Alarcón (Cuenca)

27 07 2012

La villa de Alarcón se sitúa en lo alto de un meandro del río Júcar, en la comarca de La Manchuela, y su historia está ligada a su Castillo de la Altas Torres. Fue en el S.XII cuando las tropas de Alfonso VIII conquistaron la “Alarkum” musulmana.

Castillo de las Altas Torres

Una presa a los pies de la población, retiene las aguas del río camino de Valencia, formando el Pantano de Alarcón, y sobre él se levanta la villa amurallada que conserva gran parte de las murallas y torres defensivas, como la Torre de Alarconcillo y la Torre del Campo.

Alarcón y río Júcar

La Torre de Alarconcillo fue construida en tiempos del Infante Don Juan Manuel, y se levanta en lo alto de un cerro, en el meandro del Júcar, frente a la pobalción. Consta de un cubo central con cuatro secantes, coronado por otro más pequeño, y sus funciones eran de vigilancia.

Torre de Alarconcillo

Tres líneas de muralla consecutivas rodean Alarcón, con sus puertas y torreones: Puerta y Torre del Campo, Puerta y Torre del Calabozo, Puerta del Bodegón, Puerta de Chinchilla y Puerta del Río.

Puerta y Torre del Campo

El Castillo de las Altas Torres es una fortaleza trapezoidal, en la que destaca su inmensa Torre del Homenaje de estilo renacentista del S. XV. Actualmente el Castillo de las Altas Torres alberga el Parador Nacional de Turismo de Alarcón.

Torre del Homenaje

Sobre las casas de Alarcón emergen los campanarios de las iglesias de la villa, fruto de su esplendor medieval, junto a los numerosos palacetes y casas nobles.

La Iglesia de San Juan Bautista del S. XVI se levanta sobre los restos de una anterior románica, siendo de una sóla nave en cañón y donde destaca su fachada de Juan de Herrera. Actualmente en su interior alberga el conjunto de pinturas murales de Jesús Mateo.

Iglesia de San Juan Bautista

En el centro de la población encontramos la Plaza del Infante Don Juan Manuel, con bellas vistas a la Iglesia de San Juan Bautista y al Palacio del Concejo, sede del Ayuntamiento.

Plaza del Infante Don Juan Manuel

El Palacio del Concejo, del S. XVI, de estilo renacentista, destaca por su soportal de cinco arcos, que comunicaba con el desaparecido patio interior. La fachada está presidida por los escudos heráldicos del Marqués de Villena.

Palacio del Concejo

La Iglesia de Santo Domingo de Silos es una mezcla de estilos, destacando los muros y arcos fajones de los S. XV y XVI, la puerta de transición del románico al gótico y la torre renacentista, siendo su origen románico del S.XII.

Iglesia de Santo Domingo de Silos

Por su puerta protogótica se accede al interior de la iglesia, hoy destinada a auditorio y centro de reuniones, donde se organizan eventos culturales.

Puerta de la Iglesia de Santo Domingo de Silos

La Iglesia de Santa María del Campo, es el edidificio de culto más importante de la actualidad, siendo construida en el S. XVI, en estilo plateresco con bóveda de crucería gótica, obra de Pedro de Alviz. En su interior destaca el retablo de la Virgen en el altar mayor.

Iglesia de Santa María del Campo

La Iglesia de Santa Trinidad es de estilo gótico, aunque tiene elementos posteriores renacentistas, siendo románico su origen. Se levanta a los pocos metros de la entrada por la Puerta del Campo.

Iglesia de Santa Trinidad

Paseando por las calles encontramos numerosas casas nobles, como el Palacio de los Castañeda, del S. XVI, algunas de las cuales han sido restauradas y reconvertidas en mesones donde degustar la gastronomía local.

Palacio de los Castañeda

Los platos más típicos son el morteruelo, el tiznao, el pisto manchego, el ajo mortero, los zarajos y las perdices en escabeche, acompañados por los vinos de D.O. Manchuela.





Villanueva de la Jara (Cuenca)

6 07 2010

A orillas del río Valdemembra, en plena comarca de La Manchuela, mitad conquense, mitad albaceteña, se alza Villanueva de la Jara.

Conocida por el cultivo del champiñón, su casco histórico guarda numerosos monumentos de los S. XV – XVI.

Basílica de Nuestra Señora de la Asunción y Castillo

Aunque hay restos de la presencia humana durante la Edad de Bronce en el Cerro del Cuco, no es hasta el S. XV cuando la localidad se configura como tal con vecinos de Alarcón.

En el año 1476 los Reyes Católicos otorgan al núcleo el título de Villa, por el apoyo a la Corona de Castilla en la sucesión al trono.

Basílica de Nuestra Señora de la Asunción

Sobre el tejado de las casas manchegas sobresale la imponente Basílica de Nuestra Señora de la Asunción.

