San Clemente (Cuenca)

20 12 2014

Al suroeste de Cuenca, en plena llanura manchega se encuentra la villa de San Clemente, bañada por el río Rus.

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Casa Consistorial

Se atribuye a Clemente Pérez del Castillo la fundación de la población en el S. XIII. Juan Pacheco, primer Marqués de Villena, concede el título de villa, en 1445.

Con la Guerra Civil Castellana, los habitantes de San Clemente tomaron parte por Isabel I de Castilla, en oposición a Juan Pacheco, partidario de Juana la Beltraneja. En recompensa a la fidelidad, Isabel la Católica concedió el privilegio de mercado y el honor de ser villa realenga, visitando los Reyes Católicos la villa en 1488.

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Casa Consistorial

En el centro de la población se encuentra la Plaza Mayor, rodeada de los monumentos más emblemáticos de San Clemente.

La Casa Consistorial del S. XVI, obra de Domingo Zaldivi, es un bello ejemplo del Renacimiento civil manchego, destacando la bella galería porticada y el remate superior con un gran escudo de los Austria y los medallones con efigies de los emperadores.

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Escudo de los Austria

Frente a la Casa Consistorial se encuentra la Audiencia Real, del S.XVI, en plena Plaza Mayor, mientras que en uno de los lados encontramos la iglesia parroquial de Santiago Apóstol.

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Plaza Mayor y Audiencia Real

La iglesia parroquial de Santiago Apóstol, del S.XV, de origen gótico, presenta elementos renacentistas del maestro Andrés de Vandelvira. En su interior se encuentra la bellísima Cruz de Humilladero.

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Iglesia de Santiago Apóstol

La Torrevieja es una torre vigía del S. XIV, de planta cuadrada, rematada con almenas y gárgolas, siendo una de las señas de identidad de la población.

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La Torrevieja

La población está repleta de casas señoriales como la Casa Palacio de los Víllora, la del Marqués de Valdeguerrero, el Palacio de Piquirroti, la Casa de los Acacio, la Casa de Oma, la Casa de la Reina Mora o la Casa Palacio del Marqués de Melgarejo.

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La Torrevieja

Otros edificios históricos son la antigua Cárcel, el Pósito o la portada de la Casa de la Inquisición, todos ellos en torno a la Plaza Mayor.

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La Inquisición

En las afueras de la población se encuentra la Ermita de Rus y el Castillo de Santiago de la Torre, en dirección a El Provencio.

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Centro de San Clemente

Por San Clemente pasan varias rutas de interés turístico, como el Camino de Santiago del Levante o el Camino de la Santa Cruz, sin olvidar una de las rutas de Don Quijote.

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Casa Consistorial

La gastronomía tradicional manchega está presente en San Clemente, con platos como el cordero a la miel, el bacalao con pisto, los gazpachos manchegos o el morteruelo.

Para acompañar los platos los vinos con D. O. La Mancha.

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Alcalá del Júcar (Albacete)

19 07 2014

En la comarca de La Manchuela de Albacete,  se encuentra Alcalá del Júcar, en lo alto de una colina que preside un meandro del río Júcar camino del Mediterráneo.

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Alcalá del Júcar

Es uno de los pueblos más pintorescos de España, encajado en la Hoz del Júcar, con sus casas excavadas en la roca, adaptándose al terreno, conformando una red de calles estrechas y empinadas camino del Castillo.

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Castillo y casco histórico

En el S. XII existía una fortaleza musulmana, siendo conquistada la plaza en 1213, por el rey Alfonso VIII. El castillo fue ampliado y remodelado en el S. XV por el Marqués de Villena, Don Juan de Pacheco.

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Castillo de Alcalá del Júcar

El Castillo de Alcalá del Júcar es de planta pentagonal con dos torrecillas  circulares en los ángulos rectos, con tres plantas en su interior, levantándose en la parte más elevada de la villa.

