Jaén

23 01 2010

Desgraciadamente, algunas de las pequeñas capitales provinciales pasan desapercibidas para el viajero, como es el caso de Teruel, Girona, Zamora o Jaén, por poner unos ejemplos, pese a contar con un valioso patrimonio artístico.

Jaén, denominada la capital del Santo Reino, se alza a los pies del Cerro de Santa Catalina, de ahí su urbanismo de calles empinadas, avenidas pronunciadas y callejones con escaleras.

Palacio de los Vilches

El origen de Jaén se remonta a la cultura Argar, siendo prueba de ello los yacimientos de Marroquíes Bajos. Los cartagineses conquistaron el valle del Guadalquivir 237 años a. C., siendo Jaén un alcázar para el general Aníbal Barca. Al principio de la Segunda Guerra Púnica, la princesa íbera Himilce de Cástulo (cerca de la actual Linares), fue entregada en matrimonio por el rey Mucro, al general cartaginés, para sellar la alianza entre Cástulo y Cartago.

En el 207 a. C. la ciudad de Jaén es conquistada por Escipión para los romanos, adquiriendo el rango de municipio con el emperador Tito, denominándose Aurgi.

Durante el dominio musulmán de cinco siglos, la denominada Yayyan alcanzó su esplendor. La Batalla de las Navas de Tolosa en 1212 supuso la apertura de los ejércitos cristianos hacia Al-Andalus. En 1246 fue conquistada por Fernando III el Santo para la Corona de Castilla. Durante el reinado de Fernando III y de Alfonso X, la judería jienense alcanzó su esplendor.

La visita a Jaén se puede comenzar en la ciudad moderna en dirección a la Catedral pasando por el Barrio de San Ildefonso donde encontramos el Palacio de los Vélez o el Palacio de los Vilches  con su pórtico renacentista de cinco arcos de medio punto apoyados sobre columnas dóricas.

Interior de la Catedral de Jaén

En el centro del casco histórico se encuentra la Catedral de Jaén, que fue encargada al arquitecto Andrés de Vandelvira, maestro del Renacimiento, y que fue continuada por Alonso Barba, y posteriormente por Eufrasio López de Rojas, autor de la fachada principal. En el interior encontramos la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, conocida popularmente como “El Abuelo” que es muy venerada por los jienenses.

Subiendo por las calles estrechas frente a la Catedral llegamos a la Plaza de la Merced, que alberga el Palacio del Capitán Quesada, la Iglesia de la Merced del S. XVI y la Fuente Nueva renacentista.

Arco de San Lorenzo

Por el Arco de San Lorenzo nos adentramos en la ciudad medieval repleta de conventos e iglesias. La Iglesia de San Bartolomé destaca por su artesonado mudéjar y la Iglesia de San Juan por su origen gótico. El Convento de Santa Clara es el más antiguo de la ciudad siendo fundado por Fernando III. No dejar de probar los dulces que elaboran las monjas del convento.

Iglesia de San Juan

En pleno Barrio de la Judería, entre la calle del Rostro y el Callejón del Gato, se encuentra la Iglesia de San Andrés, en su día sinagoga. En su interior sorprende la Reja de la Capilla obra del maestro Bartolomé Ruiz.

La decoración de las placas de las calles con la Estrella de David nos indica nuestra presencia en la Judería (ver en la sección “Callejero”).

Reja de la Capilla de San Andrés

El Palacio de Villadompardo guarda en su interior el Museo de Artes y Costumbres Populares y el Museo de Arte Naïf, pero la gran joya de Jaén se encuentra en el sótano, los Baños Árabes. Son los Baños Árabes más grandes de Europa, destacando la sala templada con su cúpula semiesférica apoyada en ocho arcos en herradura.

Patio del Palacio de Villadompardo

En el camino hacia la Plaza de la Magdalena nos encontramos con el Convento de Santo Domingo y el Convento de Santa Úrsula.

La Fuente del Lagarto preside la plaza junto al Raudal de la Magdalena, lugar donde nació la leyenda del lagarto.

Fuente del Lagarto

Cuenta la leyenda que en el Raudal de la Magdalena dormía un lagarto monstruoso que atemorizaba a la población de la Judería. Un joven pastor ideó un plan para acabar con el saurio y le ofreció un cordero cuyas tripas estaban llenas de pólvora, reventando el bicho al comérselo.

Iglesia de la Magdalena

La Iglesia de la Magdalena se construyó en el S. XV sobre una antigua mezquita, conservando el patio de abluciones y la base del alminar. La fachada es de estilo gótico isabelino.