Fue construida en piedra de sillería, destacando externamente por sus contrafuertes de gran altura y su ábside poligonal que le dan el aspecto de iglesia fortificada, estando adosada a los restos del castillo del Marqués de Villena, que fue reconstruido en el S. XVI.

En su interior destaca el magnífico retablo del Altar Mayor, la Capilla del Cristo de la llaga y la Capilla de la Virgen del Rosario. La Basílica fue construida entre los S. XVI y XVIII, por lo que se dan los estilos gótico, renacentista y barroco.

Castillo de Villanueva de la Jara

El castillo de Villanueva de la Jara está adosado a la basílica sobre los restos del castillo del Marqués de Villena y del antiguo castillo árabe. Consta de tres lienzos con torreones circulares, adosados a la iglesia parroquial.

Iglesia de Nuestra Señora de las Nieves

La iglesia de Nuestra Señora de las Nieves es de una sola nave con planta de cruz latina, y formaba parte del antiguo convento de carmelitas.

Rollo de Justicia

El Rollo de Justicia se levanta a una altura de 3’5 m. y fue otorgado a la villa en 1474 por los Reyes Católicos.

Plaza Mayor

La Plaza Mayor es el centro neurálgico de Villanueva de la Jara y está repleta de edificios singulares.

Ayuntamiento y Torre del Reloj

El Ayuntamiento de estilo renacentista, data del S. XVI, estando adosado al antiguo Pósito con su Torre del Reloj. La galería porticada con tres arcos permite el acceso a la Plaza Mayor.

Villa Enriqueta

Frente al Ayuntamiento se encuentra Villa Enriqueta compuesta por tres plantas rematadas por una cubierta almenada y ático. Los ladrillos de dos tonalidades de la fachada forman curiosas figuras geométricas.

Posada Massó

En el otro lado de la plaza, la renacentista Posada Massó es un ejemplo de posada manchega, con su típico porche de madera.

Convento de Santa Ana

En el otro extremo de la población se encuentra el Convento de Santa Ana, decimotercera fundación de Santa Teresa en el año 1580.

Símbolo del poderío medieval de la villa son las numerosas casas solariegas con sus escudos heráldicos, a lo largo de la calle Mayor y adyacentes, como la Casa de los Rovira, la Casa de Santiago Massó, la Casa de Abel el Quinquillero, la Casa de los Boticarios o la Casa de Julián Navalón.

La comida típica de la villa está compuesta por el gazpacho manchego, el ajo arriero y la caldereta de cordero, y como postre los rolletes de sartén.

La comarca cuenta con sus vinos propios con  D. O. Manchuela predominando la uva macabeo y bobal.





Letur (Albacete)

2 01 2008

Al sur de la provincia de Albacete, en plena Sierra del Segura, se situa el pueblo de Letur colgado de un peñasco con su trazado árabe . El viajero tras pasar el Arco de las Moreras se situa en la Plaza Mayor, antigua plaza de armas del desaparecido castillo de la villa. En dicha plaza se encuentra la iglesia de Santa María de la Asunción.

Iglesia Letur 

Iglesia de Santa María de la Asunción

La iglesia parroquial fue edificada en el S. XVI de planta gótica, a excepción de la portada renacentista. Se compone de una planta única con una cabecera de cinco paños y dos capillas laterales. En su interior se conservan seis tablas del Maestro de Albacete del S. XVI.

El pueblo es de una belleza extraordinaria con sus calles estrechas y encaramadas camino del barranco con sus balcones repletos de macetas llenas de color sobre todo en primavera.

 Barrio Letur

Casco histórico de Letur

Una peculariedad de Letur son los numerosos pasajes arqueados o “portalicos”, como dicen los lugareños, que aprovechan los restos de muralla o del castillo como ocurre con la Puerta del Sol al norte de la población.

Desde Letur parten numerosas rutas de senderismo que nos llevan a parajes naturales inolvidables como el Charco Pataco, los Cantalares o el Mirador de la Molatica.

Portalico Letur 

“Portalico” de Letur

Camino de una de sus aldeas, La Dehesa de Letur, nos encontramos un complejo turístico donde podemos disfrutar de la naturaleza serrana, la llamada “La Quebrada del Molino Viejo”.

En el se puede degustar el gazpacho manchego, las carnes de caza, los andrajos o las truchas. Todo ello se puede acompañar con vinos de la cercana zona albaceteña de D. O. “Manchuela“. De postre recomiendo los suspiros y sobre todo las “toñas” de Letur, dulce típico a base de tortas cubiertas de frutos secos, sobre todo nueces, y miel.

En agosto se celebran las fiestas en honor a la Virgen de la Asunción donde los encierros son los protagonistas.