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Castillo de Alcalá del Júcar

Según la leyenda una princesa cristiana llamada Zulema, era pretendida por el musulmán Garadén, y que fiel a su fe se suicidó arrojándose al vacío. Otras versiones hablan de los amores prohibidos de Zulema, esta vez musulmana, con un caballero cristiano.

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Hoz del Júcar

El serpenteante río Júcar discurre por su hoz, dejando paisajes ribereños de gran belleza, plagados de caminos ideales para practicar senderismo, bajo la sombra de los pinos y de un frondoso bosque de ribera.

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Cueva de Garadén

La Cueva de Garadén es una de las escasas cuevas fortificadas de la Península, situándose en el cinto norte de las paredes de la hoz, cerca de la Ermita de San Lorenzo. Sus dimensiones serían de 40 metros de ancho por 35 metros de profundidad.

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Puente Medieval e Iglesia Parroquial

El Puente Medieval (S. XIV – S. XV) era paso obligado del Camino Real de Castilla a Levante, convirtiéndose en puerto seco o aduana.

Los vecinos le denominan con el nombre de “Puente Romano”, pese a no ser de la época del imperio romano.

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Vista desde el Castillo

La iglesia parroquial se construyó entre el S. XV y el S. XVIII, de nave única y cruz latina, destacando la bóveda gótica. La torre y la fachada, de estilo academicista, son obra del arquitecto Lorenzo Alonso.

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Río Júcar

En el casco urbano se encuentran casas cueva, que cruzan la roca sobre la que asienta la población, destacando la Cueva del Diablo y la Cueva de Masagó, reconvertidas en casas museo y locales de restauración, donde degustar los productos gastronómicos de La Manchuela.

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Castillo de Alcalá del Júcar

Por su término municipal pasaba la Ruta de la Lana, una de las rutas de la trashumancia, de origen prerromano, siendo regulada en tiempos de Eurico, rey visigodo, hasta adquirir su esplendor en la Edad Media.

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Calle del casco histórico

Si por el día Alcalá del Júcar brilla con luz propia, al caer la noche, las luces de sus calles y monumentos, realzan la belleza de este pueblo manchego, bajo el manto de las estrellas de un cielo limpio sin contaminación atmosférica.

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Vista nocturna de Alcalá del Júcar

En la gastronomía local no puede faltar el gazpacho manchego, además del morteruelo, el atascaburras, las migas ruleras, el moje, las gachas o el arroz con serranas.

Tan contundentes platos típicos manchegos se acompañan de los vinos D. O. Manchuela, con sus uvas más características, la macabeo y la bobal.





Alarcón (Cuenca)

27 07 2012

La villa de Alarcón se sitúa en lo alto de un meandro del río Júcar, en la comarca de La Manchuela, y su historia está ligada a su Castillo de la Altas Torres. Fue en el S.XII cuando las tropas de Alfonso VIII conquistaron la “Alarkum” musulmana.

Castillo de las Altas Torres

Una presa a los pies de la población, retiene las aguas del río camino de Valencia, formando el Pantano de Alarcón, y sobre él se levanta la villa amurallada que conserva gran parte de las murallas y torres defensivas, como la Torre de Alarconcillo y la Torre del Campo.

Alarcón y río Júcar

La Torre de Alarconcillo fue construida en tiempos del Infante Don Juan Manuel, y se levanta en lo alto de un cerro, en el meandro del Júcar, frente a la pobalción. Consta de un cubo central con cuatro secantes, coronado por otro más pequeño, y sus funciones eran de vigilancia.

Torre de Alarconcillo

Tres líneas de muralla consecutivas rodean Alarcón, con sus puertas y torreones: Puerta y Torre del Campo, Puerta y Torre del Calabozo, Puerta del Bodegón, Puerta de Chinchilla y Puerta del Río.

Puerta y Torre del Campo

El Castillo de las Altas Torres es una fortaleza trapezoidal, en la que destaca su inmensa Torre del Homenaje de estilo renacentista del S. XV. Actualmente el Castillo de las Altas Torres alberga el Parador Nacional de Turismo de Alarcón.