El Castillo de Santa Catalina es otro de los símbolos emblemáticos de Jaén, situado a más de 800 m. de altura, en el paraje de El Neveral. Su origen se remonta a un alcázar árabe construido por Alhamar, quien lo entregó a Fernando III el Santo, declarándose vasallo a cambio de fundar el reino nazarí en Granada.

Castillo de Santa Catalina

Desde la Cruz del Castillo se contempla toda la ciudad de Jaén, emergiendo entre las casas la imponente Catedral, y los campos de olivos de la llanura del Guadalbullón.

Catedral de Jaén

Tras el paseo por el casco histórico se puede hacer parada y fonda en la típica Taberna del Pilar del Arrabalejo.

En el popular Barrio del Arrabalejo nació el cantaor de flamenco Pepe Polluelas, muy conocido a mediados del S. XX  por sus cantos por soleá.

Se puede tapear la comida típica jienense en dicha taberna: almoronía, lomo en manteca blanca, flamenquines, bacalao en yema, manitas de cerdo con caracoles o la olla de San Antón, con el acompañamiento de los vinos de la tierra de la vecina Bailén.





Onda (Castellón)

4 01 2010

Puerta de entrada al Parque Natural de la Sierra Espadán es Onda, situada en la comarca de la Plana Baixa de Castelló, entre los ríos Mijares y Sonella, albergando en su término municipal el Pantano de Sitjar.

La presencia humana en Onda data del periodo Neolítico y de la Edad de Bronce, como lo demuestran los hallazgos del Torrelló. Fue colonia griega y romana, pero el asentamiento definitivo fue árabe, siendo amurallada la ciudad en el S. XI.

En el año 1090 fue conquistada por el Cid Campeador, para ser recuperada por los musulmanes en 1102. En 1238, el rey Jaime I El Conquistador, conquistó Onda para la Corona Catalano-Aragonesa, otorgándole la Carta Puebla. En la ciudad convivieron cristianos, judíos y moriscos, hasta la expulsión de estos últimos.

Panorámica de Onda

El casco antiguo de Onda fue declarado Conjunto Histórico Artístico en 1976, manteniendo el sabor medieval sus calles estrechas y plazuelas, añadiendo un toque barroco los numerosos retablos cerámicos del S. XVIII que adornan su callejero.

El Castillo de Onda data del S. X siendo de origen musulmán. En el S. XII se construyó la torre albarrana, denominada “Canpanar dels moros” y la muralla tapial.

Castillo de Onda

Zayan, el último rey moro de Valencia, rindió la plaza al rey Jaime I y esté la donó a la Orden del Temple  hasta que en 1319 pasa a la Orden de Montesa, ampliándose el castillo con torres y muralla, de ahí la denominación de “Castillo de las 300 torres”.

El castillo tuvo una relevancia en la Guerra de las Germanías (1519-1524) y fue cuartel general del Duque de Segorbe durante la represión mudéjar de la Sierra Espadán en 1526.

Iglesia de la Sang

Los caballeros templarios levantaron la Iglesia de la Sang en el S. XIII, destacando el porticado gótico abocinado con arcos de medio punto. La iglesia es de una sola nave con artesonado mudéjar.

Plaza del Almudín o de la Font de Dins

Muy cerca de la Iglesia de la Sang encontramos el corazón del casco medieval, la Plaza del Almudín o de la Font de Dins, con sus porches góticos del S. XV. La plaza hasta el S. XIX fue mercado de grano, y en sus edificios estuvo el matadero, la prisión en la Torre del Reloj y la Casa del Consell.

Porches góticos

En el lado norte de la primitiva muralla se levanta el Arco de Sant Pere, de medio punto, sobre el que se puede ver el escudo tallado en la piedra con las siete barras y la corona real de Aragón.

Plaza del Almudín

La Iglesia de la Asunción es barroca del S. XVIII, construyéndose el templo original sobre la antigua mezquita, en el S. XIV. La construcción de planta en cruz latina tiene adosada la Capilla de la Comunión.

Iglesia de la Asunción

En el interior destaca el Retablo de San Antonio y Santa Bárbara de Joan de Joanes y el Retablo de las Almas del Maestro de Cabanyes. Los frescos de la Capilla de la Comunión son de José Vergara.

Otros monumentos religiosos de Onda son las ermitas de El Salvador y Santa Bárbara, las capillas de Sant Josep y Sant Vicent Ferrer y los conventos de Santa Catalina y El Carmen.

Fachada de la Iglesia de la Asunción

La ciudad cuenta con dos conocidos museos, el Museo del Azulejo y el Museo de Ciencias Naturales.

Numerosas rutas de senderismo parten de Onda hacia la Sierra Espadán, las Peñas Aragonesas o hacia la localidad de Tales.

