

En el Cerro de la Mota se evidencian restos de la ocupación romana que corresponden al topónimo romano de Sucaelo.

En el año 713, la ciudad es conquistada por los musulmanes y es denominada “Fortaleza de los Beni Zayd”.

Durante el reinado de Al-Hakem II en el S. IX se edificó una red de atalayas para proteger el territorio.

2calle-de-alcala-la-real

Calle típica y Torre del Homenaje

El S. XII fue el más brillante de la historia islámica de la fortaleza bajo la tutela de Abd Al-Malik, convirtiéndose en un plaza fuerte nazarí. En el año 1341 fue conquistada por Alfonso XI de Castilla, quien le concedió el título de  la Real, y desde entonces figura en su escudo la llave, simbolo de su importancia estratégica. De Alcalá la Real partieron los Reyes Católicos en 1491 camino de Granada.

3medina-de-la-fortaleza-la-mota

Medina de Alcalá la Real

La Fortaleza de la Mota posee un perímetro amurallado extenso salpicado de torres,  destacando la Torre de la Cárcel. En su interior se encuentran los restos de la Medina musulmana.

La Alcazaba tiene forma triangular con tres torres: la Torre del Homenaje, la Torre de la Campana o de la Vela y la Torre Mocha.

Dentro del recinto amurallado se edificó la Iglesia de Santa María la Mayor, templo gótico que fue remodelado en estilo renacentista tras la toma de Granada. Se comenzó a construir a finales del S. XVI y destaca en su interior la Capilla Bautismal, con doble portada renacentista y bóveda de casetones, atribuida a Jacobo Florentino.

4iglesia-sta-maria-la-mayor

Iglesia de Santa María la Mayor

En el S. XVIII la población abandona el Cerro de la Mota y se traslada al llano. En la nueva ciudad proliferan las iglesias y conventos como la iglesia de San Antón, la iglesia de San Juan o la iglesia de Nuestra Señora de las Angustías, así como palacios señoriales entre los que destaca el Palacio Abacial del S. XVIII, edificio neoclásico con influencias italianas y francesas.

En la gastronomia alcalaína destaca el “pollo a la secretaria” con salsa de tomate, pimiento morrón, espárragos y guisantes. Además de este plato emblemático, son conocidos el jarrete con zanahorias, el arroz caldoso con lomo de orza y las cachorreñas.

Aunque Alcalá la Real es tierra de olivares, podemos degustar vinos jienenses de las localidades de Torreperogil, Lopera, Bailén o Pozo Alcón, acompañando los platos típicos.

Sin lugar a dudas la villa de Alcalá la Real es una parada obligatoria en la “Ruta del Califato”.





Baños de la Encina (Jaén)

12 02 2008

Entre un mar de olivos, en lo alto de una colina, se alza la villa de Baños de la Encina, destacando en el horizonte la Iglesia de San Mateo y el Castillo Califal de Bury Alhamma o de Burgalimar.

Este bello pueblo jienense fue declarado conjunto histórico artístico en 1967 sobresaliendo los monumentos de su pasado esplendor medieval.

La iglesia de San Mateo se inició en el S. XV siendo su nave gótica y la cúpula barroca. Su esbelta torre octogonal es gótica siendo rematada por elementos renacentistas. En el interior de la parroquia y en la capilla del sagrario encontramos una bella pintura atribuida a Murillo.

 Igl. San Mateo

Iglesia de San Mateo

El Castillo Califal de Bury Alhamma fue construido por orden del califa Al-Hakem II en el año 968. Consta de 14 torres que destacan sobre las murallas construidas con arcilla, cal, arena y piedras pequeñas (mezcla denominada tapial). Tras la conquista por Fernado III se levantó la torre gótica y cilíndrica del Homenaje denominada Almena Gorda.

 Castillo Baños Encina

Castillo de Bury Alhamma

La fortaleza es conocida también como la “Fortaleza de los siete reyes” ya que estuvieron en ella Alfonso VII, Alfonso VIII, Alfonso IX, Pedro II, Sancho VII, Fernando III y Fernando el Católico. 

Numerosas son las casas nobles de la población como la Casa Consistorial del S. XVI, la Casa Torreón de Poblaciones Dávalos, el Palacio de Priores, el Palacio de los Molina de la Cerda,el Palacio de los Guzmanes, las casas de los Galíndez, Salcedo, Salido o de los Herrera Cárdenas.

 Casa Salido

Casa Salido

En el Palacio Guzmanes encontramos una hospedería rural donde pasar un buen fin de semana en el ambiente medieval del palacio y su entorno.

La Hospedería Rural Palacio Guzmanes cuenta con servicio de restauración donde poder degustar la gastronomía de la comarca destacando el gazpacho andaluz, las migas, los “calandrajos de liebre”, el “cucharro”, las gachas y la carne de monte.

Palacio Guzmanes 

Palacio Guzmanes

En las inmediaciones de la villa encontramos la Ermita del Santo Cristo del Llano del S. XVIII, obra barroca con influencia árabe en la decoración de lacería. Muchas son las rutas de senderismo por la dehesa que se pueden realizar en sus alrededores.