Arévalo (Ávila)

23 05 2012

En la comarca abulense de “La Moraña” encontramos la Villa de Arévalo, tierra de frontera en la Edad media entre cristianos y mulsumanes, a orillas del Adaja y del Arevalillo, que vierten sus aguas al Duero.

Castillo de Arévalo

En la confluencia de dichos ríos, se levanta el Castillo de Arévalo (S. XV), de planta pentagonal, sobresaliendo la Torre del Homenaje. Álvaro de Zúñiga mandó construir la fortaleza en 1470, sobre otro del que se conserva una puerta mudéjar.

Muralla del Castillo

Como consecuencia de su situación, en la llamada Extremadura Castellana, la villa contó con la presencia de muchos musulmanes, que dejaron su influencia posterior en edificios civiles y religiosos, por lo que Arévalo se conoce como la “Ciudad del Mudéjar”.

 Castillo de Arévalo

Hacia el 1082, bajo el reinado de Alfonso VI, las tierras de Arévalo fueron repobladas por cristianos, comenzando el esplendor medieval, con la construcción de iglesias y conventos. 

Iglesia de Santa María la Mayor

De la fusión de las dos culturas nace el arte mudéjar, cuyo máximo exponente es la Iglesia de Santa María la Mayor, de una sola nave y en la que destaca su imponente ábside, con tres órdenes de arquerías ciegas, de ladrillo rojizo.

Ábside de Santa María la Mayor 

La torre mudéjar de la iglesia está perforada en su base, por donde discurre la calle de Santa María, por donde el viajero puede pasear entre paredes cargadas de historia.

Torre y Arco de Santa María

La Iglesia de San Martín, destaca por sus dos torres mudéjares, conocidas como las “Torres Gemelas”, y en ella se conjugan el románico, el mudéjar y el renacimiento.

Iglesia de San Martín, con las Torres Gemelas

Las Torres Gemelas son la Torre de los Ajedreces y la Torre Nueva. La Torre de los Ajedreces es la de la cabecera, y se denomina así por la decoración a modo de tableros de ajedrez. La Torre Nueva, del S. XII, posee dos ventanales por lado del campanario.

Torre de los Ajedreces

La Iglesia de San Juan Bautista, del S. XV, posee restos mudéjares en su ábside, destacando en su interior, el Retablo Mayor de estilo barroco.

Casa de los Sexmos

En la Plaza Real, se encuentra la Casa de los Sexmos, donde se reunían los “sexmeros” que administraban los bienes comunales de los pueblos y villas de la Extremadura Castellana. 

El plato típico, por excelencia, es el tostón asado, que se puede degustar en cualquiera de los lugares de la Asociación Arevalense de Hostelería. Como buen maridaje los Vinos de la Tierra de Castilla y León.

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Madrigal de las Altas Torres (Ávila)

18 08 2009

Existen dos teorías sobre el origen de la villa abulense de  Madrigal de las Altas Torres, unos autores piensan en la existencia de un pequeño núcleo de población en el cerro de Santa María del Castillo y otros apuntan a un orígen musulmán.

En cualquier caso, los primeros indicios de la villa se remontan al S. XI, alcanzando su esplendor tras la construcción de un palacio veraniego en época del rey Juan II, quien convocó Cortes en la villa en 1438.

Palacio Juan II

Palacio de Juan II

La primera esposa de Juan II, María de Aragón, fundó el Hospital Real según una bula del Papa Clemente VII en 1443.

Tras la muerte de la reina, el rey casa en segundas nupcias con Isabel de Portugal en la Iglesia de San Nicolás de Bari, y fruto de ese matrimonio nació en la villa, Isabel I la Católica.

El Palacio de Juan II fue la casa natal de Isabel I la Católica, integrándose el edificio en el Convento de Nuestra Señora de Gracia.

Monast.Nª Sra. Gracia

Convento de Nuestra Señora de Gracia

El Real Hospital de la Purísima Concepción es de planta cuadrada con dos alturas y patio interior, construido en ladrillo, tapial y piedra. En el interior se conserva una talla gótica del “Cristo de las Injurias”.

Real Hospital

Real Hospital de la Purísima Concepción

La Iglesia de Santa María del Castillo se situa en el cerro que domina la población, siendo de estilo románico mudéjar de finales del S. XII. Destacan los dos ábsides semicirculares en ladrillo, el principal y el del Evangelio, ambos pertenecientes al modelo mudéjar de “Tierra de Pinares”.

Sta.Maria del Castillo

Iglesia de Santa María del Castillo

El recinto murado de Madrigal de las Altas Torres tiene un perímetro ovalado e irregular de 2.800 metros y data del S. XIII, comenzándose a levantar en tiempos de Alfonso VIII. Las puertas de comunicación al exterior correspondían a los caminos que llevaban a Medina del Campo, Arévalo, Peñaranda y Cantalapiedra.

Muralla

Muralla de Madrigal de las Altas Torres

La Puerta de Cantalapiedra conserva un torreón con frente agudo y planta pentagonal a un lado y albarrana en el otro.

Puerta Cantalapiedra

Puerta de Cantalapiedra

La Iglesia de San Nicolás de Bari de estilo mudéjar (S. XIII) fue reformada en el S. XVI. Consta de tres naves y destacan los dos ábsides semicirculares, el central y el de la Epístola. La torre de la iglesia de estilo gótico mudéjar recuerda a la de las iglesias abaciales francesas.

En su interior se conserva la pila bautismal de Isabel I la Católica y la interesante “Capilla Dorada”.

San Nicolas de bari

Iglesia de San Nicolás de Bari

Extramuros se encuentra el Convento de los Padres Agustinos fundado en 1353 y en un principio se denominó Beaterio de Santa María de la Piedad.

Tras el matrimonio de Isabel I de Castilla con Fernando V de Aragón, los llamados “Reyes Católicos”, convocaron de nuevo las Cortes  en Madrigal de las Altas Torres en 1476, creándose los acuerdos de la Santa Hermandad y se jura a su hija Isabel como heredera al trono.

En el S. XVI las aventuras del famoso Pastelero le dan renombre a Madrigal de las Altas Torres. Gabriel de Espinosa, el Pastelero, intentó suplantar al rey D. Sebastián de Portugal, sobrino de Felipe II, desaperecido en 1578 en Alcazarquivir. Los amorios del Pastelero con Doña Ana de Austria y sus desmedidas ambiciones le condujeron a la horca en 1595.

El casco histórico de la villa está repleto de mesones castellanos donde degustar el tostón asado, las patatas revolconas, la morcilla de calabaza o la sopa castellana. En Ávila no hay vinos con denominación de origen pero se pueden conocer los vinos de la tierra como el vino de Cebreros o El Tiemblo.