Azulejo de Onda

Entre los platos gastronómicos de Onda tenemos el “arrós en pilotes” (arroz con albóndigas)  y la paella valenciana. Los dulces son muy afamados en la localidad destacando la “Coca malfeta” y la “Mona de Pascua”.

Los platos se pueden acompañar de los desconocidos vinos de la tierra, Vins de la Terra de Castelló, elaborados con uvas tradicionales como la garnacha o bobal, a las que se han añadido cepas de Cabernet Sauvignon, Merlot o Pinot Noir.





Molina de Aragón (Guadalajara)

11 12 2009

La ciudad de Molina de Aragón, no es aragonesa sino castellano manchega, perteneciendo a la provincia de Guadalajara. Esta contradicción se basa en la historia de lo que fue el Señorío de Molina. Se dice que los molineses tienen sentimientos aragoneses y corazón castellano.

 Puente Viejo y casco medieval

La villa se sitúa a 1.067 m. de altitud, a orillas del río Gallo, destacando por encima de la población la fortaleza de Molina de los Caballeros. El castillo fue edificado sobre un castro celta utilizado por los árabes durante su dominación.

Castillo – Fortaleza de Molina de los Caballeros

El Puente Viejo, nos adentra en el casco medieval, repleto de palacios y casas señoriales del S. XVIII, como los palacios de Rivas, Funes, Arias o Montesoro.

 

Convento de las Ursulinas

En el centro de la población encontramos la iglesia de Santa María de San Gil y la iglesia de San Pedro adosada al Convento de las Ursulinas.

La iglesia de San Pedro es de origen románico con cabecera y crucero góticos, mientras que el cuerpo del templo fue remodelado en el S. XVII.

El Convento de las Ursulinas presenta en la fachada de la Epístola una decoración de transpantojo.

Iglesia de Santa María de San Gil

La iglesia de Santa María de San Gil es la parroquia más importante de Molina de Aragón. De su origen románico sólo quedan restos ya que fue reconstruida y remodelada tras un incendio en 1915.

Tras cruzar la Plaza del Mercadillo accedemos a la Plaza Mayor de Molina de Aragón presidida por el Ayuntamiento adosado a la iglesia de Santa María del Conde y el Palacio de los Marqueses de Embid.

Plaza Mayor

La iglesia de Santa María del Conde es la más antigua de Molina de Aragón, del S. XII, pero apenas quedan restos de la época tras su reconstrucción en el S. XVII.

Iglesia de Santa María del Conde

En la Plazuela del Baño se levanta la Posada de los Comuneros, cuya parte inferior pertenece a la época romana. Frente a la posada, el Puente de Tablas facilita el paso del río Gallo.

Posada de los Comuneros

La calla Larga nos conduce al Torreón de Medina, denominado así por ser el punto de partida hacia la localidad soriana de Medinaceli. Frente a él, encontramos la Ermita de la Soledad.

El Castillo – Fortaleza de Molina de Aragón tiene dos recintos, el exterior o albacara defendido por torres cuadradas y el interior con el castillo propiamente dicho con seis altas torres, de las que se conservan cuatro en perfecto estado.

Anexo al castillo encontramos la Torre de Aragón, con perímetro pentagonal y que esta unida al castillo por una coracha o camino cubierto.

Tras la división del Califato de Córdoba en reinos de taifas, los descendientes de los Beni-Hud de Zaragoza y Calatayud dominaron estas tierras.

En 1129, el rey Alfonso I El Batallador conquista los territorios para la Corona de Aragón. El rey cede el territorio a su esposa Doña Urraca, y de esta pasa a su hijo Alfonso VII, quien a su vez otorga el territorio a Don Manrique de Lara.

Castillo de Molina de Aragón

Durante dos siglos el Señorío de Molina se convierte en un estado propio que rinde homenaje a Castilla. Del pequeño gobierno liberal comunero han llegado hasta el S. XXI entidades como la Cofradía Orden Militar de Nuestra Señora del Carmen o la Comunidad del Real Señorío de Molina y su Tierra. La independencia del Señorío llegó a su fin con el casamiento de doña María de Molina con Sancho IV de Castilla.

La Guerra de Sucesión entre los Austria y los Borbones, y posteriormente la Guerra de la Independencia dejaron su huella amarga en la ciudad.

Las tropas napoleónicas saquearon la ciudad en 1809 al mando del general Suchet. La expulsión de los franceses fue llevada a cabo por Juan Martín El Empecinado.

Convento de San Francisco

Extramuros encontramos el Convento de San Francisco fundado por Doña Blanca, Señora de Molina, en el S. XII. Destaca su torre barroca coronada por una veleta conocida cono “El Giraldo”.

La capilla de la Orden presenta un ábside semicircular con una rica portada barroca. Actualmente es sede de la Casa de la Cultura.