Torre del Homenaje

Sobre las casas de Alarcón emergen los campanarios de las iglesias de la villa, fruto de su esplendor medieval, junto a los numerosos palacetes y casas nobles.

La Iglesia de San Juan Bautista del S. XVI se levanta sobre los restos de una anterior románica, siendo de una sóla nave en cañón y donde destaca su fachada de Juan de Herrera. Actualmente en su interior alberga el conjunto de pinturas murales de Jesús Mateo.

Iglesia de San Juan Bautista

En el centro de la población encontramos la Plaza del Infante Don Juan Manuel, con bellas vistas a la Iglesia de San Juan Bautista y al Palacio del Concejo, sede del Ayuntamiento.

Plaza del Infante Don Juan Manuel

El Palacio del Concejo, del S. XVI, de estilo renacentista, destaca por su soportal de cinco arcos, que comunicaba con el desaparecido patio interior. La fachada está presidida por los escudos heráldicos del Marqués de Villena.

Palacio del Concejo

La Iglesia de Santo Domingo de Silos es una mezcla de estilos, destacando los muros y arcos fajones de los S. XV y XVI, la puerta de transición del románico al gótico y la torre renacentista, siendo su origen románico del S.XII.

Iglesia de Santo Domingo de Silos

Por su puerta protogótica se accede al interior de la iglesia, hoy destinada a auditorio y centro de reuniones, donde se organizan eventos culturales.

Puerta de la Iglesia de Santo Domingo de Silos

La Iglesia de Santa María del Campo, es el edidificio de culto más importante de la actualidad, siendo construida en el S. XVI, en estilo plateresco con bóveda de crucería gótica, obra de Pedro de Alviz. En su interior destaca el retablo de la Virgen en el altar mayor.

Iglesia de Santa María del Campo

La Iglesia de Santa Trinidad es de estilo gótico, aunque tiene elementos posteriores renacentistas, siendo románico su origen. Se levanta a los pocos metros de la entrada por la Puerta del Campo.

Iglesia de Santa Trinidad

Paseando por las calles encontramos numerosas casas nobles, como el Palacio de los Castañeda, del S. XVI, algunas de las cuales han sido restauradas y reconvertidas en mesones donde degustar la gastronomía local.

Palacio de los Castañeda

Los platos más típicos son el morteruelo, el tiznao, el pisto manchego, el ajo mortero, los zarajos y las perdices en escabeche, acompañados por los vinos de D.O. Manchuela.





Cañete (Cuenca)

24 06 2008

Entre la ciudad de Cuenca y las tierras valencianas del Rincón de Ademuz se encuentra la villa medieval de Cañete a los pies de su castillo musulmán, estando rodeada de murallas. En ella nació D. Álvaro de Luna, Condestable de Castilla y valido del Juan II de Castilla.

La población se adapta a la topografía en un laberinto de calles estrechas, pasadizos y plazuelas, destacando en el centro de la población la Plaza Mayor y el Arco de la Sinagoga. La arquitectura popular se caracteriza por el empleo de madera y piedra, siendo característico el entramado de los pisos superiores.

Casa típica serrana de Cañete

 En la Plaza Mayor encontramos la estatua de D. Álvaro de Luna y en ella recaen el Ayuntamiento y la Iglesia de San Julián del S. XVII.

Plaza Mayor

Adosada a las murallas se encuentra, en el sureste de la villa, la Iglesia de Santiago iniciada en los S. XII – XIII. Es la única parroquia medieval que se conserva tras la desaparición de las iglesias de Santa María y San Andrés.

Iglesia de Santiago

El Castillo de Cañete se levanta en un cerro sobre la villa a una altitud de 1.170 metros, siendo un ejemplar típico de castillo roquero. Sus dimensiones son colosales con más de 200 metros de longitud y 20 metros de anchura. El Castillo es de orígen islámico y se corresponde con la tipología de Alcazaba. En el S. XV, bajo los Hurtado de Mendoza, se reforzaron los muros y se abrieron troneras. Posteriormente sufrió modificaciones con las Guerras Carlistas.

