Villanueva de Córdoba (Córdoba)

24 10 2021

Villanueva de Córdoba es una de las poblaciones más importantes de la comarca de Los Pedroches, con gran tradición de curar jamones ibéricos y en fabricar las famosas navaja jarotas.

Calle típica de Villanueva de Córdoba

En su término municipal se encuentran restos arqueológicos del Calcolítico, como el Dolmen de Aguilillas, así como restos de otras civilizaciones como los celtas, romanos o visigodos.

Según la tradición la villa fue fundada en el Siglo XIV por vecinos de Pedroche, huyendo de la Peste Negra de 1348.

Encina centenaria

Por su proximidad a la Dehesa de la Jara, se denominó Villanueva de la Jara, de ahí el gentilicio de «jarote», pasándose a llamar Villanueva de Córdoba en 1499.

Iglesia de San Miguel Arcángel

El Emperador Carlos I de España y V de Alemania otorgó el titulo de villa en 1553, figurando el escudo imperial en la heráldica de la villa.

Iglesia de San Sebastián

La iglesia de San Miguel Arcángel se construye tras concederle el titulo de villa en el Siglo XVI, añadiéndose la Torre y la Sacristía en el Siglo XVIII.

Interior De la Iglesia de San Sebastián

Del Siglo XVI es la Iglesia de San Sebastián, siendo la sede de tres hermandades de la Semana Santa Jarota, vinculadas a la Hermandad de San Sebastián.

Iglesia del Nombre Nombre de Jesús

Situada en la calle Real, es del Siglo XX, guardando los patrones estéticos de la arquitectura popular de Villanueva de Córdoba.

Caballos jarotas

Otros monumentos de la Villa son la Casa Consistorial (1707), la Antigua Audiencia o los Refugios Antiaéreos de la Guerra Civil.

Jamones Ibéricos

Entre los platos típico jarotas destacan la «chanfaina»del día de la matanza, las migas «tostás», el «ajo migao», el salmorejo y los productos del cerdo ibérico, siendo la joya el Jamón Ibérico de Bellota de Los Pedroches.

Los vinos cordobeses de la D. O. Montilla – Moriles pueden acompañar los platos de la villa.





Fregenal de la Sierra (Badajoz)

25 08 2012

Las tierras pacenses de Fregenal de la Sierra se sitúan al sur de Extremadura, limitando con la provincia de Huelva, entre dehesas de Sierra Morena.

Plaza Mayor

El centro de la villa está presidido por la Plaza Mayor con la Iglesia de Santa María y el Castillo Templario, siendo los caballeros de la Orden del Temple los que ayudaron a Fernando III a conquistar la plaza a los árabes.

Iglesia de Santa María y Torre del Homenaje

La Iglesia de Santa María, del S.XIII, con modificaciones del S. XVII, está adosada al Castillo y a la Casa Parroquial, presidiendo la Plaza Mayor.

Del S. XIII data también el Castillo Templario, que alberga en su interior la Plaza de Toros desde el S. XVIII.

Iglesia de Santa María y Plaza de Toros

El Castillo Templario se edificó sobre restos de otras civilizaciones, como la romana, visigoda o musulmana. Posee siete torres entre las que destacan la Torre del Homenaje y la Torre del Polvorín.

Castillo Templario

En el interior del castillo también encontramos el primitivo Mercado de Abastos. La Torre del Homenaje posee arcos apuntados y un matacán, siendo rematada por un campanario con un reloj del S. XVIII.

Plaza de Toros

La Iglesia de Santa Catalina es del S. XV y destaca por su artesonado mudéjar y sus obras de imaginería, como la Virgen con Niño y la Piedad.

La Iglesia de Santa Ana es el templo más grande de la población, siendo del S. XVI, destacando el retablo de su Altar Mayor y la capilla renacentista del Sagrario.

Iglesia de Santa Ana

Desde el castillo se contempla los alrededores con las dehesas y las estribaciones de Sierra Morena, un paraje de gran belleza apto para el senderismo entre bosques de encinas y alcornoques.

Muralla del Castillo

En el casco histórico encontramos conventos como el de las Madres Agustínas o el de San Francisco, mientras que a seis kilómetros de la población se ubica el Santuario de la Virgen de los Remedios, del S. XVI.

Iglesia de Santa María

La gastronomía local está relacionada con el cerdo ibérico y sus derivados, desde los cortes de jamón al guarrito frito. También son famosos los guisos, como la «mandanga» y la caldereta de cordero.

Los Vinos de Extremadura acompañan a estos platos tan recios.