La cocina tradicional se basa en los asados de cordero, los “bolos con morro”, la trucha asalmonada y la perdiz escabechada, sin olvidar las migas con uvas, que se pueden acompañar con los caldos de la tierra guadaljareña con D. O. Mondéjar.

En el restaurante El Castillo se puede degustar el menú típico del Señorío de Molina.





Fisterra (A Coruña)

19 11 2009

Una frase define Fisterra, “Fin da terra, fin do camiño”. La leyenda de la ciudad perdida de Duio, capital de los antiguos pobladores gallegos y la existencia de castros celtas en la zona indican la antiguedad de Fisterra (Finisterre).

Las increibles puestas de sol en el cabo Fisterra hicieron creer a los romanos que estaban en el Finis Terrae, el final de la tierra donde moría el sol.

“Costa da morte” en Fisterra

En el año 137 a. C., Décimo Junio Bruto llegó al Cabo de Fisterra, según el historiador clásico Lucio Floro. Desde allí se contempla el Centulo (islote en forma de la concha del crustáceo), donde innumerables buques naufragaron a lo largo de los siglos, como el Blas de Lezo, el Captain o el Bitten.

Puerto de Fisterra

Fisterra se levanta a modo de anfiteatro sobre el puerto pesquero, constituyendo un núcleo de calles estechas llenas de tipismo. Igualmente sobre el mar, en las laderas de los montes, se levantan los hórreos típicos de la comarca, de piedra de canterería, con cámara alta y estrecha, rematados por una cruz y un pináculo.

Hórreos de la Costa da Morte

En el término municipal de Fisterra encontramos numerosas playas como las de Langosteira, Talón, Ribeira, Corbeiro, Sardiñeiro, o las salvajes y peligrosas de Arnela, Praia O Rostro o Mar de Fóra.

Entre el patrimonio monumental de Fisterra destaca la Iglesia de Santa María das Areas de Fisterra, del S. XII.

Iglesia de Santa María das Areas de Fisterra

Su vinculación al Apóstol Santiago hizo que fuera visitada a partir del S. XIV por numerosos peregrinos por lo que el párroco de la villa, Alonso García, mandó edificar el Hospital de Peregrinos de Nuestra Señora del Rosario en 1479.

En el interior de la iglesia de Santa María se contempla el “Cristo da Barba Dourada”, talla gótica de principios del S. XIV. La Puerta Santa con motivos acantiformes está flanqueada por los escudos de los Recamán y los Feijoo.

Otras iglesias del Concello son de estilo barroco, como las de San Vicente de Duio y San Martiño, o renacentistas con elementos barrocos como la de San Juan de Sardiñeiro.

Castillo de San Carlos

El Castillo de San Carlos del S. XVIII, forma parte del plan defensivo de la ría,  junto con el Castillo del Cardenal de Concurbión y el Castillo del Príncipe de Cee.

Fue construido por Real Orden de Carlos III en 1757 bajo la dirección de los ingenieros Demaur y Exaccha. Es de planta irregular debido a su asentamiento sobre el terreno rocoso que se precipita sobre la ría de Concurbión.

El Faro de Fisterra es el más occidental y emblemático de Europa, considerado como el cabo del fin del mundo durante siglos.

Faro de Fisterra

El actual Faro de Fisterra fue construido en 1853 por el ingeniero Félix Uhagón, levantándose su linterna poligonal sobre el nivel del mar a 138 metros.

Junto al faro se levanta el edificio de la Sirena, popularmente llamado “la vaca de Fisterra”, que emite sonidos estridentes en días de niebla, y un tercer edificio, el Semáforo, que emitía señales para la marina de guerra.

Actualmente este último edificio, se ha tranformado en un bucólico hotel rural en los confines de la tierra, donde el viajero puede descansar con unas magníficas vistas sobre el Atlántico.

O Semáforo es un referente en la hospedería local, así como, el restaurante O Centolo, donde degustar el marisco gallego de la Costa da Morte acompañado de un buen Albariño.





Siurana (Tarragona)

2 11 2009

La pintoresca y pequeña villa de Siurana se levanta sobre un enorme peñón de piedra caliza presidiendo el valle del río Siurana y el torrente del Estopiñá. La localidad pertenece al municipio tarraconense de Cornudella de Montsant.

1 Iglesia de Santa Maria de Siurana

Panorámica de Siurana

Entre sus escasas calles reina el silencio y en lo más alto del enclave rocoso se localiza los restos del castillo musulmán, que fue centro del último reino de taifa reconquistado en Cataluña en 1153 tras el asedio de Bertran de Castellet, dando lugar a la “leyenda de la Reina Mora”.