Las murallas de Cañete datan del S. X, momento del apogeo del Califato de Córdoba. Parten del castillo bajando por el abrupto cerro de Cañete y rodean a la población. Su trazado en línea quebrada es característico e inusual en el mundo islámico. Al parecer se construyó bajo el dominio de Abderramán III al-Nasir tras sofocar las revueltas de los bereberes acaudillados por Banu Zennum.

Muralla de Cañete

 Cuenta con varias puertas de acceso a la villa destacando la Puerta de Las Eras (con magnífico arco en herradura), la Puerta de San Bartolomé, la Puerta del Rey y la Puerta de la Virgen, adosada a la ermita de la Virgen de la Zarza.

Puerta de la Virgen

Bajo las murallas del casco histórico encontramos un bello paraje natural denominado El Postigo cruzado por el río Tinte o río de la Virgen, afluente del río Mayor. Entre la frondosidad de sus árboles destaca la Cascada del Pozo de la Horca.

Cascada del Pozo de la Horca

La serranía de Cuenca circundante invita al senderismo por múltitud de rutas en los alrededores de Cañete.

En el Restaurante La Muralla se degusta la cocina autóctona conquense con las ricas carnes, el morteruelo, el ajo arriero o los zarajos, acompañados por los vinos de la tierra con D. O. Castilla La Mancha (Más información en la sección El Buen Yantar de este blog).

A principios del mes de agosto se celebran las Jornadas Medievales de la villa de Cañete con “La Alvarada” donde se recrea el ambiente medieval en el marco incomparable de su castillo y sus murallas.





Arcas del Villar (Cuenca)

16 11 2007

Cuenca es una de las ciudades españolas declaradas Patrimonio de la Humanidad. El viajero se pierde por sus callejas, su Catedral, las Casas Colgadas o sus murallas y se suele olvidar de Arcas del Villar, una pequeña localidad a tan sólo ocho kilómetros de la capital donde el símbolo es la preciosa iglesia románica de Nuestra Señora de la Natividad del siglo XIII.

Iglesia Natividad 

Iglesia románica de Nuestra Señora de la Natividad

Se trata de una iglesia de una sola nave de planta rectangular con una transición al gótico al cubrir con madera su ábside semicircular. En el exterior destaca su espadaña exenta con un arco ojival en su base por la que se accede al atrio. Su fachada principal posee cinco arquivoltas sobre otras tantas columnas con decoración vegetal.

En su interior destaca la imágen del Cristo y la Virgen de la Higa, así como la bóveda que recorre la iglesia.

Arcas 

Iglesia de la Natividad de Arcas del Villar

Tras disfrutar de la bella iglesia románica de Arcas del Villar recomiendo un descanso en la hoz del Huécar, afluente del Júcar, al que se une en la misma capital conquense.

Un lugar idílico es la Cueva del Fraile en plena hoz del Huécar, rodeada de pinos y con unas vistas impresionantes sobre la capital.

En su restaurante se ofrecen los productos típicos como los “zarajos” (tripas de cordero sobre ramillas de sarmiento), el “morteruelo” (especie de paté elaborado con perdiz, codorniz, gallina, cerdo, conejo y liebre que se condimenta con tomillo y romero), el “ajoarriero o atascaburras” (elaborado con patatas, bacalao, pan y huevos cocidos, con una pizca de sal y ajo) o los contundentes platos de caza.

Como postre podemos tomar el “alajú” , de origen árabe, a base de almendras y miel en forma de torta y cubierto de obleas. Para ayudar a digerir tan suculenta comida tenemos el licor típico de Cuenca, el “resolí” elaborado con crema de café, coñac y anís.

Desde la Cueva del Fraile parten nunerosas rutas de senderismo hacía la serranía conquense o hacía la misma Cuenca monumental a través de los ríos Júcar y Huécar.