Siurana

Siurana

Abd-al-Azia, la supuesta reina mora de la leyenda, era la esposa del walí de Siurana. Mientras se perfumaba, fue sorprendida por los cristianos, con la espalda y los brazos desnudos. Cuando la vieron los cristianos, se sorprendieron por su gran belleza y le prometieron la vida si se convertía al cristianismo.

La princesa tomó su caballo, lo montó y lo condujo hacia el precipicio; el caballo reculaba relinchando con fuerza delante del abismo.

Viendo la resistencia del caballo le asestó un golpe en el vientre y empezó a correr, pero de repente, justo delante del abismo se paró con suma brusquedad, dejando en la roca marcada la herradura de una de sus patas.

Abd-al-Azia clavó su espada en el suelo y el caballo, muy asustado, saltó y se perdió absorbido por el precipicio.

Castillo de Siurana
Castillo de Siurana

La iglesia de Santa María es la joya de la población, una iglesia románica del S. XII. Posee una nave única y un ábside con una ventana central, siendo cuadrada la torre del campanario. La portada meridional posee tres arquivoltas sobre sus columnas con capiteles antropomórficos y vegetales.

2Iglesia de Santa Maria de Siurana

Portada meridional

En el tímpano se representa una crucifixión, donde Cristo aparece rodeado por el sol y la luna, dos leones y ocho personajes sobre arquerías.

La portada y el tímpano son enmarcados por un guardapolvos en doble zigzag.

Timpano d Santa Maria de Siurana

Tímpano de Santa María de Siurana

Numerosas rutas senderistas bordean el valle de Siurana y suben hasta la villa por el torrente del Estopiñá. En plena Sierra del Montsant las posibilidades para practicar senderismo son múltiples con infinidad de caminos P.R. y G.R.

En la cercana localidad de La Morera de Montsant encontramos los restos de la Cartuja de Scala Dei. Edificada en el S. XII es considerada la primera cartuja de la Península Ibérica. Las tierras donde asienta fueron donadas por Alfonso II el Casto en 1194.

Ex Cartuja de Scala Dei

Cartuja de Scala Dei

En pleno corazón del Montsant se pueden degustar platos como “cargols a la llauna”, el conejo con caracoles, los níscalos en otoño, la “truita amb suc” (tortilla en salsa) o el bacalao con alcachofas.

Los vinos con D. O. Montsant acompañan a esta gastronomía tarraconense, con predominio de la uva garnacha y cariñena.





Nerpio (Albacete)

16 10 2009

La localidad albaceteña de Nerpio se sitúa en el punto más meridional de Castilla La Mancha, junto a la Sierra del Segura, estando encañonada entre las provincias de Jaén, Granada y Murcia.

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Paraje de Casas de la Tercia

La huella del hombre en Nerpio se plasma en los numerosos abrigos de Arte Rupestre Levantino, destacando los conjuntos de La Solana de las Covachas y el Torcal de las Bojadillas. Posteriormente surge el poblado fortificado ibero del Macalón situado en un farallón rocoso junto al río Taibilla, y que data del S. VII a. C.

En él se han encontrado restos de objetos fenicios y griegos, fruto del intercambio con otras culturas mediterráneas. El poblado es abandonado por orden de Sempronio Graco en el año 179 a. C. bajo la dominación romana.

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Castillo de Taibilla

El monumento más emblemático de Nerpio es el Castillo Fortaleza de Taibilla que data de la dominación almohade en el S. XII.

Destaca la imponente Torre del Homenaje de planta rectangular que se levanta sobre un macizo rocoso en las Casas de la Tercia.

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Torre del Homenaje

En 1242 las tropas cristianas al mando del Maestre de la Orden de Santiago, D.Rodrigo Yánez y del aragonés D. Pedro Fernández de Azagra, Señor de Albarracín, conquistaron la fortaleza y el núcleo poblacional de Nerpio.

En el S. XVI la villa de Nerpio fue colonizada por familias dedicadas a la agricultura, en una época en la que era dependiente de Yeste. Fue en el año 1688 cuando Nerpio obtuvo el título de villa y su independencia.

Entre sus calles estrechas de trazado musulmán se levanta la Iglesia parroquial de la Purísima, y junto a ella, se localiza la pintoresca calle del Arco.

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Iglesia de la Purísima

Los nogales cubren el paisaje de los alrededores de la villa, junto a los árboles de ribera, como los chopos, álamos o sauces, del cauce del río Taibilla. Muchas rutas senderistas recorren el término municipal, entre las montañas y el embalse fruto de la confluencia de los ríos Taibilla y Turrilla.

Para los más expertos la Ruta Santiaguista recorre la comarca del Alto Segura donde forjó su historia la Orden de Santiago, a través de pueblos como Letur, Socovos, Yeste o Nerpio.

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Río Taibilla

Tras largos paseos el viajero puede degustar la gastronomía local con platos contundentes como el cordero segureño, las migas con caldo, los andrajos, el atascaburras,  la olla de alubias morunas y los guisos de matanza.

La bebida acompañante de los platos es el zurracapote, similar a la sangría. Como postre sugiero la torta de nuez acompañada por unas cerezas en aguardiente.





Niebla (Huelva)

30 09 2009

En la comarca del Condado de Huelva se asienta la histórica ciudad de Niebla, rodeada por su impresionante recinto amurallado almorávide. Los orígenes se remontan al Neolítico siendo fundada la ciudad por los fenicios o los turdetanos con el nombre de Ilipula.

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Puente Romano

Tras la conquista romana por Publio Cornelio Escipión, la ciudad se denominó Ilipla, conservándose el Puente Romano sobre el río Tinto. En época visigoda pasó a ser sede episcopal de la Bética, siendo denominada Electa.

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Muralla almorávide de Niebla

El máximo esplendor lo alcanzó durante la dominación musulmana, siendo citada por los árabes como Lebla Al-Hamra.

Lo que llama la atención al viajero es la muralla construida por los almorávides con un perímetro de 2 Km., con 48 torres cuadradas de planta rectangular, 2 torres octogonales al este de la villa y 5 torres rectangulares que contienen las puertas del recinto: Puerta del Socorro, Puerta de Sevilla (con vestigios romanos), Puerta del Embarcadero y las puertas de estilo almohade-mudéjar del Buey y del Agua.

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Puerta del Buey o del Río

La Puerta del Buey o del Río se sitúa frente al Tinto, y dice la leyenda que por ella salió un buey cebado durante el asedio de las tropas cristianas de Alfonso X el Sabio, para hacer pensar que la ciudad contaba con alimentos pero la estrategia Aben-Mafot, último rey de Niebla, no funcionó y la ciudad fue conquistada por las tropas cristianas.

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Puerta del Socorro

La Puerta del Socorro recibe el nombre de la pintura al fresco de una de sus paredes interiores con la imagen de la Virgen del Socorro del S. XVI y por ella entró victorioso el rey Alfonso X el Sabio en 1262.

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Castillo de los Guzmanes

En el interior de la muralla se levanta el Castillo de Niebla de origen romano, que fue convertido en Alcázar por los árabes. Tras la reconquista Alfonso X el Sabio lo cedió a su hija Beatriz y posteriormente pasó a manos de Pedro I el Cruel. A la muerte de este el primer Trastámara dio el Condado de Huelva a los Guzmanes, de ahí la denominación de Castillo de los Guzmanes.

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Torre de la Iglesia de Santa María de la Granada

En el centro de la población encontramos la Iglesia de Santa María de la Granada, una joya gótico-mudéjar asentada sobre la mezquita mayor árabe. Conserva columnas romanas, la silla episcopal en piedra y la tabla ornamental de la época visigoda y el mihrab en el muro de la quibla de la etapa árabe.

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Iglesia de Santa María de la Granada

Junto a la Puerta del Socorro, se levantan los restos de la Iglesia de San Martín sobre lo que fue la mezquita menor de Niebla. Se conserva el ábside gótico-mudéjar del S. XV de planta dodecagonal y la portada del S. XIV.

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Iglesia de San Martín

Anexa a la iglesia se encuentra la Capilla del Señor de la Columna, cuya imagen del S. XIV es venerada por los iliplenses.

El Hospital de Nª Sra. de los Ángeles se construyó entre los S. XIV y XVIII, de ahí los contrastes entre su fachada gótica-isabelina y la espadaña barroca.

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Portada y ábside de la Iglesia de San Martín

Tras la invasión napoleónica la ciudad se halló en una situación precaria pasando a ser un núcleo rural frente a las pujantes ciudades de Ayamonte, Huelva o Moguer.

Afortunadamente fue declarada Conjunto Histórico-Artístico en 1982 y sin embargo esta bella ciudad es poco conocida.

En los alrededores se puede hacer senderismo bordeando el río Tinto o en el Pantano de San Walabonso.

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Río Tinto

La gastronomía local cuenta con platos como las habas con poleo o habas “enzapatás”, las tagarninas “esparragás”, el potaje de gurumelos, la caldereta de cordero o los revoltillos con tomate.

Los vinos con D. O. Condado de Huelva acompañan a estos platos, desde los blancos afrutados hasta los vinos generosos.





Medinaceli (Soria)

15 09 2009

En la confluencia de los valles de Jalón y Arbujuelo se situa la villa de Medinaceli, un enclave estratégico durante siglos y frontera entre cristianos y musulmanes.

No está claro su orígen celtíbero pero su principal periodo de romanización fue el Siglo I d. C. , construyéndose entre los Siglos I y III el Arco Romano de Medinaceli, único en España de tres arcos.

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Arco Romano

Durante el periodo árabe se construyo la Alcazaba y sobre ella el Castillo Medieval. En la Alcazaba fue a morir el caudillo Almanzor tras su derrota y retirada en la batalla de Catalañazor.

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Castillo de Medinaceli

De la muralla musulmana sólo queda en pie el Arco Árabe, pudiendose a preciar los niveles de la muralla romana.

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Arco Árabe

Sobre el antiguo Foro Romano se situa la Plaza Mayor de Medinaceli destacando el Palacio Ducal y la Alhóndiga, sobre la que sobresale la torre de la Colegiata.

La Colegiata de Nuestra Señora de la Asunción es de estilo gótico con una nave central y dos laterales (S. XVI), destancando su torre cuadrangular. El altar mayor es barroco.

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Plaza Mayor

La Alhóndiga del S. XVI posee un piso superior que fue destinado a casa del concejo, y un piso inferior reservado a transaciones comerciales y cárcel del partido judicial. La parte inferior posee dos arcadas de medio punto y arcos carpanales sobre columnas.

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Alhóndiga

De origen pagano es la Fiesta del “Toro Jubilo” que se celebra la noche del 12 al 13 de noviembre en la Plaza Mayor, siendo la única fiesta de toro de fuego en Castilla.

En el Restaurante Bavieca se puede degustar la caldereta soriana, el solomillo de ternera con emulsión de boletus, los caramelos de morcilla con mermelada de piquillos, terminado con unas milhojas de chocolate negro y merengue de azafrán.

Los vinos de la tierra (D. O. Ribera de Duero) hacen un maridaje perfecto con los platos de Medinaceli.





Madrigal de las Altas Torres (Ávila)

18 08 2009

Existen dos teorías sobre el origen de la villa abulense de  Madrigal de las Altas Torres, unos autores piensan en la existencia de un pequeño núcleo de población en el cerro de Santa María del Castillo y otros apuntan a un orígen musulmán.

En cualquier caso, los primeros indicios de la villa se remontan al S. XI, alcanzando su esplendor tras la construcción de un palacio veraniego en época del rey Juan II, quien convocó Cortes en la villa en 1438.

Palacio Juan II

Palacio de Juan II

La primera esposa de Juan II, María de Aragón, fundó el Hospital Real según una bula del Papa Clemente VII en 1443.

Tras la muerte de la reina, el rey casa en segundas nupcias con Isabel de Portugal en la Iglesia de San Nicolás de Bari, y fruto de ese matrimonio nació en la villa, Isabel I la Católica.

El Palacio de Juan II fue la casa natal de Isabel I la Católica, integrándose el edificio en el Convento de Nuestra Señora de Gracia.

Monast.Nª Sra. Gracia

Convento de Nuestra Señora de Gracia

El Real Hospital de la Purísima Concepción es de planta cuadrada con dos alturas y patio interior, construido en ladrillo, tapial y piedra. En el interior se conserva una talla gótica del “Cristo de las Injurias”.

Real Hospital

Real Hospital de la Purísima Concepción

La Iglesia de Santa María del Castillo se situa en el cerro que domina la población, siendo de estilo románico mudéjar de finales del S. XII. Destacan los dos ábsides semicirculares en ladrillo, el principal y el del Evangelio, ambos pertenecientes al modelo mudéjar de “Tierra de Pinares”.

Sta.Maria del Castillo

Iglesia de Santa María del Castillo

El recinto murado de Madrigal de las Altas Torres tiene un perímetro ovalado e irregular de 2.800 metros y data del S. XIII, comenzándose a levantar en tiempos de Alfonso VIII. Las puertas de comunicación al exterior correspondían a los caminos que llevaban a Medina del Campo, Arévalo, Peñaranda y Cantalapiedra.

Muralla

Muralla de Madrigal de las Altas Torres

La Puerta de Cantalapiedra conserva un torreón con frente agudo y planta pentagonal a un lado y albarrana en el otro.

Puerta Cantalapiedra

Puerta de Cantalapiedra

La Iglesia de San Nicolás de Bari de estilo mudéjar (S. XIII) fue reformada en el S. XVI. Consta de tres naves y destacan los dos ábsides semicirculares, el central y el de la Epístola. La torre de la iglesia de estilo gótico mudéjar recuerda a la de las iglesias abaciales francesas.

En su interior se conserva la pila bautismal de Isabel I la Católica y la interesante “Capilla Dorada”.

San Nicolas de bari

Iglesia de San Nicolás de Bari

Extramuros se encuentra el Convento de los Padres Agustinos fundado en 1353 y en un principio se denominó Beaterio de Santa María de la Piedad.

Tras el matrimonio de Isabel I de Castilla con Fernando V de Aragón, los llamados “Reyes Católicos”, convocaron de nuevo las Cortes  en Madrigal de las Altas Torres en 1476, creándose los acuerdos de la Santa Hermandad y se jura a su hija Isabel como heredera al trono.

En el S. XVI las aventuras del famoso Pastelero le dan renombre a Madrigal de las Altas Torres. Gabriel de Espinosa, el Pastelero, intentó suplantar al rey D. Sebastián de Portugal, sobrino de Felipe II, desaperecido en 1578 en Alcazarquivir. Los amorios del Pastelero con Doña Ana de Austria y sus desmedidas ambiciones le condujeron a la horca en 1595.

El casco histórico de la villa está repleto de mesones castellanos donde degustar el tostón asado, las patatas revolconas, la morcilla de calabaza o la sopa castellana. En Ávila no hay vinos con denominación de origen pero se pueden conocer los vinos de la tierra como el vino de Cebreros o El Tiemblo.





Huéscar (Granada)

27 07 2009

El altiplano granadino fue la tierra de los primeros pobladores de Europa como lo demuestran los yacimientos de Orce, Castillejar, Galera, Cúllar y Huéscar.

En Huéscar encontramos un emplazamiento de pinturas rupestres denominado “Piedra del Letrero”.

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Torre del Homenaje de la Alcazaba

La ciudad fue fundada por los árabes, estando totalmente amurallada, al hacer frontera con los Reinos de Granada y Castilla. Hoy sólo queda la Puerta del Sol y la Torre del Homenaje de la Alcazaba, en la Plaza de la Alhóndiga.

En la sillería de la Torre del Homenaje se emplearon lápidas de las necrópolis romanas.

Hasta 1488 no se incorpora a la Corona de Castilla quedando como gobernador Rodrigo Manrique, concediendo los Reyes Catolicos las Capitulaciones por la que se respetaban las costumbres y religión de los musulmanes y con la condición de que la villa no se entregaría a señor alguno, siendo por lo tanto villa real.

Pero en 1495 los Reyes Católicos vulneraron el pacto y entregaron Huéscar al Condestable de Navarra y posteriormente en 1513, Juana la Loca donó la villa al Duque de Alba, Don Fadrique de Toledo.

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Colegiata de Santa María de Huéscar

A finales del S. XVIII Francia intentó un bloqueo a Gran Bretaña y la ayuda española se concretó en la “División del Norte” al mando del Teniente General Pedro Caro y Sureda, Marqués de la Romana. En 1808 Dinamarca declaró la guerra a Suecia y estaba prevista la invasión con tropas francesas y la “División del Norte”, pero las tropas españolas fueron aisladas por Dinamarca y Francia.

Ante dicha situación el 11 de noviembre de 1809 el Ayuntamiento de Huéscar declara la guerra a Dinamarca.

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La paz se firmó en 1981, 172 años después, hermanándose Huéscar con la ciudad danesa de Kolding. Este año se conmemora los 200 años de la declaración de guerra con el lema “Bicentenario de la Paz”.

La iglesia de Santiago (S. XV) se construyó sobre la mezquita árabe de la que conserva la torre.

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Iglesia de Santiago

En el centro de la población se alza la majestuosa Colegiata de Santa María del S. XVI, de estilo gótico-renacentista, de amplias dimensiones, siendo Monumento Nacional. Su maestro mayor fue Alonso de Covarrubias. Se inició con el maestro toledano Enrique Egas y Jacobo Florentín.

La Plaza Mayor es el centro neurálgico de Huéscar y está presidida por el Ayuntamiento de la ciudad.

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Plaza Mayor

El Convento de las Dominicas se construyó en 1612 por la generosidad de Doña María de Chinchilla, siendo un convento de clausura.

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Convento de las Dominicas

Otros monumentos religiosos de la villa son la Ermita del Ángel y la Iglesia de la Soledad (S. XVI), actualmente en restauración.

Las posibilidades de senderismo son múltiples a través de rutas como la del Paraje de las Santas, la de las Sequoias de la Losa o el Pico de La Sagra.

Para descansar y pernoctar son típicas las Casas Cueva como las cercanas a los Baños de Fuencaliente.

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Casa Cueva de Fuencaliente

La gastronomía de Huéscar se basa en los productos de la tierra y entre ellos destaca la “lata al horno de cordero segureño”, el relleno de Huéscar, el lomo de orza o el “Remojón de San Antón”. Todo ello acompañado del vino de la tierra denominado “Vino Picoso”.